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Industria Minera

Derrame de relaves en Codelco Andina activa fiscalización ambiental y monitoreo de los ríos Blanco y Aconcagua

Una obstrucción en la canaleta ocurrió en la cordillera, y aún falta determinar si el relave alcanzó la cuenca que abastece al valle.

Derrame de relaves en Codelco Andina activa fiscalización ambiental y monitoreo de los ríos Blanco y Aconcagua

La Superintendencia del Medio Ambiente inició una investigación tras una obstrucción en el sistema de transporte de relaves de División Andina, en la Región de Valparaíso. El incidente obligó a detener la planta concentradora, suspender preventivamente captaciones de agua y desplegar controles ambientales en la cuenca del Aconcagua.

La División Andina de Codelco enfrenta un proceso de fiscalización ambiental tras un derrame de relaves registrado durante la madrugada del 5 de noviembre de 2026 en el sector cordillerano del río Blanco, comuna de Los Andes, Región de Valparaíso. El incidente se originó por una obstrucción en una canaleta de transporte de relaves y activó protocolos de emergencia ante la posibilidad de que el material alcanzara los cursos de agua de la zona. La Superintendencia del Medio Ambiente (SMA) inició inspecciones en terreno y exigió antecedentes técnicos para determinar las causas, el volumen derramado y las eventuales consecuencias ambientales.

La emergencia movilizó a organismos fiscalizadores, autoridades regionales, responsables de la distribución de aguas y servicios sanitarios. El foco de preocupación se concentró en el río Blanco y su conexión con el sistema hídrico del Aconcagua, una cuenca fundamental para el abastecimiento de agua potable, las actividades agrícolas y el funcionamiento económico del valle.

Aunque los primeros monitoreos no evidenciaron alteraciones significativas en los parámetros evaluados, la investigación continúa abierta y todavía requiere establecer el alcance definitivo del incidente.

Obstrucción en canaleta de relaves obliga a detener la planta concentradora

El evento ocurrió en el sector denominado Rápido RV4, ubicado en el cajón cordillerano del río Blanco, donde División Andina mantiene infraestructura destinada al transporte de relaves generados durante el procesamiento de mineral.

Los antecedentes iniciales apuntan a la caída de un objeto al interior de la canaleta, lo que habría provocado una obstrucción y el posterior desbordamiento parcial del material transportado.

Frente a esta situación, Codelco activó medidas operacionales para controlar la emergencia y reducir la posibilidad de una afectación ambiental mayor.

Entre las principales acciones se consideraron:

  • Detención total de la planta concentradora, interrumpiendo la generación y el transporte de nuevos relaves.
  • Suspensión del sistema de conducción de relaves mientras se controlaba la obstrucción.
  • Desvío preventivo de aguas hacia el embalse Piuquenitos, como parte de los procedimientos de contingencia.
  • Monitoreo de los ríos Blanco y Aconcagua, con toma de muestras y análisis de calidad de agua.
  • Labores de limpieza y contención en el sector afectado.

La paralización de la concentradora constituye una medida relevante, considerando que esta instalación permite procesar mineral y obtener concentrado de cobre, una etapa central del funcionamiento de la división.

No se ha establecido públicamente una cifra definitiva sobre eventuales pérdidas productivas derivadas de la interrupción.

Superintendencia del Medio Ambiente exige información técnica a Codelco

La SMA abrió un procedimiento de fiscalización para verificar las circunstancias del derrame, el cumplimiento de las obligaciones ambientales y la efectividad de las medidas de emergencia.

La investigación contempla inspecciones directamente en las instalaciones afectadas, revisión de antecedentes operacionales y evaluación de los sistemas de seguimiento ambiental.

El organismo estableció dos plazos diferenciados para la entrega de información.

Plazo exigido

Antecedentes requeridos

2 días hábiles

Cronología del incidente, ubicación de las instalaciones, volumen derramado y recuperado, superficies afectadas, características del relave y monitoreos del río Blanco.

5 días hábiles

Informe técnico consolidado sobre las causas, evaluación de impactos ambientales, destino del material retirado y acciones para prevenir nuevos incidentes.

La autoridad también revisará los registros de pH, conductividad y otros parámetros de calidad del agua, además de verificar la correcta aplicación del plan de contingencias.

La entrega de estos antecedentes permitirá contrastar las estimaciones operacionales de la empresa con las observaciones realizadas durante la fiscalización.

El procedimiento no constituye por sí mismo una sanción, pero puede dar origen a nuevas medidas administrativas si se detectan incumplimientos de las obligaciones ambientales aplicables.

Monitoreos preliminares no detectan alteraciones significativas en los ríos

Uno de los aspectos más sensibles de la emergencia es su posible efecto sobre los recursos hídricos del valle del Aconcagua.

Tras el incidente, División Andina encargó a una Entidad Técnica de Fiscalización Ambiental (ETFA) la realización de monitoreos en los ríos Blanco y Aconcagua.

Los análisis iniciales consideraron parámetros como pH, conductividad eléctrica y temperatura del agua, utilizados para identificar posibles alteraciones de sus características físico-químicas.

Los resultados preliminares no evidenciaron variaciones significativas en los parámetros examinados ni cambios apreciables en la calidad o apariencia del agua.

Sin embargo, estos antecedentes no permiten descartar por completo posibles impactos ambientales. Para establecerlos será necesario revisar la caracterización del relave, los resultados de laboratorio pendientes y la evolución de los indicadores en distintos puntos de la cuenca.

La fiscalización deberá determinar especialmente si existió ingreso efectivo de material al río Blanco, cuánto volumen pudo alcanzar el cauce y cuáles fueron las condiciones ambientales durante el episodio.

Cierre preventivo de 25 canales de riego en el Aconcagua

La emergencia también provocó medidas preventivas fuera de las instalaciones mineras.

La Junta de Vigilancia de la Primera Sección del Río Aconcagua ordenó el cierre de las compuertas de sus 25 canales de riego durante la jornada del 5 de noviembre, buscando resguardar la calidad del recurso utilizado por agricultores y otros usuarios de la cuenca.

Adicionalmente, se encargaron análisis independientes a DICTUC, con toma de muestras en cuatro sectores: río Blanco en Los Militares, río Aconcagua antes de su confluencia con el río Colorado, Chacabuquito y Coquimbito.

Los resultados preliminares tampoco registraron alteraciones en la calidad del agua. Con esos antecedentes, las compuertas fueron reabiertas a las 18:00 horas del mismo día.

Por su parte, la empresa sanitaria Esval suspendió preventivamente la captación superficial desde el río Aconcagua y activó fuentes subterráneas y sistemas de respaldo para mantener el abastecimiento de agua potable en Los Andes.

Estas decisiones muestran la relevancia de los protocolos de coordinación entre la industria minera, las organizaciones de usuarios y los operadores sanitarios ante contingencias que involucran cursos de agua compartidos.

Seguridad de relaves y continuidad operacional bajo evaluación

El incidente vuelve a situar la seguridad de las instalaciones de transporte de relaves entre las principales preocupaciones ambientales y operacionales de la gran minería.

A diferencia de los depósitos donde se almacenan estos residuos, las canaletas y sistemas de conducción deben mantener un flujo controlado de material durante el funcionamiento de las plantas concentradoras.

Su operación exige inspecciones, mantención y mecanismos de respuesta frente a obstrucciones, deslizamientos, fallas estructurales o condiciones meteorológicas adversas.

En zonas cordilleranas, la acumulación y el posterior derretimiento de nieve pueden agregar dificultades al mantenimiento de infraestructura expuesta a pendientes pronunciadas y variaciones estacionales.

Para División Andina, la investigación también tendrá una dimensión productiva. Una interrupción del transporte de relaves puede obligar a detener la concentración de minerales, incluso cuando otras instalaciones de la faena se encuentran disponibles.

Por ello, la confiabilidad de estos sistemas es determinante tanto para el cumplimiento de las obligaciones ambientales como para la continuidad de la producción de cobre.

Investigación ambiental y judicial amplía las exigencias sobre Codelco

El episodio también generó gestiones para establecer eventuales responsabilidades fuera del ámbito estrictamente administrativo.

Durante el 6 de noviembre surgieron antecedentes sobre la presentación de una denuncia ante el Ministerio Público para investigar las circunstancias del derrame.

La intervención de distintas instituciones apunta a determinar si la emergencia fue consecuencia de un evento accidental, de deficiencias de mantenimiento o de problemas en los sistemas de prevención y control.

En paralelo, las labores de la SMA deberán precisar el volumen efectivamente derramado, la cantidad de material recuperado y las superficies potencialmente afectadas.

El resultado de estas investigaciones será fundamental para establecer si corresponde exigir medidas adicionales de reparación, cambios operacionales o iniciar procedimientos sancionatorios.

Qué observará la industria minera

La situación de División Andina plantea tres desafíos concretos para Codelco: demostrar la efectividad de sus planes de emergencia, acreditar que los impactos ambientales están controlados y asegurar la confiabilidad de su infraestructura de transporte de relaves.

Los resultados preliminares del monitoreo constituyen un antecedente favorable, pero la evaluación final dependerá de información técnica más completa y de las conclusiones de los organismos fiscalizadores.

Para el valle del Aconcagua, el seguimiento de la calidad del agua continuará siendo un factor central, considerando la convivencia entre minería, agricultura, consumo humano y otras actividades económicas.

La resolución del caso dependerá tanto de la verificación ambiental como de las medidas permanentes que adopte Codelco para prevenir nuevas obstrucciones y derrames.

En una industria donde la continuidad operacional está directamente relacionada con la gestión del agua y de los residuos mineros, el incidente de División Andina vuelve a poner bajo evaluación la capacidad de anticipar riesgos y responder oportunamente cuando una falla amenaza recursos hídricos compartidos.

REDIMIN Responde

¿Qué incidente ocurrió en la División Andina de Codelco?

Hubo una obstrucción en el sistema de transporte de relaves que provocó un derrame en el sector cordillerano del río Blanco, comuna de Los Andes, Región de Valparaíso, el 5 de noviembre de 2026.

¿Qué medidas tomó Codelco tras el incidente en División Andina?

Codelco detuvo la planta concentradora, suspendió el sistema de conducción de relaves, desvió preventivamente aguas hacia el embalse Piuquenitos y realizó monitoreos de los ríos Blanco y Aconcagua.

¿Qué acciones realizó la Superintendencia del Medio Ambiente tras el derrame de relaves?

La Superintendencia del Medio Ambiente inició inspecciones en terreno, exigió antecedentes técnicos para determinar las causas y consecuencias del derrame, y abrió un procedimiento de fiscalización para verificar el cumplimiento de las obligaciones ambientales.

¿Cómo afectó el incidente a los canales de riego en el Aconcagua?

La Junta de Vigilancia de la Primera Sección del Río Aconcagua cerró las compuertas de sus 25 canales de riego el 5 de noviembre para proteger la calidad del agua, pero las reabrió a las 18:00 horas del mismo día tras no detectar alteraciones significativas en la calidad del agua.

¿Qué resultados arrojaron los monitoreos preliminares de los ríos Blanco y Aconcagua?

Los monitoreos preliminares no evidenciaron variaciones significativas en los parámetros de calidad del agua, como pH y conductividad eléctrica, aunque se requiere más análisis para descartar completamente impactos ambientales.