
Glencore, el mayor exportador de carbón térmico del mundo, planea realizar un listado secundario en la Bolsa de Valores de Australia (ASX) en octubre, con el objetivo de acceder a uno de los mercados de capital institucional de más rápido crecimiento. La empresa busca financiar sus ambiciones de crecimiento en el sector del cobre, donde se prevé una alta demanda debido a la electrificación y las necesidades de inteligencia artificial.
Detalles del listado en la ASX
Los corredores de bolsa, incluyendo JPMorgan, Barrenjoey y UBS, han llevado a cabo sesiones informativas sobre el listado propuesto de Glencore, que han sido bien recibidas por los inversores. La compañía aspira a ser incluida en el índice de referencia S&P/ASX 200 dentro de los próximos 12 meses, lo que requeriría que sus CDIs (Intereses de Depósito de CHESS) alcancen un valor de mercado de A$1.5 mil millones (aproximadamente US$1.06 mil millones). Para calificar para el índice más amplio S&P/ASX 100, su capitalización de mercado debería ser de al menos A$5.5 mil millones.
El CEO de Glencore, Gary Nagle, confía en que la empresa puede lograr esta inclusión, y analistas sugieren que el impulso detrás de las acciones podría llevar a la compañía al índice top-100 mucho antes de lo esperado, posiblemente en marzo o abril del próximo año. "Una vez que esté aquí, si puede obtener la liquidez y el tamaño de capitalización de mercado que necesita, podría estar en el ASX 100 muy pronto", comentó Glyn Lawcock, analista de Barrenjoey en Sídney.
Crecimiento en cobre y demanda del mercado
Aproximadamente el 30% de las ganancias de Glencore provienen del cobre, un metal que se espera que represente el 50% de las ganancias de la minera para 2030, si se desarrollan sus activos según lo previsto. La creciente demanda de cobre, impulsada por la transición hacia energías más limpias y la electrificación, convierte a Glencore en una opción atractiva para los inversores. Andy Forster, oficial de inversiones senior en Argo Investments, expresó que "otra oportunidad de inversión sería bienvenida".
El interés por el cobre se ha intensificado en medio de un panorama donde la industria busca alternativas a los combustibles fósiles. La reciente tendencia de los fondos de inversión en Australia a considerar listados secundarios a través de CDIs ha aumentado, con 37 empresas de metales y minería actualmente en la ASX, un aumento desde 22 en 2020. La actividad comercial también ha aumentado significativamente, lo que sugiere que Glencore podría encontrar la liquidez necesaria para su operación.
Desafíos por la exposición al carbón
A pesar de las perspectivas de crecimiento en cobre, Glencore enfrenta desafíos debido a su dependencia del carbón térmico, que representa aproximadamente el 15% de sus ganancias industriales subyacentes. Aunque algunos analistas creen que las perspectivas de crecimiento del cobre podrían superar las preocupaciones sobre el carbón, la resistencia de los fondos que aplican criterios ambientales, sociales y de gobernanza (ESG) podría ser un obstáculo. La Responsible Investment Association Australasia (RIAA) ha reportado que los fondos australianos que excluyen inversiones en carbón crecieron un 14%, alcanzando A$37.9 mil millones el año pasado.
A medida que la riqueza institucional se transfiere a generaciones más jóvenes, se espera que la demanda por inversiones responsables aumente. La Productivity Commission de Australia estimó que alrededor de A$3.5 billones en activos se transferirán de los baby boomers para 2050, lo que podría impulsar aún más el escrutinio sobre las inversiones en combustibles fósiles. Estelle Parker, co-CEO de RIAA, mencionó que los jóvenes están haciendo más preguntas sobre dónde se invierten sus fondos, lo que lleva a los fondos a buscar cumplir con esa demanda.
Glencore, en su búsqueda de capital en Australia, debe navegar por un entorno donde la demanda de cobre es fuerte, pero la exposición al carbón podría generar tensiones con los inversores que priorizan criterios ESG. A medida que se acerca la fecha de su listado, la atención se centrará en cómo la empresa maneja estas dinámicas y si puede lograr una inclusión rápida en los índices australianos.
La próxima reunión de inversores de Glencore está programada para el próximo mes, donde se espera que se discutan más detalles sobre su oferta y planes de crecimiento.






