Innovación y Tecnología

Tecnología de fusión salta a la geotermia: Quaise usará ondas milimétricas para perforar roca supercaliente

Quaise Energy avanza en la perforación geotérmica con un girotrón diseñado para operar continuamente, utilizando ondas milimétricas para acceder a recursos a gran profundidad.

Tecnología de fusión salta a la geotermia: Quaise usará ondas milimétricas para perforar roca supercaliente
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Quaise Energy encargó a Kyoto Fusioneering un girotrón diseñado para operación continua, pieza central de una tecnología que busca perforar roca mediante ondas milimétricas y acceder a recursos geotérmicos de alta temperatura a varios kilómetros de profundidad.

Una tecnología desarrollada originalmente para calentar plasma en experimentos de fusión nuclear está dando un nuevo paso hacia la industria energética. Quaise Energy incorporará un sistema de girotrón fabricado por Kyoto Fusioneering para avanzar en su tecnología de perforación geotérmica mediante ondas milimétricas, que sustituye el contacto mecánico con la roca por energía electromagnética capaz de remover formaciones extremadamente duras.

El acuerdo fue firmado el 17 de agosto de 2026 y representa el primer pedido comercial recibido por el negocio de calentamiento de plasma de Kyoto Fusioneering para una aplicación ajena a la fusión. El equipo estará específicamente preparado para funcionamiento continuo, una condición crítica para perforar durante periodos prolongados y uno de los principales desafíos tecnológicos del sistema.

Para Quaise, el objetivo es llevar esta tecnología hacia profundidades superiores a cinco kilómetros y acceder a formaciones con temperaturas del orden de 300°C a 500°C, ampliando significativamente las zonas donde podría desarrollarse generación geotérmica.

La iniciativa también está entrando en una etapa de mayor escala financiera. Quaise cerró recientemente una ronda Serie B por US$180 millones, elevando a US$280 millones el capital levantado por la compañía. Los recursos serán destinados tanto al desarrollo de su sistema de perforación como al proyecto geotérmico Obsidian, en Oregon, Estados Unidos.

Perforar roca sin una herramienta de corte en el fondo

La propuesta tecnológica cambia uno de los principios básicos de la perforación convencional.

Mientras los sistemas tradicionales utilizan brocas que cortan y trituran físicamente la formación rocosa, el método desarrollado por Quaise utiliza ondas electromagnéticas de alta potencia producidas por un girotrón. La energía es transportada hacia el fondo del pozo y aplicada directamente sobre la roca, provocando su ablación.

El girotrón es un dispositivo electrónico de vacío capaz de generar ondas milimétricas de alta potencia. Estos equipos han sido desarrollados durante décadas para aplicaciones de investigación en fusión, donde se utilizan para transferir grandes cantidades de energía al plasma.

Quaise busca aprovechar esa capacidad en perforación.

Una de las ventajas potenciales del sistema es que elimina la necesidad de mantener una herramienta mecánica de corte trabajando directamente en las zonas más profundas y calientes del pozo. En perforaciones convencionales, el desgaste de brocas y componentes aumenta a medida que se enfrentan rocas cristalinas duras, mayores presiones y temperaturas extremas.

La tecnología tiene su origen en investigaciones iniciadas en el Massachusetts Institute of Technology (MIT). El investigador Paul Woskov planteó en 2008 la utilización de girotrones para perforación geotérmica, concepto que posteriormente fue llevado hacia una plataforma comercial por Quaise, fundada en 2018.

Un girotrón preparado para trabajar continuamente

La operación continua constituye una diferencia relevante respecto de buena parte de las aplicaciones actuales de estos dispositivos.

Los girotrones utilizados en instalaciones experimentales de fusión pueden trabajar bajo ciclos de operación asociados a experimentos de plasma de duración limitada. La perforación geotérmica, en cambio, necesita mantener la entrega de energía mientras avanza el pozo.

El sistema encargado a Kyoto Fusioneering será diseñado precisamente para ese régimen continuo.

La empresa japonesa posee experiencia en equipos que operan entre 28 GHz y 236 GHz y ha desarrollado sistemas de alta potencia para instalaciones de investigación de fusión. Entre ellos figuran unidades para MAST Upgrade en Reino Unido, un sistema de 1 MW para ST40 de Tokamak Energy y equipos vinculados a instalaciones de investigación en Estados Unidos y Alemania.

La transferencia tecnológica funciona, además, en ambas direcciones. El desarrollo de girotrones capaces de mantener alta potencia durante largos periodos también resulta relevante para futuras centrales de fusión, que necesitarían sistemas de calentamiento considerablemente más persistentes que los utilizados en muchos experimentos actuales.

Quaise acelera el salto desde las pruebas al terreno

La tecnología ya dejó atrás las pruebas exclusivamente de laboratorio.

En julio de 2025, Quaise perforó un pozo de 118 metros en Texas utilizando ondas milimétricas en condiciones de campo. Posteriormente continuó las demostraciones y durante 2026 avanzó hacia perforaciones de mayor profundidad en su instalación de pruebas en Texas.

El desafío ahora es aumentar drásticamente la escala.

La compañía pretende comercializar su sistema para perforaciones superiores a cinco kilómetros, profundidad a partir de la cual el acceso a roca de alta temperatura podría abrir nuevas zonas geográficas a la generación geotérmica.

Este punto es particularmente relevante para la economía de los proyectos. La geotermia convencional está condicionada por la ubicación de reservorios accesibles y por características geológicas específicas. Poder perforar más profundamente y atravesar roca cristalina de manera competitiva permitiría buscar temperaturas útiles en territorios donde actualmente la generación geotérmica no resulta viable.

US$180 millones para avanzar hacia una planta comercial

El desarrollo tecnológico está siendo acompañado por una expansión de capital.

Quaise completó en agosto una Serie B por US$180 millones, incluyendo una inversión de US$35 millones de Nabors Industries, uno de los grandes contratistas internacionales de perforación terrestre. La operación llevó el financiamiento acumulado de Quaise a aproximadamente US$280 millones.

La participación de Nabors agrega una dimensión industrial al proyecto. El acuerdo contempla acceso a una plataforma de perforación terrestre y capacidades relacionadas con diseño de pozos, modelamiento de reservorios y estrategia operacional.

Parte del financiamiento será destinado a Project Obsidian, desarrollado en Oregon, cerca del área volcánica de Newberry. La iniciativa apunta a convertirse en una instalación comercial de geotermia supercaliente y tiene como horizonte entregar sus primeros electrones a la red hacia 2030.

Una tecnología con implicancias para minería y perforación profunda

Aunque la aplicación inmediata está concentrada en generación eléctrica geotérmica, el desarrollo resulta relevante para industrias que dependen intensivamente de la perforación de roca dura.

La minería enfrenta crecientemente yacimientos más profundos, mayores exigencias de desarrollo subterráneo y costos asociados al avance en formaciones competentes. Las ondas milimétricas todavía no constituyen una tecnología comercial de perforación minera y no existen antecedentes que permitan proyectar directamente su desempeño económico en construcción de túneles o sondajes mineros.

Sin embargo, la demostración de sistemas capaces de remover roca cristalina sin contacto mecánico introduce una nueva línea tecnológica para operaciones donde el desgaste de herramientas, las temperaturas y la profundidad condicionan productividad y costos.

Existe además una conexión energética directa con la minería. Las operaciones mineras demandan suministro eléctrico continuo y, en determinadas regiones, enfrentan restricciones de transmisión o dependencia de generación térmica. Una geotermia profunda menos condicionada por la geografía podría ampliar las alternativas de energía firme para instalaciones industriales intensivas en electricidad.

El próximo desafío será demostrar que la perforación mediante ondas milimétricas puede escalar desde los ensayos de campo hacia pozos de varios kilómetros manteniendo velocidades de avance, confiabilidad y costos compatibles con proyectos comerciales. La llegada de un girotrón específicamente diseñado para funcionamiento continuo acerca esa prueba a una escala industrial y convierte una tecnología nacida para la fusión nuclear en una potencial nueva herramienta para acceder al calor almacenado a gran profundidad bajo la corteza terrestre.