Minería Internacional

GeoPark proyecta invertir US$7.000 millones en Venezuela para elevar producción del bloque Bare a 90.000 barriles diarios

GeoPark planea invertir US$7.000 millones en el bloque Bare de Venezuela, buscando aumentar su producción de crudo pesado a 90.000 barriles diarios hacia 2038.

GeoPark proyecta invertir US$7.000 millones en Venezuela para elevar producción del bloque Bare a 90.000 barriles diarios
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La petrolera planea desarrollar durante los próximos años el yacimiento de crudo pesado ubicado en la Faja del Orinoco. El proyecto contempla reactivar hasta 1.100 pozos y perforar alrededor de 80 nuevos pozos horizontales.

GeoPark proyecta una inversión cercana a US$7.000 millones en el bloque petrolero Bare, en Venezuela, con el objetivo de elevar su producción desde los actuales 11.000 barriles diarios hasta aproximadamente 90.000 barriles por día hacia 2038, en una de las mayores apuestas de crecimiento anunciadas por la compañía en América Latina.

El plan fue detallado por el presidente ejecutivo de GeoPark, Felipe Bayón, durante el Venezuela International Oil & Gas Summit realizado en Caracas. La compañía prevé comenzar sus operaciones en el activo durante diciembre, tras acordar un contrato de participación productiva por 25 años con PDVSA Petróleo.

El bloque Bare está ubicado en la Faja Petrolífera del Orinoco, una de las mayores acumulaciones de hidrocarburos pesados del mundo, y constituye la entrada de GeoPark al mercado venezolano.

Un yacimiento con 15.700 millones de barriles de petróleo original

La magnitud del activo es uno de los principales elementos detrás de la estrategia. GeoPark estima que Bare contiene alrededor de 15.700 millones de barriles de petróleo original en sitio, aunque esa cifra no equivale a reservas recuperables.

El campo ha producido históricamente más de 700 millones de barriles y en etapas anteriores llegó a superar los 100.000 barriles diarios. Actualmente cuenta con alrededor de 1.100 pozos existentes y genera cerca de 11.000 barriles por día.

El plan de redesarrollo apunta a elevar sustancialmente el factor de recuperación del yacimiento. GeoPark calcula que actualmente se encuentra entre 4% y 5% y plantea llevarlo a un rango de entre 8% y 9%. Bajo el escenario presentado por la compañía, la producción acumulada neta para GeoPark podría acercarse a 400 millones de barriles durante la vida del proyecto.

Bayón explicó que el desarrollo será ejecutado en cuatro etapas, aprovechando buena parte de la infraestructura ya instalada. Entre las principales tareas aparece la reactivación progresiva de hasta 1.100 pozos, junto con la eventual perforación de unos 80 nuevos pozos horizontales para aumentar la recuperación de crudo.

Producción aumentaría gradualmente durante esta década

El incremento previsto no será inmediato. Las proyecciones corporativas contemplan que la producción bruta de Bare se sitúe entre 18.000 y 20.000 barriles diarios en 2027, para posteriormente aumentar hasta un rango de 31.000 a 33.000 barriles diarios en 2028.

Para el período 2029-2030, GeoPark calcula una producción bruta de entre 44.000 y 56.000 barriles diarios, antes de continuar con las siguientes etapas de desarrollo del campo. La meta comunicada esta semana apunta a alcanzar aproximadamente 90.000 barriles diarios hacia 2038.

La compañía estima además que el activo podría sostener por más de una década una producción neta para GeoPark de entre 55.000 y 62.000 barriles diarios, siempre que se materialicen las inversiones, las condiciones operativas y los supuestos utilizados en el modelo.

GeoPark asumirá el financiamiento del desarrollo

El proyecto operará mediante un Contrato de Participación Productiva (CPP) con PDVSA Petróleo. Bajo esa estructura, GeoPark será el operador y deberá financiar el 100% de las inversiones de capital incluidas en los programas de trabajo aprobados, mientras mantendrá una participación económica neta de 65% en el activo.

El acuerdo también contempla derechos para comercializar directamente los hidrocarburos producidos y acceder a infraestructura crítica. Sin embargo, la entrada en vigencia definitiva permanece sujeta a aprobaciones regulatorias, autorizaciones correspondientes y requisitos vinculados al régimen internacional de sanciones. GeoPark estimó inicialmente un plazo máximo de 120 días para completar esas condiciones.

Para financiar las primeras etapas, la empresa informó que dispone de aproximadamente US$700 millones entre liquidez y fuentes de financiamiento comprometidas o negociadas, incluyendo unos US$310 millones en efectivo.

Los US$7.000 millones anunciados corresponden al despliegue previsto para el desarrollo de largo plazo del campo y consideran los recursos necesarios para aumentar la recuperación y producción del activo, no a un desembolso inmediato.

El acuerdo también cambiará el control de GeoPark

La operación venezolana tiene además implicancias para la propiedad de la petrolera. El proyecto Bare fue estructurado con participación del Grupo Gilinski, conglomerado colombiano que, una vez completada la transacción, pasaría a convertirse en el accionista controlador de GeoPark.

La estructura contempla que GeoPark adquiera la participación de 95% que Grupo Gilinski posee en la sociedad controladora del proyecto mediante la emisión de 42,1 millones de acciones. Después de la operación, el conglomerado tendría aproximadamente 56,3% de las acciones de GeoPark, participación que podría aumentar hasta cerca de 58,4% bajo determinadas condiciones.

Bare pasa a ser pieza central de la expansión regional

La entrada en Venezuela se suma a los planes de expansión de GeoPark en Colombia y Argentina, particularmente al crecimiento previsto en Vaca Muerta.

La petrolera estima que la incorporación de Bare y el aumento de producción en Argentina podrían elevar su producción corporativa a entre 75.000 y 85.000 barriles equivalentes de petróleo por día hacia 2030, aproximadamente 2,7 veces los niveles actuales considerados por la compañía.

Si el cronograma se ejecuta según lo previsto, Bare pasará desde un activo maduro con baja utilización de su capacidad a convertirse en uno de los principales pilares productivos de GeoPark. La materialización de ese escenario dependerá, sin embargo, del ritmo efectivo de inversión, la rehabilitación de infraestructura, el desempeño de los pozos reactivados y las condiciones regulatorias y operacionales que enfrente el proyecto durante los próximos años.