
Chile está avanzando en el desarrollo de una industria de tierras raras, pero todavía carece de una capacidad fundamental para transformar estos recursos en productos de alto valor. Un análisis de GEM Mining Consulting, difundido en octubre de 2026, advierte que el país no cuenta con instalaciones de separación química a escala industrial, una etapa indispensable para obtener los elementos individuales utilizados en motores eléctricos, aerogeneradores y otras tecnologías estratégicas.
La brecha adquiere relevancia después de la inauguración, el 7 de octubre, de una planta demostrativa de Aclara Metals en Huachipato, Talcahuano, Región del Biobío. Aunque esta instalación constituye un avance tecnológico, su función corresponde a una fase distinta de la cadena productiva y no resuelve la ausencia de separación industrial dentro del territorio chileno.
El diagnóstico plantea una interrogante económica: cuánto valor podrá capturar Chile de sus futuros proyectos de tierras raras si una parte fundamental del procesamiento continúa dependiendo de instalaciones ubicadas en otros países.
El proceso industrial que Chile todavía no desarrolla
Las tierras raras comprenden 17 elementos químicos utilizados en aplicaciones industriales y tecnológicas. Entre los más importantes para la fabricación de imanes permanentes se encuentran el neodimio, praseodimio, disprosio y terbio.
Su aprovechamiento exige varias etapas. Primero se extrae el material desde los yacimientos y se obtiene un concentrado que contiene diferentes elementos. Posteriormente, mediante procesos de separación química, se producen óxidos individuales o combinaciones específicas de tierras raras.
Estos óxidos pueden transformarse después en metales y aleaciones, utilizados para fabricar componentes industriales de alto desempeño.
El problema identificado por GEM Mining Consulting se encuentra precisamente entre la producción de concentrados y la obtención de esos materiales refinados.
Chile desarrolla iniciativas de extracción y dispone de una instalación demostrativa de metalización, pero no cuenta con una planta comercial de separación de tierras raras ni con una industria establecida de fabricación de imanes permanentes.
Esto significa que disponer de recursos minerales y tecnología metalúrgica no garantiza, por sí solo, una cadena productiva completa dentro del país.
La distinción es especialmente relevante porque la separación de tierras raras presenta dificultades técnicas derivadas de las semejanzas químicas entre sus elementos. Su ejecución requiere procesos especializados, inversiones importantes y controles rigurosos de calidad.
Huachipato desarrolla tecnología, pero su alcance todavía es demostrativo
Uno de los avances más recientes corresponde a la planta inaugurada por Aclara Metals, sociedad constituida en partes iguales por Aclara Resources y Grupo CAP.
La instalación se encuentra en el complejo industrial de Huachipato, cuya actividad siderúrgica cesó en septiembre de 2024, y aprovecha capacidades técnicas y experiencia metalúrgica desarrolladas durante décadas en la zona.
El proyecto utiliza electrólisis en sales fundidas para transformar óxidos de tierras raras en metales y aleaciones.
Su diseño contempla una capacidad máxima de hasta 175 kilogramos diarios, con una pureza objetivo superior al 99,5%.
Las primeras campañas se enfocan en neodimio y praseodimio. También se considera evaluar posteriormente la incorporación de disprosio.
Sin embargo, esas cifras corresponden a las capacidades previstas para las pruebas y no demuestran que exista una producción comercial sostenida de ese volumen.
La planta permitirá recopilar información sobre el comportamiento del proceso, optimizar condiciones de funcionamiento y generar antecedentes técnicos para instalaciones de mayor tamaño.
El desarrollo tiene además una particularidad: la tecnología se está probando en Chile, pero Aclara Metals contempla utilizar sus resultados para desarrollar una futura instalación industrial en Estados Unidos.
Por lo tanto, el proyecto fortalece las capacidades tecnológicas de Huachipato, aunque no supone que todas las etapas de producción se ejecutarán comercialmente en territorio chileno.
Aclara proyecta separar las tierras raras en Estados Unidos
La estrategia industrial de Aclara permite comprender cómo se está configurando la cadena de suministro.
La compañía desarrolla el Módulo Penco, en la Región del Biobío, destinado a recuperar tierras raras presentes en depósitos de arcillas de adsorción iónica.
El proyecto obtuvo aprobación ambiental en junio de 2026, aunque todavía debe completar las condiciones necesarias para su construcción y puesta en funcionamiento.
La empresa también impulsa el proyecto Carina, en Brasil, y desarrolla capacidades de separación en Estados Unidos.
En marzo de 2026 inauguró una planta piloto de separación en Virginia, en colaboración con Virginia Tech, para validar y optimizar tecnologías aplicadas al tratamiento de concentrados.
Su siguiente objetivo es construir una instalación comercial en Luisiana, denominada Project Dynamo.
El 13 de octubre, Aclara comunicó que había completado la ingeniería básica de esa planta. Su planificación contempla comenzar las obras preparatorias durante el primer trimestre de 2027 y completar la construcción en 2028, condicionado al financiamiento y al cumplimiento de los próximos hitos del proyecto.
La instalación estadounidense está diseñada para procesar materias primas procedentes de los proyectos de la compañía en Brasil y Chile, una vez que estos entren en producción.
De concretarse esa estrategia, la cadena empresarial podría integrar extracción sudamericana y procesamiento avanzado norteamericano, pero la separación química comercial no estaría ubicada en Chile.
Esta diferencia es central para entender la advertencia de GEM: una empresa puede desarrollar una cadena internacional integrada sin que todos sus procesos industriales se encuentren dentro del país donde se extrae el mineral.
China concentra el 91% de la refinación mundial
La necesidad de desarrollar nuevas capacidades industriales también responde a la concentración internacional del mercado.
La Agencia Internacional de Energía estableció que China representó aproximadamente el 91% de la producción mundial refinada de tierras raras destinadas a imanes durante 2024.
Su participación alcanzó además el 94% de la fabricación mundial de imanes permanentes sinterizados.
Estas cifras muestran que disponer de reservas minerales no equivale necesariamente a controlar el suministro de los materiales que necesitan las industrias tecnológicas.
GEM Mining Consulting advierte que hacia 2035 la capacidad minera mundial comprometida podría equivaler al 107% de las necesidades proyectadas de tierras raras magnéticas.
No obstante, los proyectos existentes y anunciados fuera de China cubrirían apenas alrededor del 25% de las necesidades de separación de ese mercado, mientras que la capacidad de fabricación de imanes seguiría mostrando una brecha considerable.
Las cifras corresponden a proyecciones y dependen de que las iniciativas anunciadas se ejecuten.
El desequilibrio permite comprender por qué numerosos países están intentando desarrollar instalaciones de separación, refinación y fabricación de componentes, en lugar de concentrar sus esfuerzos exclusivamente en abrir nuevos yacimientos.
El costo de procesar tierras raras es otro obstáculo
Construir una planta de separación no depende únicamente de disponer de tecnología y materias primas.
GEM identifica importantes diferencias económicas entre las instalaciones desarrolladas en China y aquellas proyectadas en otros mercados.
El análisis estima que las plantas de procesamiento fuera de China pueden enfrentar costos de inversión entre un 20% y más de un 150% superiores a los de sus competidores chinos, además de gastos operacionales aproximadamente un 50% mayores.
Estas diferencias dificultan competir exclusivamente mediante precios y obligan a evaluar cuidadosamente la escala de producción, los contratos comerciales y las condiciones de financiamiento.
También resulta necesario asegurar un suministro suficiente y constante de concentrados, validar los procesos tecnológicos y cumplir las especificaciones de los fabricantes que utilizarán los productos refinados.
En el caso chileno, la existencia de grandes operaciones mineras y depósitos de relaves abre posibilidades de investigación para recuperar minerales críticos desde materiales actualmente considerados residuos.
Sin embargo, estas alternativas requieren demostrar concentraciones aprovechables, recuperaciones técnicamente viables y costos competitivos. La presencia de tierras raras en un material no significa necesariamente que su recuperación resulte rentable.
El país enfrenta así dos desafíos distintos: desarrollar recursos minerales que puedan explotarse económicamente y establecer capacidades industriales capaces de procesarlos.
La inauguración de la planta demostrativa de Huachipato confirma que existe trabajo tecnológico en una de las etapas avanzadas de la cadena. La pregunta pendiente es si Chile podrá incorporar también la separación química a escala comercial y convertir esos desarrollos en una actividad industrial competitiva dentro de sus fronteras.
REDIMIN Responde
¿Qué capacidad industrial le falta a Chile para desarrollar completamente su industria de tierras raras?
Chile carece de instalaciones de separación química a escala industrial, una etapa indispensable para obtener elementos individuales de tierras raras utilizados en tecnologías estratégicas.
¿Qué avance reciente se ha realizado en Huachipato relacionado con las tierras raras?
En Huachipato se inauguró una planta demostrativa de Aclara Metals que utiliza electrólisis en sales fundidas para transformar óxidos de tierras raras en metales y aleaciones, con una capacidad máxima de hasta 175 kilogramos diarios y una pureza objetivo superior al 99,5%.
¿Cuál es la estrategia de Aclara Metals para el procesamiento de tierras raras?
Aclara Metals planea desarrollar una instalación industrial en Estados Unidos para la separación de tierras raras, utilizando los resultados de las pruebas realizadas en Chile. La planta comercial en Luisiana, denominada Project Dynamo, está diseñada para procesar materias primas de sus proyectos en Brasil y Chile.
¿Qué porcentaje de la refinación mundial de tierras raras fue representado por China en 2024?
China representó aproximadamente el 91% de la producción mundial refinada de tierras raras destinadas a imanes y el 94% de la fabricación mundial de imanes permanentes sinterizados en 2024.
¿Cuáles son los desafíos económicos para construir plantas de separación de tierras raras fuera de China?
Las plantas de procesamiento fuera de China pueden enfrentar costos de inversión entre un 20% y más de un 150% superiores a los de sus competidores chinos, además de gastos operacionales aproximadamente un 50% mayores, lo que dificulta competir exclusivamente mediante precios.












