El metal cerró en US$14.661 por tonelada en la Bolsa de Metales de Londres, equivalente a cerca de US$6,65 por libra. La menor disponibilidad de cobre en China y los fuertes envíos hacia Estados Unidos siguen influyendo en el mercado.
El cobre retomó las alzas este lunes y volvió a quedar cerca de su máximo histórico en la Bolsa de Metales de Londres (LME), apoyado por nuevas señales de estrechez en la oferta de corto plazo y una mayor actividad en el mercado físico chino.
El contrato de referencia avanzó cerca de 1% y cerró en US$14.661 por tonelada métrica, unos US$6,65 por libra. Durante la jornada alcanzó US$14.774 por tonelada, su mayor nivel desde el 10 de septiembre, cuando marcó un récord de US$14.875.
Con este resultado, el cobre completó cinco sesiones consecutivas al alza. Además, la semana pasada anotó su undécimo avance semanal de las últimas 12 semanas.
El precio también recibió apoyo desde los mercados financieros, en medio de una caída del petróleo y de las expectativas por las próximas conversaciones entre Estados Unidos y China.
Menor disponibilidad de cobre en China
Parte de la presión viene nuevamente desde China. Varias refinerías del país tienen mantenciones programadas entre octubre y noviembre, según Shanghai Metals Markets, lo que podría frenar el aumento de la producción de cobre refinado durante las próximas semanas.
Al mismo tiempo, la congestión en el puerto de Shanghái está retrasando el ingreso de algunos cargamentos importados.
La prima de Yangshan, una referencia de la demanda china por cobre importado, alcanzó la semana pasada su nivel más alto desde noviembre de 2022. Aunque posteriormente retrocedió, permanece en niveles elevados.
Reuters indicó que el avance de este lunes también estuvo respaldado por expectativas de una recuperación estacional de la demanda en China, el principal consumidor mundial de cobre. Las compras de fondos volvieron a aparecer después de una reducción previa de posiciones largas en los mercados de futuros estadounidenses.
Estados Unidos sigue absorbiendo parte de la oferta
Los movimientos de cobre hacia Estados Unidos siguen siendo otro factor relevante. La posibilidad de nuevos aranceles al metal refinado impulsó durante 2026 un fuerte aumento de los envíos hacia ese país.
Ese flujo redujo parte del cobre disponible en otros mercados y acompañó la escalada de precios registrada durante el año.
La incertidumbre aumentó luego de que Washington postergara una definición sobre eventuales gravámenes al cobre refinado. A comienzos de septiembre, esa decisión provocó una fuerte corrección después de que el metal alcanzara máximos históricos.
En los almacenes vinculados a la LME, los inventarios disponibles se situaban este lunes cerca de las 133.725 toneladas. Nuevas cancelaciones de warrants en depósitos asiáticos apuntan además a posibles retiros de metal durante los próximos días.
Con el cobre nuevamente sobre US$6,6 por libra, la cotización quedó a poco más de US$200 por tonelada del récord alcanzado el 10 de septiembre.









