La iniciativa de US$130 millones obtuvo aprobación ambiental en junio, pero continúa bajo seguimiento parlamentario y mantiene recursos administrativos pendientes. La sesión de la Comisión de Minería de la Cámara ocurrió el 9 de septiembre y no constituye una nueva autorización ni el inicio de las obras.
El proyecto de tierras raras que Aclara Resources y Grupo CAP desarrollan en Penco y Concepción, Región del Biobío, continúa bajo revisión institucional después de recibir en junio su aprobación ambiental. Una publicación difundida este 21 de septiembre volvió a poner el foco sobre la iniciativa después de que la Comisión de Minería y Energía de la Cámara de Diputadas y Diputados analizara formalmente el proyecto el pasado 9 de septiembre, instancia que tuvo carácter político y fiscalizador y no modificó por sí misma su Resolución de Calificación Ambiental.
El proyecto, cuyo titular ambiental es REE Uno SpA, considera una inversión declarada de US$130 millones y la construcción y operación de una faena destinada a extraer arcillas con tierras raras y producir un concentrado. El expediente ingresado al Sistema de Evaluación de Impacto Ambiental contempla una vida útil de nueve años.
La Comisión de Evaluación Ambiental del Biobío aprobó de manera unánime el Estudio de Impacto Ambiental el 8 de junio de 2026. Posteriormente, el 23 de junio, Aclara comunicó la recepción de la RCA favorable. La aprobación permite avanzar ambientalmente con el proyecto bajo las condiciones establecidas en esa resolución, pero no significa que las faenas hayan comenzado ni elimina otros permisos sectoriales, decisiones de inversión o procedimientos administrativos pendientes.
La Cámara examinó las implicancias para Penco y Biobío
La Comisión de Minería y Energía de la Cámara sesionó el 9 de septiembre con el objetivo específico de analizar la aprobación ambiental de la iniciativa y sus eventuales efectos para la comuna de Penco y la Región del Biobío.
Entre quienes expusieron estuvieron el subsecretario de Minería, Álvaro González Gorroño; el seremi de Minería del Biobío, Daniel Escobar Palma; y la vicedecana de la Facultad de Ingeniería de la Universidad Católica de la Santísima Concepción, Matilde Basso Aránguiz. La citación original también contemplaba a otras autoridades, aunque el registro final de resultados de la comisión identifica a quienes efectivamente realizaron presentaciones.
La instancia parlamentaria no correspondió a una votación sobre la RCA ni a un nuevo procedimiento ambiental. Su finalidad fue discutir las consecuencias productivas, territoriales y estratégicas del proyecto después de la decisión adoptada por la autoridad ambiental regional.
Esto resulta relevante porque la aprobación de junio sigue siendo el principal hito regulatorio ambiental del proyecto. La reunión legislativa del 9 de septiembre corresponde a una etapa posterior de seguimiento político y debate público.
Persisten recursos administrativos contra la aprobación
Además del análisis parlamentario, la RCA enfrenta procedimientos administrativos posteriores a su otorgamiento.
El sistema público del Servicio de Evaluación Ambiental registra cuatro recursos de reclamación en curso asociados al “Proyecto de Desarrollo Minero de Extracción de Arcillas para Producción de Concentrado de Tierras Raras”, ingresados durante agosto. Esos procedimientos deben resolverse separadamente y no equivalen, mientras permanecen pendientes, a una revocación automática de la autorización ambiental.
La existencia de reclamaciones muestra que la aprobación ambiental no puso fin a todas las controversias en torno al proyecto. Durante su evaluación, Aclara presentó tres adendas para responder centenares de observaciones técnicas, mientras el proceso de participación ciudadana reunió más de un millar de observaciones formuladas por 255 participantes, de acuerdo con la empresa.
El proyecto pasó así desde una discusión centrada en la evaluación ambiental hacia otra etapa que combina permisos posteriores, impugnaciones administrativas y debate político sobre su eventual desarrollo.
El proyecto apunta a tierras raras para magnetos permanentes
Aclara prevé producir un concentrado que contenga tierras raras livianas y pesadas, entre ellas neodimio, praseodimio, disprosio y terbio. Estos elementos se utilizan en la fabricación de aleaciones destinadas a magnetos permanentes de alto desempeño, presentes en motores eléctricos, turbinas eólicas, electrónica y otras tecnologías.
La compañía estima para el Módulo Penco una producción media cercana a 811 toneladas anuales de óxidos totales de tierras raras. Esa cifra corresponde a la planificación empresarial vigente y no a producción actual, ya que el proyecto todavía no ha entrado en operación comercial.
La relevancia del yacimiento está particularmente asociada a las tierras raras pesadas, cuya cadena global de procesamiento se encuentra altamente concentrada fuera de Chile.
Aclara busca integrar el material producido en Sudamérica con otras etapas de su estrategia internacional, entre ellas separación de tierras raras en Estados Unidos y posteriormente producción de metales y aleaciones.
CAP amplió su exposición durante 2026
La participación de Grupo CAP requiere una precisión respecto de cifras anteriores.
CAP adquirió inicialmente 10,18% de Aclara Resources y una participación directa en el proyecto chileno. Durante marzo de 2026 anunció una inversión adicional de US$20 millones dentro de un aumento de capital de Aclara, destinada a elevar su participación en la matriz desde cerca de 10% hasta aproximadamente 13%. En sus resultados posteriores del primer trimestre, CAP informó el aumento como uno de los hitos ya ejecutados.
Algunas páginas corporativas de CAP todavía muestran el antiguo 10,18%, pero comunicaciones más recientes de la propia compañía describen su propiedad como cercana al 13%. La operación también elevó su exposición total —directa e indirecta— al proyecto de Penco.
Paralelamente, CAP y Aclara participan en partes iguales en Aclara Metals, un joint venture 50/50 creado para desarrollar metales y aleaciones de hierro y tierras raras destinadas posteriormente a la fabricación de magnetos permanentes.
La discusión actual no implica inicio de construcción
La novedad de este 21 de septiembre debe entenderse, por tanto, como seguimiento institucional de un proyecto ya aprobado ambientalmente, no como una segunda autorización.
Aclara presenta actualmente 2027 como referencia para el comienzo de operaciones del Módulo Penco, pero ese calendario continúa siendo una meta corporativa y depende del avance de permisos, ingeniería, financiamiento, resolución de procedimientos pendientes y posterior ejecución de las obras.
El proyecto cuenta con una RCA favorable desde junio, pero sigue atravesando una etapa en la que conviven la preparación para su eventual desarrollo, recursos administrativos y escrutinio parlamentario. La sesión de la Cámara realizada el 9 de septiembre forma parte de ese proceso y no altera por sí sola la autorización ambiental ni acredita que la construcción de la faena haya comenzado.









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