
La estatal informó ante la Comisión de Minería y Energía de la Cámara las medidas adoptadas luego de detectar desviaciones por 26.875 toneladas métricas finas en el reporte de producción 2025.
Codelco volvió a quedar bajo presión política y operativa tras exponer ante la Comisión de Minería y Energía de la Cámara de Diputadas y Diputados los resultados de la auditoría interna que detectó desviaciones en el reconocimiento de producción 2025 en las divisiones Chuquicamata y Ministro Hales, ambas ubicadas en la Región de Antofagasta.
El caso involucra 20.000 toneladas métricas finas contenidas en óxidos de Chuquicamata y 6.875 toneladas métricas finas contenidas en arsenito de calcio de Ministro Hales, materiales que, según la información oficial entregada por Codelco, requerían procesamiento posterior y no cumplían las condiciones internas para ser registrados como productos terminados. En conjunto, el ajuste equivale a cerca del 2% de la producción propia informada por la estatal para el ejercicio 2025.
La exposición ante la comisión fue encabezada por el presidente del directorio de Codelco, Bernardo Fontaine, junto al presidente ejecutivo, Rubén Alvarado; el auditor general, Raúl Puerto; y la directora Tamara Agnic, presidenta del Comité de Auditoría, Compensaciones y Ética. La sesión buscó explicar los hallazgos, las medidas disciplinarias y el impacto sobre los incentivos variables pagados en función de metas productivas, de acuerdo con lo informado por la cuprífera estatal tras su presentación en el Congreso.
Qué detectó la auditoría en Codelco
La investigación se originó a partir de una denuncia ingresada el 3 de marzo a los canales institucionales de la empresa. Luego, el Comité de Auditoría, Compensaciones y Ética instruyó revisar los reportes de producción de 2025 y el cumplimiento de las normas internas para el reconocimiento y registro de toneladas métricas de cobre fino.
De acuerdo con la estatal, la auditoría concluyó que en Chuquicamata y Ministro Hales se clasificaron como productos terminados materiales que debieron mantenerse como productos en proceso. La diferencia no es menor: en minería, el momento en que un material se considera producción terminada incide directamente en indicadores operacionales, cumplimiento de metas, reportes públicos y pago de incentivos.
El punto crítico no está solo en la corrección del volumen, sino en que esos registros impactaron el cálculo de metas e incentivos corporativos. Codelco informó que hubo incumplimientos normativos, uso improcedente de criterios de excepción y deficiencias en aprobaciones obligatorias.
La compañía sostuvo que los hallazgos no obligan a modificar sus estados financieros auditados al 31 de diciembre de 2025. Sin embargo, sí generarán notas aclaratorias en la memoria, el análisis razonado, el sitio web corporativo y otras comunicaciones oficiales, debido al ajuste de las cifras de producción reportadas.
Responsabilidades, bonos y medidas internas
El directorio de Codelco informó que la auditoría estableció responsabilidades individuales en un grupo de siete ejecutivos y un exejecutivo de Casa Matriz y de las divisiones Chuquicamata y Ministro Hales. Como resultado, la empresa resolvió la desvinculación de un ejecutivo, amonestaciones para otros profesionales involucrados y la presentación de antecedentes ante el Ministerio Público para que determine si existen hechos con eventual carácter de delito.
El caso también abrió un frente laboral y reputacional por el recálculo de incentivos variables asociados a los indicadores de producción. En su presentación ante los parlamentarios, Codelco indicó que ya se ejecutó la gestión de devolución entre ejecutivos involucrados y que se han realizado reuniones con federaciones de trabajadores y supervisores para buscar mecanismos de restitución en esos estamentos.
La dimensión laboral es sensible porque los bonos variables forman parte de los esquemas de compensación asociados a metas de seguridad, producción, costos y desempeño operacional. Cuando una cifra productiva cambia después del cierre del ejercicio, el recálculo puede tensionar la relación entre administración, supervisores, sindicatos y trabajadores de faena.
Datos clave
Empresa: Codelco.
Divisiones involucradas: Chuquicamata y Ministro Hales.
Región: Antofagasta.
Ajuste detectado: 26.875 toneladas métricas finas.
Detalle: 20.000 tmf en óxidos de Chuquicamata y 6.875 tmf en arsenito de calcio de Ministro Hales.
Impacto relativo: cerca del 2% de la producción propia informada para 2025.
Medidas: desvinculación de un ejecutivo, amonestaciones, denuncia al Ministerio Público y recálculo de incentivos variables.
Estados financieros: Codelco informó que no se identificaron efectos negativos que obliguen a modificarlos.
La presión política sobre la estatal
La comparecencia de Codelco ante la Comisión de Minería y Energía ocurre en un momento especialmente complejo para la cuprífera estatal. La empresa enfrenta exigencias simultáneas: recuperar producción, controlar costos, reducir riesgos operacionales, sostener excedentes para el Fisco y avanzar en proyectos estructurales que son clave para mantener su posición en la oferta mundial de cobre.
En ese contexto, el ajuste a la producción 2025 golpea un activo central para cualquier minera: la confiabilidad de sus reportes operacionales. Para una empresa estatal, además, el impacto se amplifica porque sus cifras no solo interesan al mercado, sino también al Congreso, al Gobierno, a los trabajadores, a las regiones mineras y al presupuesto público.
Fontaine planteó ante la comisión cuatro focos prioritarios para la nueva etapa de gestión: seguridad de las personas, maximización de excedentes para el Estado, fortalecimiento del control interno y sostenibilidad integral. También anticipó una revisión del Plan Estratégico, incluyendo estructura operacional y de costos, cartera de proyectos, eventuales ventas de activos y alternativas de financiamiento.
La lectura sectorial es clara: Codelco no solo debe producir más cobre, sino demostrar que sus sistemas de control son capaces de sostener reportes consistentes, auditables y comparables.
Por qué importa para la minería chilena
Chuquicamata y Ministro Hales son operaciones relevantes dentro del Distrito Norte de Codelco, una zona estratégica para la producción de cobre en Chile. Chuquicamata combina una larga historia minera con un proceso de transformación hacia explotación subterránea, mientras Ministro Hales aporta cobre y subproductos en una faena cercana a Calama.
La corrección de producción no cambia por sí sola el balance financiero informado por la compañía, según Codelco, pero sí instala una discusión de fondo sobre gobernanza operacional. En minería, la trazabilidad del mineral, la clasificación de inventarios, el avance de procesamiento y el cumplimiento de normas internas son elementos esenciales para reportar producción con precisión.
El caso también ocurre en un mercado del cobre marcado por una oferta ajustada y por expectativas de mayor demanda asociada a electrificación, redes, infraestructura energética y tecnologías bajas en carbono. En ese escenario, los volúmenes de Codelco importan porque Chile sigue siendo el principal productor mundial de cobre y la estatal es una referencia para inversionistas, proveedores, sindicatos y autoridades.
Qué observará la industria
El próximo foco estará en tres planos. Primero, cómo Codelco implementará la auditoría externa anunciada para revisar los reportes de producción de 2024 y 2025. Segundo, cómo resolverá el recálculo y eventual recuperación de incentivos sin escalar el conflicto laboral. Tercero, qué cambios concretos aplicará en sus normas internas para evitar que materiales en proceso vuelvan a ser registrados como producción terminada.
Para la industria minera, el caso marca una advertencia sobre la importancia de los controles operacionales en compañías de gran escala. La presión sobre Codelco ya no apunta solo a producir más toneladas, sino a asegurar que cada tonelada reportada cumpla los estándares técnicos, contables y de gobernanza que exige una minera estatal de impacto nacional.






