El ministro de Vivienda, Iván Poduje, adelantó que los recursos se orientarán a acelerar viviendas y obras urbanas, además de incorporar nuevos proyectos mediante mecanismos de subsidio de rápida ejecución, con énfasis en regiones.
El Gobierno prepara un plan de activación para el sector de la construcción por cerca de US$200 millones, recursos que el Ministerio de Vivienda y Urbanismo (Minvu) pretende movilizar de aquí a diciembre mediante la aceleración de proyectos habitacionales y urbanos. El anuncio fue adelantado este lunes 21 de septiembre por el ministro Iván Poduje, tras una reunión con la nueva directiva de la Cámara Chilena de la Construcción (CChC).
La iniciativa forma parte de las medidas con que el Ejecutivo busca enfrentar el deterioro del mercado laboral. Poduje explicó que el programa considera acelerar la entrega de viviendas y obras actualmente en ejecución, además de incorporar proyectos que puedan comenzar rápidamente mediante instrumentos como el Programa de Mejoramiento de Viviendas y Barrios, conocido como DS27.
Entre las obras mencionadas por el ministro se encuentran parques, canchas, sedes sociales, pavimentación de calles y nuevas viviendas, con especial atención a proyectos regionales.
US$200 millones para ejecutar antes de fin de año
El objetivo planteado por Vivienda es concentrar la ejecución durante los últimos meses de 2026. Poduje afirmó que el plan contempla una inversión cercana a US$200 millones que se buscará ejecutar hasta diciembre.
Por ahora, el Gobierno no ha publicado un desglose detallado que permita establecer cuánto corresponderá a nuevos recursos y cuánto provendrá de presupuestos, subsidios o proyectos ya disponibles para acelerar su ejecución. Tampoco se ha informado oficialmente cuántos puestos de trabajo serían creados directamente por esta inversión.
La presentación formal del programa había sido prevista inicialmente para este martes junto al ministro del Trabajo, Tomás Rau, pero la actividad fue suspendida hasta el regreso del Presidente José Antonio Kast desde su viaje a Naciones Unidas.
El plan contempla además un impulso a la inversión pública mediante los ministerios de Vivienda y Obras Públicas y la aceleración de iniciativas municipales que se encuentren suficientemente avanzadas para comenzar su ejecución.
Construcción entra al foco de la agenda laboral
La decisión se produce en medio de un escenario de debilidad del mercado laboral chileno. La tasa nacional de desocupación alcanzó 9,5% durante el trimestre móvil mayo-julio de 2026, 0,8 puntos porcentuales más que un año antes, de acuerdo con el Instituto Nacional de Estadísticas (INE).
En el mismo período, el número de personas ocupadas disminuyó 0,2% en doce meses, mientras que la cantidad de desocupados aumentó 10,4%. La tasa de ocupación se ubicó en 55,9%.
La construcción aparece dentro de la estrategia del Ejecutivo por su capacidad de movilizar rápidamente mano de obra a través de proyectos de vivienda, infraestructura urbana y obras públicas. El mecanismo escogido por Vivienda apunta precisamente a utilizar proyectos y subsidios que puedan transformarse en obras en períodos relativamente cortos.
La medida todavía se encuentra en etapa de anuncio y, por lo tanto, los US$200 millones no deben interpretarse como inversión ya ejecutada. El detalle definitivo dependerá de la presentación del programa y de la identificación de las obras que efectivamente puedan iniciar o acelerar trabajos antes de que termine el año.
Minvu y la CChC coordinan cartera de proyectos
El adelanto del programa se produjo después de la primera reunión de Poduje con la nueva mesa directiva de la Cámara Chilena de la Construcción, encabezada por Raimundo Rencoret.
En el encuentro, el Minvu y el gremio acordaron establecer un protocolo de coordinación que contempla reuniones periódicas entre las secretarías regionales ministeriales, los Serviu y las direcciones regionales de la CChC, además de instancias nacionales para monitorear proyectos habitacionales.
Rencoret planteó durante la reunión la necesidad de que los ministerios vinculados a inversión dispongan de recursos suficientes durante 2027 para sostener la generación de empleo, en un escenario en que la discusión presupuestaria será determinante para definir el ritmo de nuevas obras.
El Ministerio de Vivienda también ha puesto sobre la mesa modificaciones destinadas a facilitar el financiamiento habitacional. Entre ellas se encuentra un nuevo tramo del subsidio DS1 para viviendas de hasta 4.000 UF y la futura Operación Sitio 2.0, iniciativa que el Gobierno proyecta iniciar en 2027 y que contempla subdividir más de 100 mil lotes fiscales para que familias puedan postular a terrenos y utilizarlos posteriormente como activo para acceder a financiamiento hipotecario.
Menos trámites y mayor velocidad de ejecución
Poduje vinculó además la reactivación del sector con una agenda orientada a reducir tiempos administrativos que, a juicio del ministerio, están retrasando proyectos y elevando sus costos.
El secretario de Estado mencionó como ejemplos exigencias de compensación y gastos asociados a rescates arqueológicos en proyectos habitacionales, y anticipó medidas para reducir plazos de tramitación. El alcance concreto de esas modificaciones todavía no ha sido detallado.
Para el sector construcción, el punto inmediato será conocer cómo se distribuirán los US$200 millones anunciados, qué proyectos podrán comenzar antes de diciembre, cuántos empleos se espera generar y qué parte del programa corresponderá a nuevas inversiones frente a la aceleración de recursos ya contemplados en el presupuesto.
Esos antecedentes serán claves para dimensionar el impacto efectivo de una estrategia que busca utilizar vivienda e infraestructura urbana como uno de los principales instrumentos de respuesta frente al aumento del desempleo.









