
La Empresa Nacional del Petróleo (ENAP) ha ingresado al Sistema de Evaluación de Impacto Ambiental (SEIA) un ambicioso proyecto que busca asegurar la continuidad del abastecimiento de gas natural en la Región de Magallanes y de la Antártica Chilena. La iniciativa, denominada “Extracción de Hidrocarburos, Perforación y Fracturación Hidráulica de Multipozos Coipo ZG-A y Trébol ZG-C”, contempla una inversión de US$96 millones para perforar y fracturar hasta 32 pozos de desarrollo.
Objetivos y expectativas del proyecto
El objetivo principal de este proyecto es desarrollar nuevas reservas de gas natural y extender la producción por un periodo mínimo de 20 años. La propuesta incluye la perforación en las plataformas Coipo ZG-A y Trébol ZG-C, donde se realizarán técnicas de perforación y fracturación hidráulica (fracking) a profundidades entre 2.200 y 2.400 metros.
ENAP también considera la posibilidad de perforar pozos horizontales como parte de su desarrollo. En el caso de la plataforma Coipo ZG-A, se evalúa la inclusión de hasta dos pozos horizontales, mientras que Trébol ZG-C podría incorporar hasta ocho pozos verticales o desviados, dependiendo de la estrategia de perforación adoptada.
La cantidad total de fracturas hidráulicas también variará; se prevé que hasta 16 fracturas sean necesarias por plataforma para pozos verticales, mientras que para los horizontales, esta cifra podría ascender a 30 en Coipo ZG-A y 48 en Trébol ZG-C.
Implicaciones ambientales y laborales
La fase de construcción del proyecto está programada para comenzar en el primer semestre de 2027 y tendrá una duración aproximada de diez meses. Durante la etapa constructiva, se anticipa la necesidad de aproximadamente 100 trabajadores. Durante la operación, la mano de obra variará entre 30 y 80 personas dependiendo de las actividades específicas realizadas.
ENAP sostiene que el proyecto no generará impactos ambientales significativos, argumentando que las emisiones de ruido, vibraciones y residuos estarán dentro de los límites normativos vigentes. Esta afirmación es clave en un contexto donde la presión por la sostenibilidad y la protección del medio ambiente está en aumento.
Además de los pozos, el desarrollo del proyecto incluirá la construcción de plataformas de perforación, caminos de acceso, fosas de lodos y centrales de flujo, asegurando así la infraestructura necesaria para llevar a cabo las actividades de producción de hidrocarburos.
Reacción de la comunidad
El proyecto ha suscitado interés en la comunidad local, especialmente en la comuna de Primavera, donde se ubicarán las obras. Sin embargo, también se prevé que surjan cuestionamientos respecto a los efectos potenciales del fracking en el entorno, dado que la técnica ha sido objeto de controversia en diversos lugares del mundo.
ENAP, en su documento, se muestra optimista sobre el futuro de esta iniciativa, confiando en que será una contribución importante al mercado energético nacional, asegurando que las comunidades de Magallanes se beneficiarán de su desarrollo.
Con el avance hacia la aprobación de esta propuesta, se abre un nuevo capítulo en la historia energética de Magallanes, que podría definir el rumbo de la industria en un contexto donde la demanda de recursos energéticos sostenibles y locales se vuelve cada vez más crítica.












