
La estatal chilena enfrenta un complejo escenario operacional que modifica sus metas de crecimiento. Su presidente, Bernardo Fontaine, anticipó una producción cercana a 1,2 millones de toneladas para 2026 y 2027, mientras prepara un plan de recuperación que priorizará rentabilidad, eficiencia y nuevas asociaciones con privados.
La Corporación Nacional del Cobre de Chile (Codelco) enfrenta una revisión profunda de sus perspectivas productivas para los próximos cuatro años. El presidente de su directorio, Bernardo Fontaine, estableció que la empresa buscará acercarse a una producción anual de 1,3 millones de toneladas de cobre hacia el término de la década, una cifra considerablemente inferior a los 1,7 millones de toneladas que contemplaban las proyecciones anteriores para 2030.
El nuevo escenario representa un cambio relevante en la planificación de la principal empresa estatal chilena, que enfrenta dificultades operacionales, mayores costos y desafíos para recuperar la capacidad productiva de sus divisiones.
Fontaine estima que Codelco cerrará 2026 con una producción del orden de 1,2 millones de toneladas, nivel que podría mantenerse durante 2027 antes de comenzar una recuperación gradual.
La revisión ocurre en momentos en que la industria minera chilena enfrenta presiones asociadas a menores leyes minerales, necesidades crecientes de inversión y mayores exigencias para sostener sus operaciones.
Codelco se aleja de la meta de 1,7 millones de toneladas
Las nuevas expectativas modifican significativamente la trayectoria de crecimiento que había planteado la administración anterior.
Durante la presidencia de Máximo Pacheco, Codelco proyectaba alcanzar aproximadamente 1,5 millones de toneladas de cobre en 2027 y recuperar una producción cercana a 1,7 millones de toneladas hacia 2030.
Sin embargo, la evaluación actual considera que las condiciones operacionales y los resultados de las inversiones ejecutadas no permiten sostener ese ritmo de recuperación.
La diferencia entre ambas proyecciones alcanza las 400.000 toneladas anuales de cobre hacia 2030, volumen equivalente a una fracción relevante de la producción nacional.
El deterioro productivo también se refleja en las cifras recientes. Durante 2025, la estatal registró una producción propia corregida de 1.334.445 toneladas, mientras que las estimaciones para 2026 apuntan a una cifra cercana a 1,2 millones.
| Indicador | Producción o referencia |
|---|---|
| Producción propia corregida 2025 | 1.334.445 toneladas |
| Estimación para 2026 | Cerca de 1,2 millones de toneladas |
| Perspectiva para 2027 | Alrededor de 1,2 millones de toneladas |
| Objetivo hacia 2030 de la actual administración | Acercarse a 1,3 millones de toneladas |
| Proyección anterior para 2030 | 1,7 millones de toneladas |
Estas cifras evidencian que la recuperación productiva de Codelco podría extenderse más de lo previsto, con consecuencias para la disponibilidad de cobre, los ingresos de la compañía y su capacidad de financiar nuevas inversiones.
Inversiones por US$32.000 millones no logran revertir la caída productiva
Uno de los principales desafíos de la estatal es la relación entre el capital invertido y los resultados operacionales obtenidos.
Durante los últimos ocho años, Codelco ha destinado aproximadamente US$32.000 millones a inversiones, mientras su producción ha descendido desde niveles cercanos a 1,7 millones hasta aproximadamente 1,2 millones de toneladas anuales.
A este escenario se suma un incremento de 42% en los costos operacionales durante los últimos cuatro años, lo que presiona los márgenes de la compañía y reduce su flexibilidad financiera.
La situación obliga a revisar la efectividad de los proyectos estructurales desarrollados para enfrentar el envejecimiento de los yacimientos, la disminución de las leyes minerales y la necesidad de explotar recursos a mayor profundidad.
El desafío ya no consiste exclusivamente en recuperar toneladas, sino en determinar qué inversiones permiten aumentar la producción con retornos económicos suficientes.
En este contexto, el nuevo plan estratégico pondrá mayor atención en la continuidad operacional, la disponibilidad de equipos, la productividad de las plantas y la rentabilidad de cada proyecto.
El Teniente aparece como factor determinante para recuperar producción
La División El Teniente constituye uno de los principales elementos de incertidumbre para las proyecciones de Codelco.
Las restricciones operacionales que persisten tras el accidente ocurrido en 2025 han limitado la recuperación de sectores productivos de esta importante operación subterránea.
El ritmo de normalización dependerá de las condiciones de seguridad y de la capacidad para recuperar áreas de explotación sin comprometer la integridad de los trabajadores.
La administración también considera continuar y acelerar las inversiones asociadas al proyecto Diamante, dentro del desarrollo de la división.
El desempeño de El Teniente será determinante para evaluar la posibilidad de recuperar producción durante los próximos ejercicios.
La situación también evidencia la importancia de contar con planes mineros capaces de responder a contingencias geotécnicas, restricciones de acceso y modificaciones en las condiciones de explotación.
Nuevas asociaciones con privados para desarrollar proyectos de cobre
La recuperación de Codelco no dependerá únicamente de sus actuales divisiones.
La compañía busca ampliar las asociaciones con empresas privadas para desarrollar nuevas oportunidades de exploración y explotación minera, aprovechando recursos que actualmente permanecen sin desarrollar.
Codelco mantiene aproximadamente un millón de hectáreas de pertenencias mineras no explotadas, cuya evaluación representa una oportunidad para incorporar nuevos proyectos a su cartera.
Sin embargo, desarrollar estos recursos exige capital, capacidad técnica y mecanismos de colaboración que permitan distribuir riesgos.
Entre las iniciativas que forman parte de esta estrategia destacan las asociaciones con BHP para el proyecto Anillo, con Pucobre para Tovaku y con Rio Tinto para Nuevo Cobre.
La estatal también busca establecer vínculos con compañías mineras junior, particularmente aquellas que acceden a financiamiento de exploración mediante los mercados bursátiles de Canadá y Australia.
Para facilitar estas operaciones, la administración considera necesario modernizar la Ley N° 19.137, que regula determinadas asociaciones de Codelco con terceros.
El objetivo es reducir rigideces y ampliar las alternativas disponibles para estructurar proyectos conjuntos, manteniendo los mecanismos de control correspondientes.
Plan de recuperación priorizará eficiencia y control de costos
La nueva administración prepara un plan estratégico que espera presentar durante diciembre de 2026.
La iniciativa contempla una revisión de inversiones, procesos productivos y estructuras de costos, con énfasis en mejorar la rentabilidad de las operaciones existentes.
Entre las prioridades se encuentran la estabilización de la producción, la reducción de interrupciones operacionales y el aprovechamiento de sinergias entre divisiones, especialmente en el Distrito Norte.
También se revisarán los contratos con empresas proveedoras y contratistas, cuyos servicios representan cerca del 40% de los costos de la compañía.
Esta evaluación podría traducirse en modificaciones a contratos, reorganización de determinadas funciones y nuevas exigencias de eficiencia operacional.
No obstante, la estrategia no contempla como eje central una reducción generalizada de trabajadores.
Para la industria de proveedores mineros, este cambio de enfoque podría generar una mayor demanda por soluciones orientadas al mantenimiento, confiabilidad de equipos, automatización, control de procesos y reducción de costos.
Las empresas capaces de demostrar mejoras medibles en productividad y continuidad operacional podrían adquirir mayor relevancia dentro de las futuras decisiones de contratación.
Irregularidades productivas agregan presión a la estatal
La revisión estratégica coincide con las investigaciones sobre inconsistencias en los registros de producción correspondientes a 2024 y 2025.
Las auditorías han identificado 42.100 toneladas de producción contabilizada irregularmente durante ambos ejercicios.
Entre los mecanismos detectados se encuentran registros anticipados de productos que no habían completado su procesamiento y duplicaciones en determinadas contabilizaciones.
Una parte de estas irregularidades afecta los inventarios y podría representar un impacto financiero de entre US$120 millones y US$140 millones, sujeto a las validaciones contables correspondientes.
Las investigaciones continúan abiertas y podrían derivar en nuevas medidas administrativas.
Este escenario incorpora un desafío adicional para la compañía: recuperar la confianza en sus indicadores operacionales y fortalecer los mecanismos internos de control, trazabilidad y verificación de producción.
La precisión de estos registros resulta fundamental para evaluar el desempeño real de las divisiones, calcular resultados económicos y definir nuevas inversiones.
Menor producción de Codelco impacta las perspectivas de la minería chilena
La revisión de las metas productivas de Codelco tiene implicancias que superan el desempeño de una sola empresa.
Chile mantiene una posición central en el abastecimiento mundial de cobre, mineral indispensable para redes eléctricas, electromovilidad, energías renovables y expansión de infraestructura tecnológica.
Una recuperación más lenta de la producción estatal reduce las expectativas de crecimiento de la oferta chilena y aumenta la importancia de los proyectos que desarrolla la minería privada.
También plantea desafíos para los ingresos fiscales, considerando que los aportes de Codelco dependen tanto del volumen comercializado como de los precios internacionales, costos y resultados financieros.
Aunque un precio elevado del cobre puede compensar parcialmente menores volúmenes, no sustituye la necesidad de recuperar capacidad productiva y competitividad.
En adelante, la atención de la industria estará concentrada en tres elementos: la recuperación operacional de El Teniente, la ejecución del nuevo plan estratégico y la capacidad de Codelco para concretar asociaciones que permitan desarrollar nuevos recursos minerales.
El desafío de la estatal hacia 2030 será estabilizar su producción alrededor de niveles económicamente sostenibles y construir una base de crecimiento que permita recuperar competitividad, en un mercado internacional donde la demanda de cobre mantiene una estrecha relación con la electrificación y el desarrollo industrial.
Para Chile, la evolución de Codelco seguirá siendo determinante tanto para el desempeño de la minería nacional como para las perspectivas de inversión, empleo especializado y desarrollo de proveedores durante los próximos años.
REDIMIN Responde
¿Cuál es la proyección de producción de Codelco para 2026 y 2027?
Codelco anticipa una producción cercana a 1,2 millones de toneladas de cobre tanto para 2026 como para 2027.
¿Cuál es el objetivo de producción de Codelco hacia 2030 según la nueva administración?
La nueva administración de Codelco busca acercarse a una producción anual de 1,3 millones de toneladas de cobre hacia 2030.
¿Cuánto ha invertido Codelco en los últimos ocho años y cuál ha sido el impacto en su producción?
Codelco ha invertido aproximadamente US$32.000 millones en los últimos ocho años, pero su producción ha descendido desde niveles cercanos a 1,7 millones hasta aproximadamente 1,2 millones de toneladas anuales.
¿Qué rol juega la División El Teniente en la recuperación de la producción de Codelco?
La División El Teniente es un factor determinante para la recuperación de la producción de Codelco, ya que enfrenta restricciones operacionales tras un accidente en 2025. La normalización de su operación dependerá de las condiciones de seguridad y la capacidad de recuperar áreas de explotación sin comprometer la seguridad de los trabajadores.
¿Qué estrategia está considerando Codelco para desarrollar nuevos proyectos de cobre?
Codelco busca ampliar las asociaciones con empresas privadas para desarrollar nuevas oportunidades de exploración y explotación minera, aprovechando sus pertenencias mineras no explotadas. Esto incluye asociaciones con empresas como BHP, Pucobre y Rio Tinto, y la modernización de la Ley N° 19.137 para facilitar estas colaboraciones.