
El proyecto de fusión nuclear que China construye en Hefei entró en una etapa crítica de ensamblaje. BEST busca avanzar desde la experimentación científica hacia la demostración de generación eléctrica, abriendo una nueva frontera tecnológica para industrias intensivas en energía.
China dio un nuevo paso en su programa de fusión nuclear controlada con el avance del reactor experimental BEST, actualmente en construcción en Hefei, provincia de Anhui. El montaje de la instalación ya superó la mitad de su ejecución y el proyecto apunta a completar su construcción hacia fines de 2027, con la meta de realizar demostraciones de generación eléctrica mediante fusión alrededor de 2030.
El desarrollo, cuyo nombre corresponde a Burning Plasma Experimental Superconducting Tokamak, representa una transición relevante dentro del programa energético chino: pasar de instalaciones dedicadas principalmente a estudiar el comportamiento del plasma a una infraestructura diseñada para probar ganancia neta de energía de fusión y avanzar hacia la producción de electricidad.
Aunque la fusión comercial todavía enfrenta desafíos científicos, tecnológicos y económicos considerables, el progreso de BEST introduce una variable de largo plazo para sectores altamente electrointensivos como la minería, la producción de metales, la siderurgia, la fabricación de materiales y el procesamiento de minerales.
De EAST a una instalación orientada a generar energía
BEST recoge parte de la experiencia obtenida por China con EAST, el Experimental Advanced Superconducting Tokamak, instalación que durante los últimos años ha conseguido extender progresivamente las condiciones de operación del plasma.
En enero de 2025, EAST mantuvo plasma de alto confinamiento durante 1.066 segundos, equivalente a cerca de 17 minutos y 46 segundos, estableciendo un nuevo registro para este tipo de operación. El objetivo de estas pruebas no consiste simplemente en alcanzar temperaturas extremas, sino en conseguir condiciones suficientemente estables y prolongadas para que una futura central pueda funcionar de manera continua.
Durante 2026, los investigadores también consiguieron operar plasma estable por encima de límites de densidad utilizados históricamente en los tokamak. La densidad resulta especialmente relevante porque la potencia de las reacciones termonucleares aumenta fuertemente a medida que crece la cantidad de combustible contenida en el plasma.
BEST pretende llevar esa experiencia hacia una escala de ingeniería superior.
El proyecto utilizará grandes sistemas magnéticos superconductores para confinar plasma a temperaturas de cientos de millones de grados, evitando que entre en contacto directo con las paredes internas del reactor. Dentro de una cámara de vacío se desarrollarán las condiciones necesarias para sostener las reacciones de fusión, mientras sistemas de protección térmica, instrumentación y control deberán operar bajo condiciones extremas.
China ya completó pruebas relevantes sobre componentes superconductores asociados a sus desarrollos de fusión. Entre ellos figura un imán toroidal de 582 toneladas, cuyo volumen equivale a aproximadamente 1,3 veces el utilizado en el proyecto internacional ITER y cuya capacidad de almacenamiento de energía es tres veces superior.
Qué busca demostrar BEST
La diferencia entre mantener plasma experimental y disponer de una fuente energética comercial es considerable.
BEST está concebido para trabajar con plasma de deuterio y tritio y demostrar condiciones de plasma ardiente, donde una parte significativa del calentamiento necesario para mantener la reacción provenga de las propias partículas generadas por la fusión. El programa apunta además a demostrar ganancia neta de energía de fusión y generación eléctrica hacia 2030.
En una reacción de fusión, núcleos atómicos livianos se combinan para formar núcleos más pesados, liberando energía durante el proceso. Es el mismo principio físico que alimenta al Sol, aunque reproducirlo de manera controlada en la Tierra exige temperaturas extremas y sofisticados sistemas de confinamiento.
La tecnología es diferente de la fisión utilizada actualmente en las centrales nucleares. Mientras la fisión obtiene energía dividiendo núcleos pesados, la fusión intenta unir núcleos livianos.
Sin embargo, alcanzar una reacción de fusión no significa automáticamente disponer de una central eléctrica competitiva. Los futuros reactores deberán mantener el plasma durante largos períodos, soportar elevados flujos térmicos y de neutrones, desarrollar materiales resistentes, producir y gestionar combustible —especialmente tritio— y convertir de manera eficiente la energía liberada en electricidad.
La dimensión industrial detrás de la carrera por la fusión
El avance chino también debe observarse desde la perspectiva de las cadenas de suministro.
Los reactores experimentales requieren superconductores, sistemas criogénicos, aleaciones especiales, componentes capaces de trabajar bajo radiación intensa, electrónica de potencia, instrumentación de alta precisión y grandes estructuras metálicas.
En consecuencia, la competencia por desarrollar fusión nuclear no se limita a la física del plasma. También está impulsando capacidades industriales en materiales avanzados, manufactura de precisión, ingeniería eléctrica y tecnologías superconductoras.
China está desarrollando simultáneamente infraestructura estatal y proyectos privados. Esa combinación busca acelerar el tránsito desde la investigación científica hacia aplicaciones energéticas, mientras Estados Unidos, Europa, Japón y Reino Unido mantienen programas propios de investigación y demostración.
La carrera todavía está lejos de resolverse. El desafío central continúa siendo demostrar que estas instalaciones pueden producir energía de manera sostenida, confiable y económicamente viable.
Qué podría significar para la minería
Para la industria minera, la relevancia potencial de la fusión se encuentra principalmente en su capacidad futura de entregar grandes cantidades de electricidad firme y baja en emisiones.
La minería enfrenta una creciente electrificación de procesos que anteriormente dependían directamente de combustibles fósiles. Camiones eléctricos, sistemas de chancado y molienda, plantas concentradoras, bombeo de agua, desalación, transporte de minerales y producción de hidrógeno podrían aumentar significativamente la demanda eléctrica de los grandes distritos mineros durante las próximas décadas.
En países productores de cobre como Chile, además, la disminución de leyes minerales obliga en numerosos yacimientos a procesar mayores cantidades de roca para mantener determinados niveles de producción. Esa tendencia incrementa la importancia estratégica de contar con energía abundante, competitiva y estable.
La fusión podría complementar en el largo plazo sistemas eléctricos dominados por fuentes renovables variables, aunque hoy no existe evidencia suficiente para establecer cuál será su costo comercial ni cuándo alcanzará una penetración relevante en las redes eléctricas.
Por esa razón, BEST debe entenderse todavía como infraestructura experimental y de demostración, no como una central comercial próxima a abastecer industrias.
Cobre, materiales y una nueva infraestructura energética
Existe además otra conexión con el sector minero: construir una nueva generación de infraestructura energética implica demanda de materiales.
Reactores, redes eléctricas, transformadores, sistemas de refrigeración, instalaciones superconductoras y equipos de conversión de potencia requieren una amplia variedad de metales y materiales industriales. Si la fusión logra avanzar hacia despliegues comerciales durante las próximas décadas, podría incorporarse a la expansión de infraestructura eléctrica que ya está elevando las necesidades globales de cobre y otros minerales asociados a la transición energética.
El avance de BEST, por lo tanto, tiene una doble lectura para la minería. Por una parte, representa la posibilidad de disponer en el futuro de una nueva fuente de electricidad para operaciones intensivas en energía. Por otra, el desarrollo de esta tecnología supone construir una cadena industrial altamente sofisticada que también dependerá del suministro de minerales y materiales.
El calendario será determinante. China apunta a completar la construcción de BEST hacia fines de 2027 y avanzar hacia una demostración de generación eléctrica alrededor de 2030. Cumplir esos objetivos no equivaldrá todavía a resolver la comercialización de la fusión, pero sí permitiría medir hasta qué punto una tecnología que durante décadas permaneció confinada a laboratorios puede comenzar a transformarse en infraestructura energética a escala industrial.
REDIMIN Responde
¿En qué etapa se encuentra el proyecto de fusión nuclear BEST en China?
El proyecto de fusión nuclear BEST en China ha entrado en una etapa crítica de ensamblaje y ya ha superado la mitad de su ejecución. Se espera que la construcción se complete hacia fines de 2027.
¿Cuál es el objetivo del proyecto BEST en términos de generación eléctrica?
El proyecto BEST busca demostrar la generación eléctrica mediante fusión alrededor de 2030, avanzando desde la experimentación científica hacia la demostración de generación eléctrica.
¿Qué experiencia previa está utilizando China para el proyecto BEST?
China está utilizando la experiencia obtenida con EAST, el Experimental Advanced Superconducting Tokamak, que ha conseguido extender las condiciones de operación del plasma, como mantener plasma de alto confinamiento durante 1.066 segundos en enero de 2025.
¿Qué desafíos enfrenta la fusión nuclear para convertirse en una fuente de energía comercial?
La fusión nuclear enfrenta desafíos científicos, tecnológicos y económicos, como mantener el plasma durante largos períodos, soportar elevados flujos térmicos y de neutrones, desarrollar materiales resistentes, producir y gestionar combustible, y convertir eficientemente la energía liberada en electricidad.
¿Cómo podría impactar la fusión nuclear en la industria minera?
La fusión nuclear podría entregar grandes cantidades de electricidad firme y baja en emisiones, lo que es relevante para la minería debido a la creciente electrificación de procesos y la necesidad de energía abundante y estable para enfrentar la disminución de leyes minerales y el aumento de demanda eléctrica en los distritos mineros.









