
El entendimiento incorpora Fourmile, Fiberline y Mike al complejo Nevada Gold Mines, pone término a las disputas entre ambas compañías y permite a Barrick avanzar con la apertura bursátil de sus activos auríferos de Norteamérica prevista para fines de 2026.
Barrick Mining y Newmont alcanzaron un acuerdo para reorganizar y ampliar Nevada Gold Mines (NGM), la mayor plataforma integrada de producción aurífera de Estados Unidos, en una operación que considera un pago de US$1.950 millones de Newmont a Barrick, la incorporación de nuevos activos al joint venture y el término de las controversias que ambas compañías mantenían sobre la administración del complejo.
El entendimiento tiene además una consecuencia estratégica para Barrick: Newmont entregó su consentimiento para que la minera avance con la oferta pública inicial, IPO, de una participación minoritaria de su negocio aurífero de Norteamérica, proceso que la compañía pretende completar antes de finalizar 2026, sujeto a condiciones de mercado y aprobaciones correspondientes.
La operación modifica el escenario de una sociedad minera creada en 2019 y que reúne algunos de los depósitos de oro de mayor escala del mundo. Barrick mantiene el 61,5% de Nevada Gold Mines y su operación, mientras Newmont posee el 38,5% restante.
Fourmile entra al corazón de Nevada Gold Mines
Uno de los elementos centrales del acuerdo es la incorporación al joint venture de propiedades que hasta ahora se mantenían fuera de Nevada Gold Mines.
Barrick aportará Fourmile, su proyecto aurífero de alta ley ubicado junto al complejo de Nevada, mientras que Newmont contribuirá los desarrollos Fiberline y Mike.
El pago de US$1.950 millones desde Newmont a Barrick busca compensar el valor asociado a la integración de estas propiedades y forma parte de una reestructuración más amplia del acuerdo de asociación entre ambas mineras.
Para Barrick, Fourmile representa una de las principales fuentes de crecimiento de su cartera estadounidense. La compañía ha proyectado que el depósito podría transformarse en un activo de gran escala y alcanzar eventualmente una producción cercana a 750.000 onzas de oro anuales, aunque ese nivel corresponde todavía a una proyección de desarrollo y no a producción actualmente en operación.
La incorporación de Fourmile permite concentrar dentro de una misma estructura empresarial depósitos, plantas de procesamiento e infraestructura minera ubicados en un mismo distrito, una configuración que puede aumentar las alternativas para secuenciar mineral, utilizar capacidad instalada y planificar expansiones a largo plazo.
Barrick estima que la combinación ampliada llevará el potencial del complejo de Nevada a cerca de 100 millones de onzas de oro, considerando los activos incorporados y la base minera existente.
Una alianza clave que venía acumulando diferencias
El acuerdo no responde únicamente a una reorganización de activos.
Durante 2026 las diferencias entre Barrick y Newmont habían aumentado en torno a la gestión de Nevada Gold Mines y a los planes de Barrick para separar parte de su negocio norteamericano mediante una salida a bolsa.
Newmont había manifestado inquietudes respecto del desempeño operacional y la administración del joint venture, además de recordar que cualquier reorganización que involucrara activos compartidos debía respetar las restricciones y derechos establecidos en los contratos que regulan la sociedad.
La tensión adquirió especial relevancia porque Nevada Gold Mines representa uno de los principales pilares productivos de Barrick y uno de los activos auríferos más relevantes de Newmont.
El nuevo acuerdo da por terminadas las controversias pendientes, moderniza el marco de gobierno corporativo del joint venture e incorpora disposiciones destinadas a reforzar la administración conjunta del complejo.
Para una operación de esta escala, la gobernanza es un factor financiero además de corporativo. Decisiones sobre capital, desarrollo de minas, exploración, infraestructura, procesamiento y secuencias productivas pueden involucrar inversiones de largo plazo y afectar directamente costos, recuperación de mineral y generación de caja.
El acuerdo destraba la estrategia bursátil de Barrick
La resolución también elimina uno de los principales factores de incertidumbre que enfrentaba el plan de Barrick para crear una compañía enfocada en sus activos de oro de Norteamérica.
El proyecto contempla una IPO de una participación minoritaria de una nueva sociedad, manteniendo Barrick una participación controladora.
La cartera considerada para esta estructura incluye los intereses y la operación de Nevada Gold Mines, además de Pueblo Viejo, en República Dominicana, y los activos de crecimiento vinculados al distrito norteamericano.
Barrick había indicado previamente que este conjunto produjo aproximadamente 2 millones de onzas de oro atribuibles durante 2025, mostrando la magnitud que tendría la nueva entidad dentro de la industria aurífera internacional.
La intención es establecer una cotización principal en Nueva York y una secundaria en Toronto, aunque el proceso continúa condicionado al cumplimiento de requisitos regulatorios, bursátiles y de mercado.
El consentimiento de Newmont era especialmente relevante debido a la estructura contractual de Nevada Gold Mines y a los derechos que conserva como socio minoritario de la compañía.
Con ese obstáculo resuelto, Barrick mantiene como objetivo completar la operación antes del cierre de 2026.
Nevada concentra activos de escala mundial
Nevada Gold Mines nació en julio de 2019 mediante la combinación de las principales operaciones auríferas que Barrick y Newmont mantenían por separado en el estado norteamericano.
Actualmente integra activos como Carlin, Cortez y Turquoise Ridge, además de minas, instalaciones de procesamiento e infraestructura distribuidas en el norte de Nevada.
La concentración permitió conformar un sistema minero integrado capaz de movilizar mineral entre distintas faenas y plantas, buscando capturar economías de escala y optimizar la recuperación de depósitos que históricamente habían sido administrados como operaciones independientes.
Para Barrick, el complejo constituye además una pieza fundamental de su producción estadounidense y de su exposición a jurisdicciones consideradas estables desde el punto de vista regulatorio y financiero.
Newmont, por su parte, mantiene una posición económica significativa dentro del distrito pese a no ejercer la operación directa.
El acuerdo refuerza precisamente esa lógica de integración, al sumar depósitos que permanecían fuera de la estructura original y reducir las barreras corporativas para planificar su explotación en conjunto.
El oro y la calidad de los activos vuelven al centro
El movimiento ocurre en un escenario de precios del oro considerablemente más altos que los observados durante buena parte de la década anterior, condición que ha elevado el valor estratégico de depósitos de alta ley y larga duración.
En el segundo trimestre de 2026, Barrick registró un precio realizado promedio del oro de US$4.417 por onza, un aumento de 34% frente al mismo período del año anterior. Durante esos tres meses produjo 796.000 onzas del metal.
Al mismo tiempo, la compañía enfrentó mayores presiones de costos. Su costo de ventas de oro alcanzó US$1.993 por onza y el costo total sostenido —AISC— subió a US$1.866 por onza, reflejando el impacto de menores leyes de mineral en determinadas operaciones, mayores costos energéticos y regalías asociadas al mayor precio del metal.
Ese escenario vuelve más relevante la incorporación de nuevos cuerpos mineralizados capaces de sostener producción y mejorar flexibilidad operacional.
Fourmile se encuentra precisamente en esa categoría de activos de crecimiento que pueden modificar la estructura futura de producción del distrito.
Una reorganización seguida por toda la industria del oro
El acuerdo entre Barrick y Newmont va más allá de resolver una disputa societaria.
La combinación de activos, el pago de US$1.950 millones y el consentimiento para avanzar con la IPO reorganizan uno de los principales centros auríferos del mundo y permiten a Barrick acelerar una estrategia destinada a separar parcialmente sus activos norteamericanos del resto de su cartera internacional.
Para Newmont, el entendimiento mantiene su exposición a Nevada Gold Mines, incorpora nuevas propiedades al joint venture y establece un marco actualizado para participar en las decisiones de una plataforma que continúa siendo relevante para su producción global.
Para Barrick, en cambio, el efecto es doble: recibe liquidez inmediata y despeja el camino para llevar al mercado una compañía que concentrará algunos de sus activos de mayor calidad.
La industria observará ahora dos procesos paralelos: la integración efectiva de Fourmile, Fiberline y Mike dentro de Nevada Gold Mines y la ejecución de la IPO antes de finalizar 2026.
Ambos movimientos determinarán cómo quedará configurado uno de los mayores portafolios de oro de Norteamérica y cuánto valor podrán capturar Barrick y Newmont a partir de un distrito que seguirá teniendo un peso central en la oferta aurífera estadounidense.






