
La cartera regional del plan Chile Despega concentra recursos en vialidad y obras portuarias, con intervenciones en comunas como Combarbalá, Punitaqui, Salamanca, Los Vilos y Canela. El programa busca acelerar inversión y contratación entre fines de 2026 y 2027.
El Gobierno puso en marcha una cartera de $23.496,9 millones en obras públicas para la Región de Coquimbo, programa que proyecta generar 1.416 puestos de trabajo y acelerar proyectos de infraestructura vial y costera con impacto directo sobre la conectividad y la actividad productiva regional.
Las iniciativas forman parte del plan Chile Despega y serán ejecutadas principalmente a través de las direcciones de Vialidad y Obras Portuarias del Ministerio de Obras Públicas (MOP). La distribución considera $17.000 millones para infraestructura vial y $6.496,9 millones para obras portuarias.
El programa adquiere especial relevancia para una región donde la minería convive con actividades agrícolas, portuarias, pesqueras, turísticas y de servicios, y donde la calidad de los caminos secundarios y rurales constituye un factor relevante para el desplazamiento de trabajadores, contratistas, proveedores y actividades productivas.
La cartera también responde a un escenario laboral exigente. Durante septiembre, las autoridades regionales habían situado el desempleo en torno al 9,5%, mientras la estrategia pública fijó como uno de sus objetivos acelerar proyectos capaces de movilizar contratación durante los últimos meses de 2026.
$17.000 millones para mejorar conectividad vial
El componente más significativo de la inversión corresponde a la Dirección de Vialidad, que concentrará cerca del 72% de los recursos contemplados para Coquimbo.
Las intervenciones abarcan caminos rurales y obras de conservación en distintas comunas, incluyendo Combarbalá, Punitaqui, Salamanca, Los Vilos y Canela, además de trabajos asociados a seguridad vial en las provincias de Elqui, Limarí y Choapa.
Entre los proyectos identificados se encuentra la conservación de aproximadamente 14 kilómetros de la Ruta D-677 en Combarbalá, con recursos superiores a $3.000 millones. A ello se agregan trabajos sobre más de 10 kilómetros de la Ruta D-713, en Punitaqui.
El carácter territorial de estas intervenciones resulta relevante para la economía regional. Limarí y Choapa concentran actividades productivas que requieren redes de transporte capaces de conectar localidades interiores con centros urbanos, instalaciones industriales y corredores principales.
Para la minería, la infraestructura vial secundaria tiene un efecto que va más allá de las grandes rutas utilizadas para transportar concentrados o insumos. Una parte significativa de la cadena de proveedores depende de caminos regionales para movilizar personal, servicios técnicos, maquinaria y suministros hacia faenas y proyectos ubicados fuera de los principales centros urbanos.
Obras portuarias suman cerca de $6.500 millones
El segundo bloque de inversiones corresponde a la Dirección de Obras Portuarias, con $6.496,9 millones destinados a intervenciones en infraestructura costera.
La cartera incorpora trabajos de conservación en las caletas de Tongoy, Pichidangui, El Apolillado, Guayacán y Puerto Aldea, ampliando el alcance del programa desde la conectividad terrestre hacia infraestructura asociada al borde costero.
Uno de los proyectos de mayor visibilidad es la conservación de la Caleta de Tongoy, que considera una inversión superior a $2.000 millones. Su proceso de licitación ya comenzó y la programación contempla avanzar en la adjudicación para iniciar trabajos durante 2026.
La combinación entre caminos y obras costeras apunta a generar un efecto económico relativamente rápido, dado que se trata principalmente de proyectos con niveles avanzados de preparación técnica y condiciones para entrar a procesos de contratación en plazos menores que los requeridos por grandes obras de infraestructura.
Esta característica es central para el objetivo laboral del programa: transformar recursos fiscales en contratos y posteriormente en actividad efectiva durante el cierre de 2026 y el comienzo de 2027.
Una cartera diseñada para movilizar empleo
Las 1.416 plazas laborales proyectadas representan uno de los principales indicadores asociados a la cartera regional.
La estrategia busca que una parte importante de las iniciativas sea licitada durante octubre, permitiendo iniciar progresivamente la ejecución de obras y la contratación vinculada a los proyectos.
El impacto no se limita al empleo directo en construcción. La activación simultánea de contratos públicos puede trasladarse hacia empresas proveedoras de áridos, transporte, movimiento de tierra, maquinaria, ingeniería, mantenimiento, seguridad, alimentación y servicios especializados.
Ese efecto adquiere particular interés para Coquimbo por la existencia de una base de contratistas y proveedores que atiende tanto proyectos públicos como operaciones mineras.
La región mantiene una economía estrechamente vinculada a sectores intensivos en infraestructura y capital, por lo que una mayor velocidad de ejecución de inversión pública puede aportar demanda adicional a empresas que operan también alrededor de la minería, construcción y servicios industriales.
Infraestructura y minería en Coquimbo
Aunque la cartera anunciada no corresponde a inversión minera, su despliegue se produce en un territorio donde la minería es uno de los sectores relevantes para la generación de actividad económica y empleo.
La relación entre inversión pública y minería aparece principalmente a través de la infraestructura habilitante. Caminos en mejores condiciones reducen interrupciones, facilitan la movilidad de trabajadores y proveedores y fortalecen la conexión entre comunas interiores y los principales ejes logísticos de la región.
Esto resulta especialmente significativo en zonas donde la pequeña y mediana minería comparte territorio con comunidades rurales y otras actividades productivas.
La conectividad también influye sobre la capacidad de proveedores locales para participar en cadenas de suministro más amplias. Empresas instaladas en comunas alejadas de La Serena y Coquimbo necesitan infraestructura adecuada para competir por contratos, movilizar equipos y prestar servicios a operaciones industriales.
El desafío será que la inversión programada se traduzca efectivamente en ejecución física dentro de los plazos previstos. La velocidad de licitación, adjudicación e inicio de faenas determinará cuánto del efecto proyectado sobre empleo y actividad económica podrá materializarse durante los próximos meses.
Coquimbo se inserta en un programa nacional de inversión
La cartera regional forma parte de una intervención fiscal de mayor escala. En el componente correspondiente al Ministerio de Obras Públicas, Chile Despega contempla cerca de US$400 millones adicionales y 241 contratos a nivel nacional, con una estimación del orden de 23.000 empleos asociados a proyectos de rápida ejecución.
El programa nacional incluye pavimentación, puentes, servicios de agua potable rural, bordes costeros y otras intervenciones de infraestructura, con procesos de licitación durante 2026 y una concentración importante de obras a partir de 2027.
En términos más amplios, Chile Despega contempla cuatro ejes: aceleración de inversión pública, incentivos a la contratación, recuperación de liquidez para empresas y proveedores, y ejecución territorial de proyectos.
Para Coquimbo, el efecto inmediato estará concentrado en los $23.497 millones comprometidos y los 1.416 empleos proyectados, pero la dimensión estratégica pasa por algo más amplio: mejorar infraestructura en comunas donde la actividad minera, agrícola, pesquera y de servicios depende directamente de la calidad de la conectividad.
La materialización de los contratos durante el último trimestre de 2026 será, por tanto, el primer indicador para medir la efectividad del programa. El siguiente será comprobar cuánto de esa inversión logra traducirse en contratación regional y en una mayor participación de proveedores locales durante la ejecución de las obras.
REDIMIN Responde
¿Cuánto es el monto total de inversión en obras públicas para la Región de Coquimbo?
El Gobierno ha puesto en marcha una cartera de $23.496,9 millones en obras públicas para la Región de Coquimbo.
¿Cuántos empleos proyecta generar el programa de inversión en Coquimbo?
El programa proyecta generar 1.416 puestos de trabajo.
¿Cómo se distribuyen los recursos entre infraestructura vial y obras portuarias en Coquimbo?
La distribución considera $17.000 millones para infraestructura vial y $6.496,9 millones para obras portuarias.
¿Qué proyectos específicos se mencionan para la infraestructura vial en Coquimbo?
Se menciona la conservación de aproximadamente 14 kilómetros de la Ruta D-677 en Combarbalá, con recursos superiores a $3.000 millones, y trabajos sobre más de 10 kilómetros de la Ruta D-713 en Punitaqui.
¿Qué obras portuarias se destacan en el programa de inversión?
El programa incluye trabajos de conservación en las caletas de Tongoy, Pichidangui, El Apolillado, Guayacán y Puerto Aldea, destacando la conservación de la Caleta de Tongoy con una inversión superior a $2.000 millones.






