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Sendero Resources confirma modelo geológico en Peñas Negras tras nueva campaña de perforación en Argentina

Sendero Resources avanza en su proyecto Peñas Negras en La Rioja, Argentina, tras completar una campaña de perforación que confirma su modelo geológico y proporciona nuevos vectores para futuras explo

Sendero Resources confirma modelo geológico en Peñas Negras tras nueva campaña de perforación en Argentina
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La exploradora completó tres sondajes diamantinos por 396,3 metros y 453 muestras de roca en su proyecto de oro y cobre ubicado en La Rioja. Los trabajos reforzaron la interpretación del sistema pórfido-epitermal y entregaron nuevos vectores para orientar próximas perforaciones en el cinturón Vicuña.

Sendero Resources completó una nueva campaña de exploración en el proyecto Peñas Negras, en la provincia argentina de La Rioja, con tres sondajes diamantinos que totalizaron 396,3 metros y un programa de muestreo superficial que incorporó 453 muestras de roca. Los resultados respaldan el modelo geológico que la compañía utiliza para buscar sistemas de cobre y oro dentro del cinturón Vicuña y entregan nuevas referencias geoquímicas para definir futuras áreas de perforación.

Entre los resultados obtenidos, el sondaje PNDH-201 interceptó 1,04 gramos por tonelada de oro en 1,5 metros desde una profundidad de 14 metros. Aunque se trata de una intersección acotada, el objetivo central de esta fase fue principalmente geológico: comprobar estructuras, alteraciones y relaciones entre distintos componentes del sistema mineralizado antes de avanzar hacia campañas de mayor alcance.

Los otros sondajes permitieron ampliar la información estructural del sector suroccidental del área objetivo. En particular, el pozo PNDH-203 confirmó la presencia de la Falla Mogotes, una estructura regional considerada relevante para la distribución de mineralización en distintos depósitos y proyectos del distrito Vicuña.

Peñas Negras suma información para definir nuevos blancos

La campaña 2026 estuvo orientada a reducir incertidumbre geológica y mejorar la selección de objetivos dentro de una propiedad que presenta características asociadas tanto a sistemas tipo pórfido como epitermales.

El programa combinó perforación diamantina con muestreo de superficie, una estrategia que permite relacionar la geología observada en profundidad con patrones geoquímicos presentes en superficie. Las 453 muestras recolectadas a través de la propiedad serán utilizadas para reconocer áreas prospectivas y establecer vectores capaces de conducir hacia sectores con mayor potencial de mineralización.

Este tipo de trabajo resulta particularmente relevante en proyectos de exploración temprana donde la superficie prospectiva es amplia. La identificación de tendencias geoquímicas, estructuras favorables y alteraciones hidrotermales permite concentrar progresivamente la perforación en zonas de mayor interés y disminuir el riesgo asociado a campañas extensas.

Peñas Negras se encuentra en el cinturón Vicuña, uno de los distritos de exploración de cobre y oro que ha adquirido mayor relevancia en los Andes durante los últimos años por la presencia de sistemas minerales de gran escala.

Un proyecto de escala distrital en La Rioja

Sendero controla directamente 120 kilómetros cuadrados correspondientes al núcleo del proyecto Peñas Negras y mantiene un acuerdo que amplía su exposición sobre terrenos adyacentes. Considerando ambas posiciones, la superficie vinculada al proyecto alcanza aproximadamente 211 kilómetros cuadrados.

La propiedad está emplazada en un corredor donde las estructuras regionales han tenido un papel determinante en el emplazamiento de intrusivos y circulación de fluidos mineralizantes.

Uno de esos elementos es la Falla Mogotes y sus ramificaciones. La confirmación de esta estructura mediante el sondaje PNDH-203 entrega un punto adicional para ajustar el modelo tridimensional del proyecto y relacionar la información obtenida en superficie con los antecedentes provenientes de campañas anteriores.

Sendero había desarrollado previamente una primera fase de exploración que incluyó 3.126 metros de perforación diamantina distribuidos en ocho sondajes, además de magnetometría aérea y terrestre, radiometría y estudios de polarización inducida.

Aquellos trabajos comprobaron mineralización en distintos blancos, particularmente en La Ollita, La Peña y Tamberías.

Entre las intersecciones registradas durante esa etapa destacó el sondaje PNDH-006 en La Ollita, con 364,2 metros de 0,51 g/t de oro equivalente desde 33,8 metros. También se obtuvieron 266 metros con 0,52 g/t de oro equivalente desde 96 metros en PNDH-004, mientras PNDH-001 interceptó 226 metros con 0,22 g/t de oro equivalente desde superficie en La Peña.

Estos antecedentes entregaron la base para pasar desde una exploración inicial de blancos individuales hacia una interpretación más amplia del sistema mineral.

La geología pasa a ser el principal resultado de la campaña

La nueva perforación no estuvo diseñada únicamente para buscar intersecciones de alta ley. Su principal aporte está en la validación de elementos del modelo pórfido-epitermal y en la incorporación de información estructural y geoquímica que pueda modificar la ubicación de los siguientes sondajes.

En exploración de pórfidos, particularmente en distritos de gran escala, los primeros pozos pueden cumplir una función de reconocimiento antes de alcanzar el núcleo de un sistema. Alteraciones, cambios litológicos, vetillas, brechas y patrones de elementos trazadores son utilizados como indicadores para establecer dirección y distancia respecto de eventuales centros mineralizados.

La integración de estos datos será determinante para Sendero antes del próximo ciclo de perforaciones.

La compañía venía trabajando con un modelo predictivo construido a partir de información geológica, geoquímica, espectral y geofísica. El programa de 2026 aporta ahora observaciones directas desde nuevos puntos del terreno y permite contrastar esas interpretaciones con información proveniente del subsuelo.

El cinturón Vicuña mantiene presión exploratoria sobre cobre y oro

El interés sobre Peñas Negras está estrechamente relacionado con su ubicación dentro del cinturón Vicuña, donde se concentran depósitos y descubrimientos como Filo del Sol, Josemaría y Lunahuasi.

La presencia de estos sistemas ha transformado el sector fronterizo entre Argentina y Chile en uno de los corredores más observados por la exploración internacional de cobre y oro.

Para las compañías junior, el desafío consiste en identificar nuevas extensiones de los corredores estructurales y magmáticos que controlaron los grandes sistemas mineralizados. En ese escenario, confirmar estructuras regionales y construir vectores geoquímicos puede resultar tan relevante como una intersección aislada durante las primeras etapas de evaluación.

La creciente atención sobre el distrito también coincide con un mercado que busca nuevos proyectos capaces de aportar cobre durante la próxima década, en medio de mayores requerimientos asociados a electrificación, redes eléctricas y expansión de infraestructura energética.

Próxima etapa estará enfocada en nuevos objetivos de perforación

Sendero mantiene financiamiento para continuar las actividades de exploración durante la temporada 2026-2027, lo que permitirá avanzar directamente desde el análisis de los resultados actuales hacia nuevas pruebas mediante sondajes.

La prioridad será integrar los datos provenientes de los tres pozos con el programa de 453 muestras superficiales y los levantamientos realizados en etapas anteriores.

El resultado inmediato de esta campaña no es todavía la definición de un recurso mineral ni de una zona económica continua. Peñas Negras permanece en fase de exploración y requerirá nuevas perforaciones para determinar dimensiones, continuidad y leyes de los distintos sistemas identificados.

Sin embargo, la confirmación del modelo geológico y de la Falla Mogotes entrega a Sendero información adicional para seleccionar sus próximos blancos en una propiedad de escala distrital.

La próxima temporada será, por tanto, una prueba más exigente para Peñas Negras: los nuevos sondajes deberán establecer si los vectores geoquímicos y estructurales definidos durante esta campaña conducen hacia zonas más amplias y de mayor ley dentro de uno de los principales corredores emergentes de cobre y oro de los Andes.