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Bank of America proyecta que el oro promediará US$4.000 por onza en el último trimestre de 2026

El banco estadounidense anticipa nuevas presiones sobre el precio del metal precioso debido al fortalecimiento del dólar, las tasas de interés y la menor demanda física. Sin embargo, prevé una recuperación durante 2027, con un valor promedio de US$4.813 por onza.

Bank of America proyecta que el oro promediará US$4.000 por onza en el último trimestre de 2026
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Bank of America proyectó este lunes 12 de octubre que el precio internacional del oro alcanzará un promedio de US$4.000 por onza durante el cuarto trimestre de 2026, en medio de un escenario marcado por mayores presiones inflacionarias, elevados rendimientos de los bonos estadounidenses y una desaceleración de las compras del metal precioso en algunos de sus principales mercados. Pese a esta perspectiva de corto plazo, la institución financiera mantiene una visión favorable para 2027, cuando estima que la cotización promediará US$4.813 por onza.

La actualización de sus estimaciones se produce en un período de volatilidad para los metales preciosos. Durante la jornada del lunes, el oro al contado retrocedía hasta aproximadamente US$4.169 por onza, afectado principalmente por la fortaleza de la moneda estadounidense y las expectativas de que la Reserva Federal mantenga una política monetaria restrictiva.

El pronóstico implica que el metal podría enfrentar nuevas correcciones antes de recuperar una trayectoria de crecimiento más sostenida durante el próximo año.

El dólar y las tasas de interés presionan al mercado del oro

Uno de los principales factores detrás de la cautela de Bank of America es el comportamiento de las tasas de interés estadounidenses.

El aumento de los rendimientos de los bonos del Tesoro incrementa el atractivo de los instrumentos financieros que generan intereses, reduciendo comparativamente el incentivo para mantener posiciones en oro, un activo que no entrega rentabilidad periódica por sí mismo.

A este escenario se suma el fortalecimiento del dólar, que encarece la adquisición del metal para inversionistas y compradores que utilizan otras monedas.

Las presiones también están relacionadas con el mercado energético. El incremento de los precios del petróleo, asociado a las tensiones geopolíticas en Medio Oriente, ha reforzado los temores sobre una inflación persistente en Estados Unidos.

Esta combinación podría limitar la capacidad de la Reserva Federal para reducir las tasas de interés y mantener condiciones financieras menos favorables para los metales preciosos.

Bank of America considera que una recuperación sostenida del oro requeriría señales más claras de moderación inflacionaria, estabilización del dólar y un cambio en la orientación de la política monetaria estadounidense.

Compras de bancos centrales y demanda física muestran señales de debilidad

Otro elemento relevante del análisis es la evolución de la demanda internacional.

Durante los últimos años, las adquisiciones de oro por parte de bancos centrales han contribuido a sostener las cotizaciones internacionales, especialmente por la estrategia de diversificación de reservas y reducción de exposición a determinados activos financieros.

Sin embargo, Bank of America identifica una desaceleración conjunta de las compras provenientes de bancos centrales y de mercados relevantes como China e India.

Esta situación contrasta con el comportamiento de los fondos cotizados en bolsa respaldados por oro, conocidos como ETF, que han mantenido una demanda de inversión relativamente resistente durante los últimos meses.

Para la entidad financiera, las entradas de capital hacia estos instrumentos no necesariamente garantizan estabilidad en las cotizaciones.

Si los precios continúan debilitándose, algunos inversionistas podrían reducir sus posiciones, generando ventas adicionales y profundizando la presión sobre el mercado.

La institución también advierte que las tensiones internacionales podrían modificar temporalmente las decisiones de administración de reservas de ciertos bancos centrales.

Estas observaciones no significan que exista una liquidación generalizada de reservas oficiales, sino que la demanda de estos compradores podría dejar de proporcionar el mismo respaldo observado en períodos anteriores.

El oro podría retroceder hasta US$3.750 antes de recuperarse

La nueva proyección de US$4.000 por onza para el cuarto trimestre debe distinguirse de otros escenarios considerados por Bank of America.

A comienzos de octubre, la institución identificó riesgos de que el oro descendiera hasta aproximadamente US$3.750 por onza, particularmente si los elevados precios de la energía continúan alimentando las expectativas inflacionarias.

Ese nivel corresponde a un escenario de caída y no al promedio central proyectado para los últimos tres meses de 2026.

La diferencia es relevante para interpretar las estimaciones del banco, ya que un promedio trimestral de US$4.000 permite fluctuaciones por encima y por debajo de ese valor.

Además, la cotización del oro permanece expuesta a acontecimientos que pueden modificar rápidamente las expectativas de los inversionistas, incluidos cambios en las decisiones de política monetaria, conflictos internacionales y movimientos de capital hacia activos considerados seguros.

Bank of America mantiene perspectivas favorables para 2027

Aunque el banco reconoce riesgos de corto plazo, su estimación para 2027 se mantiene considerablemente por encima de los niveles previstos para el cierre de 2026.

El precio promedio esperado de US$4.813 por onza para el próximo año supera en aproximadamente un 20,3% la proyección trimestral de US$4.000.

Esta comparación refleja la diferencia entre ambos escenarios, aunque no constituye una estimación de rentabilidad anual ni garantiza que el precio aumente de manera continua.

La perspectiva de recuperación supone que algunas de las presiones macroeconómicas actuales podrían perder intensidad.

Entre los factores que permitirían una recuperación se encuentran una eventual moderación del dólar, condiciones monetarias menos restrictivas y la persistencia del interés por el oro como instrumento de diversificación de reservas e inversiones.

La posición actual también contrasta con las estimaciones más optimistas que Bank of America había formulado anteriormente.

En octubre de 2025, la institución elevó su objetivo para el oro a US$5.000 por onza durante 2026, junto con una estimación de precio promedio anual de US$4.400.

La evolución posterior del mercado evidencia que las proyecciones sobre los metales preciosos pueden experimentar modificaciones importantes cuando cambian las condiciones financieras internacionales.

Qué significa este escenario para la industria minera

Las estimaciones de Bank of America también tienen consecuencias para las compañías productoras de oro y para los proyectos de exploración y desarrollo minero.

Una eventual reducción de las cotizaciones internacionales puede presionar los ingresos y márgenes operacionales de las empresas auríferas, especialmente aquellas que presentan mayores costos de extracción, procesamiento y transporte.

El impacto dependerá de las características de cada operación, incluidos sus niveles de producción, leyes minerales, costos energéticos y compromisos financieros.

En este contexto, el comportamiento del petróleo adquiere especial relevancia, debido a su incidencia en los gastos de combustible y logística de numerosas operaciones mineras.

Una caída simultánea del precio del oro y un aumento de los costos energéticos puede reducir la rentabilidad de las operaciones, incluso cuando los volúmenes de producción se mantienen estables.

Para los proyectos que todavía se encuentran en etapas de evaluación o búsqueda de financiamiento, las expectativas de precios de largo plazo también influyen en los modelos económicos utilizados para determinar su viabilidad.

En países con actividad aurífera como Chile, Perú y Argentina, las variaciones del mercado internacional constituyen una variable relevante para las decisiones de inversión, aunque sus efectos específicos dependen de la estructura de costos y las características de cada proyecto.

Los próximos datos económicos serán determinantes

La atención de los mercados estará concentrada durante esta semana en la publicación de nuevos antecedentes inflacionarios de Estados Unidos.

El índice de precios al consumidor, previsto para el miércoles 14 de octubre, y los datos de precios al productor del jueves 15 entregarán nuevas señales sobre la trayectoria de la inflación y las posibilidades de ajustes en la política monetaria.

Resultados superiores a las expectativas podrían fortalecer las perspectivas de tasas elevadas y aumentar la presión sobre el oro. Por el contrario, señales de moderación inflacionaria podrían mejorar el atractivo del metal.

La evolución del dólar, los rendimientos de los bonos estadounidenses y la demanda de los principales compradores internacionales también serán determinantes para evaluar la trayectoria de los precios.

Por ahora, Bank of America mantiene una perspectiva de cautela para el cierre de 2026, pero continúa anticipando una recuperación del oro durante 2027, en un mercado donde las condiciones monetarias y geopolíticas seguirán influyendo sobre las decisiones de inversión y producción minera.

REDIMIN Responde

¿Cuál es la proyección de Bank of America para el precio del oro en el cuarto trimestre de 2026?

Bank of America proyecta que el precio internacional del oro alcanzará un promedio de US$4.000 por onza durante el cuarto trimestre de 2026.

¿Qué factores están afectando el precio del oro según Bank of America?

El precio del oro está siendo afectado por mayores presiones inflacionarias, elevados rendimientos de los bonos estadounidenses, la fortaleza del dólar y una desaceleración de las compras del metal en algunos de sus principales mercados.

¿Cuál es la estimación de Bank of America para el precio del oro en 2027?

Bank of America estima que el precio del oro promediará US$4.813 por onza en 2027.

¿Qué riesgos identifica Bank of America para el precio del oro a corto plazo?

Bank of America identifica riesgos de que el oro podría descender hasta aproximadamente US$3.750 por onza si los elevados precios de la energía continúan alimentando las expectativas inflacionarias.

¿Cómo podrían las proyecciones de precios del oro afectar a la industria minera?

Una reducción de las cotizaciones internacionales del oro puede presionar los ingresos y márgenes operacionales de las empresas auríferas, especialmente aquellas con mayores costos de extracción, procesamiento y transporte. Además, el comportamiento del petróleo es relevante debido a su incidencia en los gastos de combustible y logística de las operaciones mineras.