
El tipo de cambio giró al alza en Chile en una sesión marcada por el avance del petróleo, el fortalecimiento global del dólar y la caída de la actividad local en abril.
El dólar volvió a tomar fuerza este lunes en el mercado chileno, luego de que aumentara la tensión geopolítica en Medio Oriente por la amenaza de Irán de “bloquear completamente el estrecho de Ormuz”, una de las rutas críticas para el comercio mundial de petróleo.
De acuerdo con Diario Financiero, el tipo de cambio partió la jornada con una baja hasta $888, pero a media mañana revirtió la tendencia y subió $4,6, hasta ubicarse en torno a $895,5, su máximo intradía. El movimiento coincidió con un alza de 6,7% del Brent, hasta US$97,2 por barril, y un avance de 0,4% del dollar index, a 99,4 puntos.
Presión externa y efecto sobre Chile
La reacción del mercado se produjo después de reportes de la agencia semioficial iraní Tasnim, citados por DF, según los cuales Irán cortaría comunicaciones con Estados Unidos y, junto con sus aliados, evaluaría bloquear Ormuz y activar otros frentes, como Bab al Mandeb, en respuesta a la escalada militar de Israel en el Líbano.
Para Chile, el shock externo llega por dos canales sensibles: energía y tipo de cambio. Un petróleo más caro presiona los costos de transporte, combustibles industriales y operaciones intensivas en diésel, mientras que un dólar más alto encarece importaciones de equipos, repuestos, insumos y servicios indexados a la divisa estadounidense.
En minería, el impacto es mixto. Por una parte, un dólar más alto mejora los ingresos en pesos de exportadores que venden cobre, litio, oro u otros minerales en moneda estadounidense. Por otra, eleva costos en faenas con alto componente importado y puede tensionar presupuestos de construcción, mantención y abastecimiento.
Imacec de abril golpea al peso
El escenario externo coincidió con una señal interna negativa. El Banco Central de Chile informó que el Imacec de abril de 2026 cayó 1,2% en comparación con igual mes del año anterior, mientras la serie desestacionalizada aumentó 0,1% respecto de marzo y disminuyó 0,9% en doce meses.
El dato fue especialmente relevante para el sector minero: el Banco Central explicó que la caída del Imacec se debió principalmente a la menor actividad de la minería, en particular de cobre. La producción de bienes retrocedió 5,4% anual, arrastrada por ese desempeño.
El Imacec no minero, en cambio, creció 0,4% anual, lo que muestra que la debilidad de abril estuvo concentrada en actividades primarias, con la minería como principal factor de incidencia.
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Cobre resiste, pero con presión por volatilidad
El cobre también reaccionó a la jornada de tensión. Según DF, el futuro Comex llegó temprano a US$6,58 por libra, pero luego moderó su avance hasta cotizar cerca de US$6,45, con un alza de 1,4%. En la Bolsa de Metales de Londres, el metal subía 0,9%.
La lectura para la industria chilena es relevante porque el cobre opera hoy bajo fuerzas contrapuestas: la incertidumbre geopolítica sostiene el atractivo de los commodities, pero el fortalecimiento del dólar y el alza de tasas globales pueden enfriar el apetito por activos de riesgo.
Datos clave
Tipo de cambio intradía: cerca de $895,5.
Brent: US$97,2 por barril, con alza de 6,7%.
Dollar index: 99,4 puntos, con avance de 0,4%.
Imacec abril 2026: -1,2% anual.
Producción de bienes: -5,4% anual.
Principal incidencia negativa del Imacec: menor producción minera, especialmente cobre.
Cobre Comex: cerca de US$6,45 por libra tras moderar el avance inicial.
Qué observará la industria
El principal foco estará en la duración de la tensión en Medio Oriente y su efecto sobre el petróleo. Un Brent cerca de US$100 por barril puede elevar la presión sobre costos logísticos y energéticos, justo cuando la minería chilena enfrenta exigencias de productividad, permisos, agua, energía y ejecución de inversiones.
Para el mercado local, la combinación de dólar más alto, petróleo caro y actividad minera débil agrega presión a las expectativas económicas. En los próximos días, el comportamiento del cobre, la evolución del conflicto y las señales de tasas internacionales serán claves para anticipar si el peso chileno logra estabilizarse o si vuelve a enfrentar una nueva ronda de depreciación.












