Minería Internacional

Hertha Metals capta US$133,65 millones y prepara planta de hierro de alta pureza en Estados Unidos

Hertha Metals asegura una inversión de US$133,65 millones para construir una planta en EE.UU. que producirá hierro de alta pureza, revolucionando la siderurgia con tecnología de bajas emisiones.

Hertha Metals capta US$133,65 millones y prepara planta de hierro de alta pureza en Estados Unidos
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La instalación Hertha Chalyx proyecta producir 10.000 toneladas de hierro de alta pureza y acero, utilizando un proceso capaz de trabajar con minerales de distintas leyes y reducir significativamente las emisiones frente a la siderurgia convencional.

Hertha Metals cerró una ronda de financiamiento Serie A por US$133,65 millones para avanzar en la construcción de Hertha Chalyx, una nueva instalación industrial en Estados Unidos destinada a producir hierro de alta pureza y acero mediante un proceso de una sola etapa. El financiamiento incluye US$65 millones de inversión del gobierno estadounidense y permitirá llevar una tecnología ya probada a escala demostrativa hacia una operación de mayor capacidad.

La planta tendrá como objetivo alcanzar una producción de 10.000 toneladas, principalmente de hierro de alta pureza para aplicaciones siderúrgicas y fabricación de imanes permanentes de tierras raras. El proyecto representa un salto considerable respecto de la instalación demostrativa Pi100 que Hertha opera actualmente en Conroe, Texas, con una capacidad aproximada de 360 toneladas anuales.

El desarrollo también abre una discusión relevante para la industria minera: la posibilidad de utilizar minerales de hierro de menor ley, finos y óxidos residuales como materia prima para fabricar hierro y acero, disminuyendo la dependencia de concentrados y pellets de alta calidad que requieren determinadas tecnologías de reducción directa.

Un reactor para transformar mineral directamente en hierro y acero

La tecnología desarrollada por Hertha Metals se denomina Flex-HERS y busca simplificar una cadena siderúrgica que tradicionalmente requiere varias etapas antes de obtener acero líquido.

El sistema integra el procesamiento dentro de un reactor y puede operar utilizando gas natural o hidrógeno como agente reductor, además de electricidad. Su principal diferencia frente a las rutas convencionales está en la flexibilidad respecto de la materia prima.

La tecnología ha sido probada con minerales de hierro de diferentes calidades, incluidos materiales con menos de 60% de hierro, finos y óxidos provenientes de residuos industriales. Esto permitiría ampliar el rango de recursos minerales susceptibles de ingresar a procesos siderúrgicos de bajas emisiones.

Hertha ya demostró el funcionamiento continuo del proceso a una escala de aproximadamente una tonelada diaria en su planta de Conroe.

En materia energética, la empresa estima que su proceso requiere cerca de 30% menos energía que las rutas siderúrgicas convencionales basadas en carbón. La configuración con gas natural permitiría disminuir las emisiones aproximadamente 50%, mientras que una futura operación con hidrógeno limpio podría elevar la reducción hasta cerca de 98%.

Estas cifras corresponden al desempeño proyectado por la compañía para su tecnología y deberán consolidarse a medida que el sistema avance hacia escalas industriales superiores.

Hierro de alta pureza para la cadena de tierras raras

El proyecto Chalyx no apunta únicamente al mercado tradicional del acero. Una parte central de su estrategia está vinculada con la fabricación de hierro de alta pureza para imanes permanentes de neodimio-hierro-boro (NdFeB).

Aunque estos imanes suelen asociarse principalmente con elementos de tierras raras como neodimio y disprosio, alrededor de 70% de su masa corresponde a hierro de alta pureza.

Se trata de materiales utilizados en vehículos eléctricos, sistemas aeroespaciales, electrónica, robótica, infraestructura energética y distintas aplicaciones industriales que requieren motores y sistemas magnéticos de alto desempeño.

Hertha alcanzó durante 2026 una pureza de hierro de 99,95%, nivel requerido para ingresar al proceso de calificación de proveedores de fabricantes de imanes permanentes. La compañía se encuentra precisamente en esa etapa con productores estadounidenses.

La expansión responde además a una debilidad de la cadena industrial de Estados Unidos, donde prácticamente todo el hierro de alta pureza utilizado en este segmento proviene actualmente de importaciones.

US$133,65 millones para pasar de demostración a producción

La nueva ronda de capital fue encabezada por Khosla Ventures y Doerr Capital, junto con otros inversionistas industriales y financieros. Dentro del financiamiento destaca la participación del gobierno estadounidense mediante el programa Industrial Base Analysis and Sustainment, que aportará US$65 millones.

Los recursos estarán destinados principalmente a financiar la construcción y puesta en marcha de Hertha Chalyx.

La instalación trabajará junto con Pi100, configurando un complejo integrado para continuar desarrollando la tecnología y aumentar progresivamente su escala productiva.

El desafío será considerable. Pasar desde una operación demostrativa de unas 360 toneladas anuales hacia una instalación de 10.000 toneladas supone multiplicar la capacidad en casi 28 veces, además de mantener estabilidad operacional, calidad metalúrgica, costos competitivos y continuidad en el suministro de materias primas.

La compañía prevé iniciar la construcción de Chalyx durante 2026.

Qué cambia para el mercado del mineral de hierro

Uno de los aspectos con mayor interés para la minería está en la flexibilidad del proceso frente a la calidad del mineral.

La transición hacia siderurgia de menores emisiones ha incrementado la atención sobre concentrados y pellets con elevados contenidos de hierro y bajos niveles de impurezas. Las rutas convencionales de reducción directa suelen requerir materias primas de mejor calidad que las utilizadas en altos hornos, generando una posible prima para minerales capaces de cumplir esas especificaciones.

Flex-HERS plantea una alternativa distinta.

Si la tecnología mantiene a escala comercial su capacidad de procesar minerales de menor ley, finos y óxidos residuales, podría ampliar el universo de materias primas disponibles para producir acero con una menor huella de carbono.

Esto tendría implicancias para productores de mineral de hierro porque permitiría valorizar recursos que actualmente requieren mayor procesamiento, concentración o aglomeración antes de ingresar a determinadas rutas siderúrgicas.

También podría aumentar el aprovechamiento de residuos industriales como la cascarilla de laminación, incorporándolos nuevamente como materia prima en el circuito productivo.

La siguiente escala será decisiva

Hertha plantea que su arquitectura modular podría alcanzar posteriormente unidades de aproximadamente 500.000 toneladas anuales, una escala comparable con determinadas miniacerías comerciales estadounidenses.

Antes de llegar a ese nivel, Chalyx deberá demostrar que el proceso puede mantener las ventajas observadas en la fase piloto cuando aumenten los volúmenes y las exigencias operacionales.

La tecnología llega en momentos en que la siderurgia mundial busca reducir su dependencia del carbón metalúrgico mediante reducción directa, hornos eléctricos, hidrógeno y nuevas rutas metalúrgicas.

Para la minería del hierro, esta transformación no solo involucra emisiones. También puede modificar qué tipos de minerales tendrán mayor demanda, cuánto procesamiento deberán recibir antes de llegar a las acerías y qué valor económico tendrán los recursos de menor ley.

La construcción de Chalyx será, por ello, una prueba industrial relevante: deberá determinar si un proceso de una sola etapa puede combinar flexibilidad mineralógica, hierro de alta pureza, menores costos y reducción de emisiones en una escala suficientemente grande para competir dentro de una de las cadenas industriales más intensivas en energía del mundo.