
La minera enfrentará una agenda compleja desde el 1 de julio, cuando Brandon Craig asuma como CEO global. El mercado observará su respuesta ante conflictos laborales en Australia, el alza de costos en potasa y las decisiones de crecimiento en cobre.
BHP entrará a una nueva etapa de liderazgo en medio de una presión operativa y financiera creciente. Brandon Craig asumirá como CEO y director de BHP Group Limited el 1 de julio de 2026, en reemplazo de Mike Henry, quien dejará el cargo tras seis años y medio al mando de la mayor minera listada del mundo.
El cambio no ocurre en un escenario neutro. La compañía enfrenta amenazas de huelga en su negocio de mineral de hierro en Australia, un fuerte ajuste de costos en el proyecto de potasa Jansen, decisiones pendientes de inversión en cobre y un mercado de fusiones y adquisiciones que vuelve a mirar a los grandes productores diversificados.
El foco de los inversionistas estará en la capacidad de Craig para sostener disciplina de capital, productividad y crecimiento en cobre sin abrir nuevos frentes de riesgo.
Un CEO formado en cobre, hierro y potasa
Craig llega al máximo cargo tras más de 25 años en BHP. Según la comunicación oficial de la compañía, actualmente se desempeña como President Americas, posición desde la cual ha liderado la estrategia de crecimiento en commodities orientados al futuro en Canadá, Estados Unidos y Sudamérica.
Su trayectoria es relevante para Chile. Bajo su órbita han estado activos claves de cobre, incluido el negocio en las Américas, donde BHP controla operaciones como Escondida y Pampa Norte. Antes de esa etapa, Craig también dirigió Western Australia Iron Ore, el principal motor de generación de caja del grupo.
La transición confirma continuidad estratégica: BHP seguirá concentrada en cobre, mineral de hierro, potasa y carbón metalúrgico. Sin embargo, continuidad no significa ausencia de presión. El nuevo CEO recibirá una cartera con alto potencial, pero también con proyectos intensivos en capital y exigencias laborales en aumento.
Huelgas: el primer frente operativo
Uno de los riesgos inmediatos está en Port Hedland, en Australia Occidental, punto crítico para las exportaciones de mineral de hierro. Reuters informó que sindicatos han elevado la tensión en las operaciones de BHP y amenazan con acciones coordinadas si las negociaciones laborales no avanzan.
El conflicto importa porque el mineral de hierro sigue siendo una fuente clave de caja para BHP. Cualquier interrupción en la cadena logística de Australia Occidental puede tener impacto directo en embarques, costos unitarios y percepción de riesgo operacional.
La presión sindical no se limita a una negociación salarial: se instala en un contexto de inflación persistente, demandas por productividad y mayor poder de negociación laboral en sectores extractivos australianos.
Para la industria minera global, el caso será observado como una señal sobre la capacidad de las grandes compañías para contener costos laborales en distritos maduros, altamente mecanizados y con infraestructura crítica para el comercio internacional de materias primas.
[Imagen] https://www.redimin.cl/wp-content/uploads/2026/06/kWZbVbM2brbgmCWuZUJlPQWYBCwIf5BIlrutzN0shGfoyQW11ON0PV3_wm0fe06NH5yYB7WOLoHqjqV0ryPTSXz5AnpWfzxd8MHu1mpKNbIa6q_ru-rvKq0CSaqm7hWSp5aBy2TYYQCKXeFts0HyqGnZ2CFqofDP6hUW2mK6toQhAy_GQnyaMe67ps9_Nkje.jpg
Jansen golpea la disciplina de capital
El segundo frente es financiero. BHP informó una revisión de costos en Jansen Stage 2, su proyecto de potasa en Saskatchewan, Canadá. La inversión estimada subió desde US$4.900 millones a US$6.900 millones, incluyendo contingencias, mientras que la primera producción quedó prevista para fines del año fiscal 2031.
La compañía también anticipó un cargo por deterioro de US$2.300 millones asociado a la base de activos de Jansen. El ajuste responde principalmente a mayores horas de construcción, mayores cantidades de materiales y escalamiento de costos, según explicó BHP en su actualización del proyecto Jansen Stage 2.
El dato es sensible porque Jansen forma parte de la apuesta de BHP por diversificar su exposición más allá del cobre y el mineral de hierro. La compañía mantiene que la segunda etapa puede aportar cerca de 4,36 millones de toneladas anuales de potasa y que el complejo combinado alcanzaría 8,5 millones de toneladas anuales tras su ramp-up, equivalente a cerca de 10% de la producción global de potasa.
Pero el mercado leerá el caso desde otra dimensión: la ejecución. En minería, los sobrecostos en megaproyectos castigan la confianza de inversionistas, especialmente cuando las compañías compiten por capital para cobre, infraestructura energética, agua, relaves, automatización y permisos ambientales.
El cobre sostiene la tesis de crecimiento
La fortaleza de BHP sigue estando en el cobre. En sus resultados del semestre terminado al 31 de diciembre de 2025, la compañía informó que el cobre aportó 51% del EBITDA subyacente del grupo, por primera vez la mayor participación dentro de su estructura de ganancias.
BHP reportó además un EBITDA subyacente de US$8.000 millones en cobre para ese periodo, un aumento de 59% frente al año anterior, y elevó su guía de producción de cobre para el año fiscal 2026 a un rango de 1,9 millones a 2,0 millones de toneladas.
Ese desempeño se apoya en Chile, Australia y Perú. En el caso chileno, Escondida sigue siendo un activo central. BHP opera y posee 57,5% de la mina, en sociedad con Rio Tinto, que tiene 30%, y JECO Corp, con 12,5%. La propia compañía describe a Escondida como el mayor productor mundial de concentrados y cátodos de cobre.
Para Chile, la lectura es directa: las decisiones de BHP bajo Craig pueden influir en inversión minera, producción futura, contratación de proveedores, permisos ambientales y desarrollo de infraestructura en la Región de Antofagasta.
BHP proyecta que sus iniciativas en Escondida y Pampa Norte pueden sostener una producción promedio en Chile cercana a 1,4 millones de toneladas anuales de cobre durante la década de 2030. La compañía también ha señalado que la Declaración de Impacto Ambiental del nuevo concentrador de Escondida se mantiene prevista para la segunda mitad del año fiscal 2026.
M&A: crecimiento con cautela
El tercer frente es estratégico. BHP intentó en 2024 adquirir Anglo American en una operación que habría reforzado su posición en cobre. La propuesta no prosperó. Luego, Anglo avanzó hacia una combinación con Teck Resources, movimiento que reordenó el mapa de grandes productores con exposición relevante a cobre.
Craig ha señalado, en comentarios divulgados al mercado, que una de sus prioridades será asegurar opciones de crecimiento más allá de 2035 mediante mayor exploración, asociaciones con otros actores y adquisiciones complementarias cuando exista una justificación clara de valor.
Eso marca una diferencia respecto de una ofensiva agresiva por megaproyectos o grandes fusiones. En el corto plazo, el nuevo CEO parece más inclinado a reforzar crecimiento orgánico y operaciones adyacentes que a lanzar una adquisición transformacional. Sin embargo, BHP tiene escala, balance y valorización para actuar si aparece una oportunidad que encaje con su cartera.
En minería, esa decisión es clave. El cobre enfrenta una demanda estructural asociada a electrificación, redes, energías renovables, centros de datos y manufactura industrial. Al mismo tiempo, los nuevos proyectos enfrentan leyes decrecientes, permisos más largos, mayores exigencias ambientales y costos de capital elevados.
Datos clave
Empresa: BHP.
Nuevo CEO: Brandon Craig.
Fecha de inicio: 1 de julio de 2026.
CEO saliente: Mike Henry.
Presión operativa: amenaza de huelga en operaciones vinculadas a Port Hedland, Australia.
Proyecto con sobrecostos: Jansen Stage 2, potasa, Canadá.
Nueva inversión estimada en Jansen Stage 2: US$6.900 millones.
Estimación original de Jansen Stage 2: US$4.900 millones.
Cargo por deterioro esperado: US$2.300 millones.
Producción esperada de Jansen Stage 2: 4,36 millones de toneladas anuales.
Guía de producción de cobre FY2026: 1,9 millones a 2,0 millones de toneladas.
Participación de cobre en EBITDA subyacente semestral: 51%.
Principal activo chileno: Escondida, Región de Antofagasta.
Qué observará la industria
El ingreso de Brandon Craig no representa un giro brusco en la estrategia de BHP, pero sí abre una prueba de ejecución. La minera debe demostrar que puede sostener crecimiento en cobre, contener presiones laborales, ordenar el gasto de capital en potasa y decidir con prudencia si vuelve o no a una operación relevante de M&A.
Para Chile, el punto central estará en el cobre. La evolución de Escondida, Pampa Norte y las eventuales decisiones de inversión asociadas a nuevos concentradores, permisos e infraestructura marcarán parte relevante del crecimiento futuro de BHP en la región.
La señal que observará el mercado será si Craig logra convertir una cartera de alto potencial en producción rentable, sin repetir sobrecostos que deterioren la confianza de los inversionistas.






