Minería Internacional

Gobierno de Trinidad y Tobago planea invertir más de US$1.000 millones en modernización de infraestructura petrolera y atrae propuestas para refinería

El Gobierno busca reparar y sustituir infraestructura offshore mientras evalúa propuestas para la refinería de Pointe-a-Pierre.

Gobierno de Trinidad y Tobago planea invertir más de US$1.000 millones en modernización de infraestructura petrolera y atrae propuestas para refinería
Seguir en Google

Trinidad y Tobago enfrenta una inversión superior a US$1.000 millones para reparar y reemplazar infraestructura petrolera costa afuera, mientras el Gobierno mantiene conversaciones con distintos interesados en participar en la reactivación de la refinería de Pointe-a-Pierre, detenida desde 2018.

Inversión en infraestructura offshore

El ministro de Energía e Industrias Energéticas, Roodal Moonilal, señaló que la modernización incluye principalmente tuberías y conexiones de instalaciones ubicadas frente a la costa suroeste del país, en áreas donde opera la estatal Heritage Petroleum. Según la autoridad, el costo de poner al día el conjunto de la infraestructura offshore podría superar los US$1.000 millones. El programa contempla reparar o sustituir ductos deteriorados y estructuras que conectan distintas instalaciones petroleras.

Moonilal indicó que el estado de parte de la red ha provocado pequeñas fugas frecuentes y representa riesgos operacionales, ambientales y de seguridad. El Gobierno trabaja con Heritage Petroleum, además de socios e inversionistas internacionales, para determinar cómo financiar las obras.

Reactivación de la refinería de Pointe-a-Pierre

Al mismo tiempo, Trinidad y Tobago continúa buscando una fórmula para reactivar la refinería de Pointe-a-Pierre, también denominada Guaracara, una de las principales instalaciones industriales del sector energético del país. Moonilal aseguró que existen varios interesados y adelantó que otra entidad podría visitar el país durante las próximas semanas para realizar conversaciones técnicas.

“No hay escasez de interesados” en la refinería, dijo el ministro, aunque sostuvo que el Gobierno deberá analizar las propuestas mediante un proceso justo y transparente. La autoridad agregó que recientemente recibió nuevas expresiones de interés. La planta permanece fuera de servicio desde 2018, cuando el entonces Gobierno decidió cerrar las operaciones de refinación de Petrotrin debido a sus pérdidas y nivel de endeudamiento.

Durante 2026, el Ejecutivo ha mantenido conversaciones con Indian Oil Corporation (IOC) para estudiar un posible reinicio de las instalaciones. Moonilal había planteado anteriormente que, si las negociaciones y las evaluaciones técnicas avanzaban, algún nivel de producción podría retomarse hacia fines de 2026. Otras compañías y organizaciones, entre ellas Oando, Beowulf Energy y Patriotic Energies, también habían expresado previamente interés en el complejo, aunque el Gobierno no ha informado hasta ahora una adjudicación definitiva para su reactivación.

Estrategia para recuperar la producción de petróleo

La renovación de la infraestructura forma parte de una estrategia más amplia para recuperar la producción petrolera del país. Moonilal señaló que el Gobierno espera que durante 2027 comiencen a sentirse los efectos económicos de una mayor oferta de hidrocarburos, especialmente por el aumento previsto en la disponibilidad de gas natural y los esfuerzos por elevar la extracción de petróleo.

La situación de la refinería agrega otro desafío: Trinidad y Tobago produce actualmente menos crudo del que históricamente podía procesar la instalación, por lo que una eventual reapertura también requeriría asegurar suministros externos. El país ya ha explorado esa posibilidad con productores de la región, incluido Guyana, mientras mantiene abierta la opción de recurrir a otros proveedores internacionales. A comienzos de 2026, Moonilal señaló que la antigua refinería había procesado petróleo procedente de mercados como Venezuela, África y Rusia.

De esta manera, la recuperación del complejo dependerá no solo de encontrar un inversionista o socio para asumir su reactivación, sino también de resolver las necesidades de financiamiento, condiciones técnicas y suministro de crudo que permitan devolverlo a operación.