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Cobre sube a US$13.633 por tonelada ante mayor demanda china y caída de producción en Chile

El precio del cobre alcanza US$13.633 por tonelada, impulsado por la creciente demanda china y una caída en la producción chilena, que enfrenta desafíos operativos y menores leyes minerales.

Cobre sube a US$13.633 por tonelada ante mayor demanda china y caída de producción en Chile

La prima de importación del metal en China alcanzó US$100 por tonelada, mientras los inventarios retroceden y las principales faenas chilenas enfrentan menores leyes minerales y dificultades para sostener sus volúmenes.

El precio del cobre inició la semana al alza, impulsado por una recuperación de las compras chinas, la reducción de inventarios disponibles y nuevas señales de debilidad en la producción minera de Chile. El metal de referencia en la Bolsa de Metales de Londres avanzó 0,8% este lunes 20 de julio y llegó a US$13.633 por tonelada, consolidando un escenario de estrechez para los consumidores industriales fuera de Estados Unidos.

La presión compradora se hizo visible en la prima del cobre importado a China, indicador que refleja cuánto están dispuestos a pagar los compradores por recibir metal físico en el principal mercado consumidor del mundo. El diferencial llegó a US$100 por tonelada, su nivel más alto en 14 meses y más del doble del observado al comienzo de 2026.

El movimiento ocurre en momentos en que las importaciones chinas de cobre refinado alcanzaron en junio su mayor volumen en nueve meses. Las mantenciones realizadas por fundiciones locales redujeron temporalmente la oferta doméstica, obligando a fabricantes, comercializadores y procesadores a buscar unidades en el mercado internacional.

Inventarios profundizan la estrechez del mercado

La recuperación de la demanda china coincide con una caída significativa de las existencias almacenadas en las principales bolsas de metales.

Los inventarios de cobre en la Bolsa de Futuros de Shanghái bajaron a 79.909 toneladas, acumulando una disminución superior al 80% desde mediados de marzo. El retroceso es relevante porque China representa una parte determinante del consumo mundial del metal, utilizado en redes eléctricas, construcción, fabricación industrial, vehículos eléctricos, energías renovables y centros de datos.

En la Bolsa de Metales de Londres, las existencias se redujeron 24% desde fines de mayo, hasta 295.275 toneladas. Más de la mitad de ese volumen se encuentra marcado para retiro, lo que significa que el cobre ya tiene un comprador y podría abandonar los depósitos durante las próximas semanas.

El problema para el mercado no es solamente cuánto metal permanece registrado en las bolsas, sino dónde se encuentra. Una parte creciente de los cargamentos disponibles ha sido dirigida hacia Estados Unidos, disminuyendo la oferta inmediata para consumidores de Europa y Asia.

Esa redistribución ha generado diferencias entre mercados y mayores costos para los compradores que necesitan asegurar cátodos o concentrados en plazos reducidos. La menor disponibilidad de chatarra de cobre también limita la capacidad de compensar el déficit mediante material secundario.

Menor producción chilena agrega presión al precio

La oferta enfrenta, además, dificultades en Chile, principal productor mundial de cobre. Durante el primer trimestre de 2026, la producción minera nacional llegó a aproximadamente 1,21 millones de toneladas, una caída interanual de 5,8%.

El descenso estuvo asociado al desempeño de operaciones como El Teniente, El Abra, Spence y Escondida. Aunque las razones varían entre faenas, la menor ley del mineral, las mantenciones, las restricciones operacionales y la complejidad creciente de los yacimientos maduros continúan condicionando la capacidad del país para elevar su producción.

La situación de Escondida es particularmente relevante por su escala. La mina ubicada en la Región de Antofagasta produjo 1,261 millones de toneladas durante el ejercicio fiscal terminado en junio de 2026, considerando el 100% de la operación, un descenso de 3% frente al periodo anterior.

BHP, principal accionista de la faena, anticipa que las leyes minerales seguirán disminuyendo durante el próximo ejercicio. La compañía mantiene para Escondida una proyección de entre 1 millón y 1,1 millones de toneladas de cobre para el año fiscal 2027, por debajo del volumen recientemente alcanzado.

Pampa Norte, que agrupa las operaciones de Spence y Cerro Colorado, también presentó una contracción. Su producción cayó 21% durante el último ejercicio, hasta cerca de 212.600 toneladas, afectada por el avance de la explotación hacia zonas más profundas y geológicamente complejas.

En conjunto, la producción mundial de cobre de BHP disminuyó 3%, hasta 1,95 millones de toneladas. Para el próximo periodo, la minera proyecta obtener entre 1,65 millones y 1,8 millones de toneladas, rango que confirma una reducción adicional en momentos de precios elevados.

Codelco enfrenta el desafío de recuperar volumen

La situación de Codelco también influye en las expectativas sobre la oferta chilena. La corporación produjo alrededor de 1,33 millones de toneladas en 2025 y continúa intentando recuperar los niveles perdidos durante los años anteriores.

Sus proyectos estructurales buscan extender la vida útil de los yacimientos, reemplazar sectores agotados y enfrentar la disminución natural de las leyes. Sin embargo, los retrasos, mayores costos y dificultades técnicas han limitado la velocidad de recuperación.

La estatal prevé que su producción se mantenga relativamente estable durante los próximos años, mientras avanzan iniciativas como Chuquicamata Subterránea, Andes Norte, Rajo Inca y el nuevo nivel de explotación de El Teniente.

El desafío para Chile consiste en evitar que los retrocesos de sus operaciones maduras sean superiores al aporte de las expansiones, reposiciones y nuevos proyectos. Un mercado con precios altos mejora los ingresos de las compañías y del Estado, pero también expone la dificultad del país para transformar una coyuntura favorable en mayor producción física.

China vuelve a sostener la demanda

La recuperación del mercado chino representa un cambio frente a los periodos en que las dudas sobre su economía presionaron a la baja las cotizaciones de los metales industriales.

El aumento de las importaciones y de la prima de Yangshan muestra una necesidad concreta de cobre físico, más allá de los movimientos financieros de los contratos futuros. Cuando este indicador sube, generalmente refleja que las empresas están dispuestas a pagar más para asegurar entregas inmediatas.

La demanda continúa vinculada a la expansión de redes eléctricas, infraestructura energética, electromovilidad, manufactura avanzada y tecnologías digitales. Estas actividades requieren cantidades crecientes de cobre y compiten por un suministro cuya expansión minera avanza con mayor lentitud.

Desarrollar una nueva mina de gran escala puede requerir más de una década entre exploración, evaluación ambiental, permisos, financiamiento, construcción y puesta en marcha. En contraste, la demanda puede cambiar con rapidez ante nuevos programas de infraestructura, estímulos industriales o inversiones tecnológicas.

Por qué importa para la minería chilena

El nivel de precios mejora los márgenes de las operaciones, aumenta el valor de las exportaciones y fortalece los ingresos asociados a impuestos, royalty y excedentes de Codelco. También puede facilitar decisiones de inversión que resultaban menos atractivas bajo escenarios de cotización más baja.

Sin embargo, una subida basada parcialmente en problemas de oferta representa una señal de advertencia. Chile mantiene una cartera relevante de proyectos, pero necesita reducir incertidumbres regulatorias, acelerar evaluaciones sin debilitar los estándares ambientales y resolver brechas de infraestructura, energía, agua y disponibilidad de capital humano.

Las menores leyes obligan a procesar más mineral para obtener la misma cantidad de cobre, elevando el consumo energético, el movimiento de material y las exigencias sobre las plantas concentradoras. Esta tendencia incrementa los costos y obliga a incorporar nuevas tecnologías de recuperación, automatización y gestión operacional.

Mientras los inventarios internacionales sigan disminuyendo, China mantenga su demanda importadora y la producción chilena no recupere una trayectoria sostenida de crecimiento, el mercado permanecerá expuesto a episodios de volatilidad y a nuevas alzas.

Para Chile, el escenario combina una oportunidad económica con una presión productiva: el cobre vuelve a alcanzar valores extraordinarios, pero las principales faenas deben invertir cada vez más para impedir que el deterioro de los yacimientos reduzca el volumen disponible precisamente cuando el mercado mundial necesita más metal.