Industria Minera

Grupo CAP lleva a la Universidad de Chile su modelo de evaluación para decisiones en proyectos mineros

Grupo CAP compartió su experiencia en evaluación de proyectos mineros con estudiantes de Ingeniería de Minas de la Universidad de Chile, destacando la importancia de la toma de decisiones estratégicas

Grupo CAP lleva a la Universidad de Chile su modelo de evaluación para decisiones en proyectos mineros
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Jaime Sepúlveda, subgerente de Estudios y Evaluaciones de Grupo CAP, abordó con estudiantes de Ingeniería de Minas los criterios que intervienen en la evaluación y gestión de inversiones, en momentos en que el grupo ejecuta una cartera ligada al hierro y los materiales críticos para la descarbonización.

Grupo CAP trasladó parte de su experiencia en evaluación de proyectos a la formación de futuros ingenieros de minas. Jaime Sepúlveda, subgerente de Estudios y Evaluaciones de la compañía, participó el 25 de septiembre en una jornada académica de la Universidad de Chile centrada en la toma de decisiones estratégicas y la gestión de iniciativas mineras.

La actividad se desarrolló en el marco del curso Evaluación y Gestión de Proyectos Mineros del Departamento de Ingeniería de Minas (DIMin) y puso el foco en una etapa determinante para cualquier inversión del sector: cómo transformar antecedentes técnicos, económicos y operacionales en decisiones sobre el desarrollo de un proyecto.

El tema adquiere especial relevancia en un escenario donde las compañías deben evaluar simultáneamente variables como costos, precios de los minerales, requerimientos de capital, permisos, desempeño ambiental y riesgos asociados a proyectos que pueden extenderse durante décadas.

Evaluar antes de comprometer capital

La evaluación minera no se limita a determinar si existe mineralización económicamente atractiva. El proceso requiere integrar ingeniería, planificación, estimaciones de inversión y costos operacionales, condiciones de mercado y riesgos que pueden modificar sustancialmente el desempeño esperado de una iniciativa.

En ese contexto, la experiencia expuesta por Sepúlveda permitió acercar a los estudiantes a la forma en que este tipo de análisis se incorpora dentro de las decisiones empresariales.

La instancia también refleja una relación cada vez más estrecha entre la formación de capital humano y las necesidades de una industria que enfrenta proyectos de mayor complejidad técnica. Variables ambientales, disponibilidad de agua y energía, infraestructura, calidad de los recursos minerales y exigencias de descarbonización forman actualmente parte del análisis que antecede a las decisiones de inversión.

Para las compañías, esa evaluación resulta particularmente relevante porque las condiciones utilizadas al diseñar un proyecto pueden cambiar antes de que éste alcance su fase de construcción u operación. Los ciclos de precios de los commodities, las modificaciones regulatorias y los costos de construcción constituyen factores capaces de alterar la rentabilidad inicialmente proyectada.

CAP enfrenta una etapa de inversión y transformación

La participación de Grupo CAP en esta discusión académica coincide con una etapa de transformación de su portafolio.

La compañía definió para 2026 inversiones por aproximadamente US$300 millones, de las cuales cerca de US$275 millones corresponden al segmento minero. Los restantes recursos se distribuyen entre los negocios industrial y de infraestructura.

La estrategia busca fortalecer las operaciones existentes y, al mismo tiempo, ampliar la presencia del grupo en materiales vinculados a la descarbonización.

El mineral de hierro continúa siendo uno de los ejes centrales del negocio a través de Compañía Minera del Pacífico (CMP). A ello se suma la entrada de CAP a la cadena de tierras raras mediante su asociación con Aclara Resources.

Durante el primer semestre de 2026, el grupo registró ingresos por US$887,8 millones, un aumento de 8,2% frente al mismo período del año anterior. El EBITDA alcanzó US$176,3 millones, con un incremento interanual de 4,9%, desempeño asociado principalmente a mayores volúmenes de producción y despachos del negocio minero.

La compañía también generó un flujo de caja operacional de US$278,4 millones y redujo su deuda financiera en US$91 millones respecto del cierre de 2025.

Estas cifras entregan una dimensión concreta de la relación entre operación, disponibilidad de capital y evaluación de nuevas inversiones: el desarrollo de proyectos no ocurre de manera aislada, sino que compite por recursos dentro de una cartera corporativa.

Hierro y tierras raras amplían el mapa de decisiones

Uno de los frentes estratégicos de CAP está relacionado con el crecimiento de su negocio de mineral de hierro de alta calidad, producto que adquiere relevancia frente a los esfuerzos de la industria siderúrgica por reducir sus emisiones.

Paralelamente, la compañía ha profundizado su participación en Aclara Resources. Durante 2026 comprometió US$20 millones en un aumento de capital de la empresa, operación destinada a elevar su participación desde aproximadamente 10,2% hasta cerca de 13%.

La operación también incrementa la exposición indirecta de CAP al Módulo Penco, proyecto de tierras raras ubicado en la Región del Biobío, además de iniciativas asociadas a Aclara en Brasil y Estados Unidos.

En Chile, CAP y Aclara trabajan además en etapas industriales vinculadas a la cadena de valor de estos minerales. Entre ellas se encuentra una planta demostrativa impulsada por Aclara Metals —sociedad conjunta de ambas compañías— en terrenos de Huachipato, con una inversión cercana a US$4 millones, orientada al desarrollo de metales y aleaciones de tierras raras.

El Módulo Penco, por su parte, obtuvo aprobación ambiental durante junio de 2026. El proyecto considera una inversión declarada de US$130 millones y está diseñado para producir concentrado de tierras raras a partir de arcillas de adsorción iónica.

Su avance mantiene abiertas nuevas decisiones corporativas relacionadas con permisos sectoriales, ingeniería, financiamiento y eventual construcción.

La evaluación gana peso frente a proyectos más complejos

La exposición realizada en la Universidad de Chile se inserta así en un problema que trasciende la formación académica. La minería enfrenta inversiones de largo plazo en un entorno donde la calidad del análisis previo puede determinar la capacidad de una compañía para asignar correctamente miles de millones de dólares durante la vida de sus activos.

Las decisiones también se han vuelto más multidimensionales. Un proyecto técnicamente viable debe demostrar competitividad económica, capacidad para obtener permisos, acceso a infraestructura y compatibilidad con exigencias ambientales y sociales cada vez mayores.

Esto obliga a los equipos de evaluación a trabajar con distintos escenarios y sensibilidades. Cambios relativamente pequeños en precio, recuperación metalúrgica, costos de energía, inversión inicial o cronograma pueden modificar el valor económico de un proyecto y alterar el momento adecuado para ejecutarlo.

En Chile, esta capacidad adquiere especial relevancia ante el envejecimiento de operaciones existentes y la necesidad de incorporar nuevos recursos para sostener producción en minerales estratégicos.

Formación técnica conectada con decisiones reales

Para el Departamento de Ingeniería de Minas de la Universidad de Chile, incorporar profesionales que participan directamente en evaluación y gestión permite complementar las herramientas académicas con la experiencia acumulada en operaciones y proyectos.

La formación de especialistas en esta área será relevante no sólo para las grandes compañías. Consultoras, empresas de ingeniería, proveedores tecnológicos, instituciones financieras y organismos públicos requieren profesionales capaces de interpretar las variables que determinan la viabilidad de una inversión minera.

El desafío se amplía a medida que Chile busca desarrollar nuevas cadenas productivas más allá de sus minerales tradicionales. Hierro de alta calidad, litio, tierras raras y otros materiales críticos requieren decisiones que combinan geología y procesamiento con infraestructura, energía, mercado y desarrollo tecnológico.

La experiencia que CAP llevó al aula se produce precisamente mientras el grupo atraviesa ese proceso: mantener y expandir sus operaciones tradicionales, fortalecer su posición financiera y, al mismo tiempo, evaluar nuevas plataformas de crecimiento asociadas a materiales estratégicos.

Para la industria minera chilena, contar con profesionales capaces de evaluar esos proyectos bajo escenarios cambiantes será una pieza cada vez más relevante en la competencia por capital y en la capacidad de transformar recursos geológicos en operaciones económicamente sostenibles.