Minería Internacional

Nigeria y Estados Unidos firman acuerdo para inversión en exploración, procesamiento e infraestructura minera

Nigeria y Estados Unidos han firmado un acuerdo para impulsar la inversión en su industria minera, buscando transformar recursos minerales valorados en US$700.000 millones en actividad industrial loca

Nigeria y Estados Unidos firman acuerdo para inversión en exploración, procesamiento e infraestructura minera
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El marco bilateral abarca información geológica, exploración, procesamiento, infraestructura y capacitación técnica. Nigeria busca atraer capital hacia recursos minerales que estima en unos US$700.000 millones y aumentar el procesamiento dentro del país.

Nigeria y Estados Unidos firmaron un acuerdo marco destinado a ampliar la inversión estadounidense en la industria minera nigeriana, con cooperación en exploración, información geológica, desarrollo y procesamiento de minerales, infraestructura y capacitación técnica, mientras el país africano intenta convertir una mayor proporción de sus recursos naturales en actividad industrial dentro de su territorio.

El documento fue suscrito el 23 de septiembre en Nueva York, en el contexto de las actividades desarrolladas paralelamente a la Asamblea General de Naciones Unidas, y fue informado este jueves por el ministro nigeriano de Desarrollo de Minerales Sólidos, Dele Alake.

Nigeria estima que el valor potencial de sus recursos minerales alcanza alrededor de US$700.000 millones y busca atraer inversión internacional para desarrollar un sector que todavía tiene un peso reducido frente a la industria petrolera del país.

El acuerdo, sin embargo, corresponde a un marco de cooperación e inversión. Hasta ahora no incorpora una cartera de proyectos adjudicados, compromisos de capital por montos determinados ni autorizaciones para construir nuevas minas.

Desde exploración hasta procesamiento local

El alcance anunciado cubre varias etapas de la cadena minera.

Una de ellas corresponde al fortalecimiento de la información geológica, elemento fundamental para disminuir la incertidumbre durante las primeras etapas de exploración y permitir que compañías privadas evalúen oportunidades de inversión.

El acuerdo también contempla cooperación en exploración y desarrollo de depósitos minerales, además de procesamiento, infraestructura y formación de capacidades técnicas.

Esta última etapa es especialmente relevante para la estrategia nigeriana. El Gobierno busca avanzar desde un modelo concentrado principalmente en la extracción y exportación de materias primas hacia uno con una mayor participación de actividades de procesamiento y transformación dentro del país.

Eso permitiría capturar una mayor proporción del valor asociado a los minerales antes de que sean exportados e impulsar actividades industriales complementarias.

La política se enmarca en los esfuerzos de Nigeria por diversificar una economía históricamente dependiente del petróleo y el gas y aumentar la participación de los minerales sólidos en inversión, exportaciones y empleo.

Litio aparece entre los sectores con mayor interés

Uno de los ámbitos que podría beneficiarse de una mayor presencia de inversionistas estadounidenses es la emergente industria nigeriana del litio, mineral utilizado en baterías para vehículos eléctricos, almacenamiento energético y dispositivos electrónicos.

Nigeria ha buscado desarrollar procesamiento local en paralelo con la explotación de nuevos depósitos, en lugar de limitar su participación en la cadena de suministro a la exportación de mineral sin transformar.

Hasta ahora, empresas chinas han tenido una presencia relevante en esa expansión.

Durante los últimos años se han desarrollado inversiones asociadas a plantas de procesamiento de litio y otros proyectos mineros con participación de capital chino, configurando un escenario en el que Nigeria busca ampliar y diversificar sus fuentes internacionales de financiamiento y tecnología.

La nueva cooperación con Estados Unidos puede abrir otra vía para atraer empresas interesadas en minerales críticos, aunque el acuerdo por sí solo no garantiza inversiones concretas.

Para que nuevos proyectos avancen serán necesarios procesos individuales de exploración, financiamiento, permisos, estudios técnicos y construcción.

Estados Unidos busca diversificar sus cadenas minerales

El acuerdo también se produce en un contexto de creciente competencia internacional por asegurar minerales utilizados en nuevas tecnologías.

Cobre, litio, níquel, grafito, tierras raras y otros recursos han adquirido una mayor relevancia estratégica por su uso en redes eléctricas, baterías, generación renovable, vehículos eléctricos, defensa y manufactura avanzada.

Estados Unidos ha buscado diversificar sus cadenas de suministro y reducir la concentración de determinadas etapas de extracción y procesamiento en un número reducido de países.

Nigeria, por su parte, pretende aprovechar ese interés para movilizar inversión hacia depósitos que permanecen insuficientemente explorados o desarrollados.

El desafío será convertir la cooperación diplomática en proyectos comercialmente viables y capaces de superar los riesgos habituales de una industria intensiva en capital.

Recursos estimados en US$700.000 millones

El Gobierno nigeriano calcula que sus recursos minerales podrían alcanzar un valor aproximado de US$700.000 millones.

La cifra representa una estimación del potencial geológico y no equivale a reservas económicamente explotables por ese mismo monto.

En minería existe una diferencia relevante entre recursos potenciales, depósitos identificados y reservas cuya explotación puede justificarse mediante estudios técnicos y económicos. Por esa razón, el valor atribuido al subsuelo nigeriano no implica que esos US$700.000 millones puedan convertirse directamente en producción o ingresos.

Transformar ese potencial en proyectos requiere exploración adicional, perforaciones, estimaciones de recursos, estudios metalúrgicos, infraestructura y evaluaciones económicas y ambientales.

Precisamente por ello, la disponibilidad de información geológica figura entre las áreas contempladas en el nuevo acuerdo bilateral.

Infraestructura, otro de los desafíos

El desarrollo minero tampoco depende únicamente de encontrar depósitos.

Nuevos proyectos necesitan carreteras, ferrocarriles, electricidad, puertos, agua y otras instalaciones capaces de sostener operaciones industriales de gran escala.

Por esa razón, el acuerdo entre Nigeria y Estados Unidos incorpora explícitamente la infraestructura entre sus áreas de cooperación.

La capacidad para movilizar minerales desde áreas interiores hacia instalaciones de procesamiento o terminales de exportación puede determinar la viabilidad económica de un proyecto, especialmente en depósitos alejados de los principales centros industriales.

A ello se suman las necesidades de formación y disponibilidad de trabajadores especializados, otro componente incluido dentro del marco firmado en Nueva York.

El paso pendiente: convertir el acuerdo en proyectos

La firma establece una estructura institucional para impulsar negocios e inversiones entre ambos países, pero la siguiente etapa será determinar qué compañías y proyectos pueden utilizar ese marco.

No se ha informado todavía de una mina específica cuya construcción derive del acuerdo, ni de inversiones estadounidenses comprometidas por un monto determinado.

Tampoco existe un calendario anunciado para la ejecución de nueva infraestructura vinculada directamente al documento.

Por ahora, el resultado concreto es la creación de un marco bilateral para facilitar inversión y cooperación a lo largo de la cadena minera, desde la generación de información geológica hasta el procesamiento.

Para Nigeria, el objetivo de largo plazo es que una mayor proporción de sus minerales sea explorada, desarrollada y procesada dentro del país. Para Estados Unidos, la cooperación abre una vía adicional hacia un productor africano con recursos minerales relevantes en momentos en que la seguridad y diversificación de las cadenas de suministro se han convertido en prioridades de la política internacional de minerales críticos.