
Estados Unidos dejará expirar esta semana la exención de 30 días sobre sanciones al petróleo iraní en alta mar y, además, ya permitió que venciera una medida similar para el crudo ruso. La decisión refuerza la presión económica sobre Teherán en medio de la actual escalada regional.
Washington pone fin a la exención sobre el crudo iraní
De acuerdo con un reporte de Reuters, la exención emitida por el Departamento del Tesoro el 20 de marzo expira el 19 de abril y no será renovada. Esa autorización había permitido que unos 140 millones de barriles de petróleo llegaran a los mercados mundiales, en un intento por aliviar la presión sobre el suministro energético durante la guerra contra Irán.
La misma información señala que Washington también dejó vencer durante el fin de semana una exención similar aplicada al petróleo ruso en el mar. Con ello, la administración estadounidense pone término a una política que había buscado liberar oferta energética para moderar el alza de los precios internacionales.
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Presión adicional sobre bancos y países vinculados a Irán
El endurecimiento no se limita al comercio físico de crudo. Según los antecedentes entregados, el Tesoro envió cartas a China, Hong Kong, Emiratos Árabes Unidos y Omán para identificar bancos que, a juicio de Estados Unidos, han facilitado actividad ilícita vinculada a Irán.
En ese contexto, la administración advirtió que cualquier actividad con Teherán podría derivar en nuevas sanciones. Ese marco coincide con las facultades que ya ha venido aplicando el Tesoro para restringir operaciones financieras y exponer a entidades extranjeras a sanciones secundarias, como ha detallado el propio Departamento del Tesoro de EE.UU. en acciones recientes contra redes ligadas a Irán.
El trasfondo: sanciones, guerra y mercado energético
Washington ha sostenido desde hace tiempo que aplica una política de “máxima presión” sobre Irán por su programa nuclear y por su apoyo a grupos militantes en Oriente Medio. Sin embargo, el petróleo sancionado siguió llegando a China, país que, según Scott Bessent, ha estado comprando más del 90% del crudo iraní, volumen que representa alrededor del 8% de sus compras anuales.
Las exenciones habían generado críticas de legisladores estadounidenses de ambos partidos, que cuestionaron que esas medidas terminaran beneficiando a las economías de Irán y Rusia en medio de sus respectivos conflictos. El cambio de criterio ocurre además mientras Estados Unidos mantiene un bloqueo a los envíos procedentes de puertos iraníes.
Lo próximo: fecha de vencimiento y mayor riesgo de sanciones
La fecha clave es el 19 de abril, cuando vence formalmente la autorización temporal para el petróleo iraní en alta mar. En paralelo, la exención para el crudo ruso ya expiró el sábado, según las fuentes citadas.
Bessent afirmó en su carta que espera que las autoridades involucradas actúen con rapidez para identificar y frenar operaciones vinculadas con Irán. El documento también sostiene que Teherán procesó al menos US$9.000 millones en 2024 a través de cuentas corresponsales estadounidenses, utilizando empresas ficticias en Hong Kong, Emiratos Árabes Unidos y otras jurisdicciones.












