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Industria Minera

Gobierno intensifica gestiones en Ñuble para impulsar minería de tierras raras: concesiones superan las 50 mil hectáreas

El Ministerio de Minería busca facilitar nuevas inversiones y generar empleo permanente en la región, mientras empresas nacionales y extranjeras avanzan en exploraciones. Municipios y organizaciones ambientales exigen garantías para proteger el agua y los ecosistemas.

Gobierno intensifica gestiones en Ñuble para impulsar minería de tierras raras: concesiones superan las 50 mil hectáreas
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El Gobierno de Chile intensificó durante octubre de 2026 sus gestiones en la Región de Ñuble para promover el desarrollo de proyectos mineros de tierras raras, en un escenario marcado por el creciente interés de inversionistas y la preocupación de comunidades locales. La estrategia contempla reuniones con autoridades regionales, municipios y actores productivos, mientras las concesiones de exploración vinculadas a estos minerales ya superan las 50 mil hectáreas en siete comunas de Ñuble.

El despliegue es encabezado por el secretario regional ministerial de Minería del Biobío, Daniel Escobar, cuya jurisdicción también comprende Ñuble, región que no cuenta con una Seremi propia de esta cartera.

Durante los últimos días, la autoridad sostuvo encuentros con la Delegación Presidencial Regional, representantes del Ministerio del Medio Ambiente y autoridades municipales de Cobquecura, Quirihue, Quillón, Ninhue y Ránquil.

El objetivo del Ejecutivo es presentar las oportunidades económicas de esta industria, explicar sus características técnicas y promover condiciones que permitan transformar el potencial geológico del territorio en proyectos de inversión.

Sin embargo, las iniciativas identificadas en Ñuble permanecen mayoritariamente en etapas de exploración y desarrollo. La existencia de concesiones mineras no significa que exista autorización para comenzar operaciones extractivas.

Más de 50 mil hectáreas bajo interés minero

Desde 2020 se ha producido una expansión de las concesiones de exploración asociadas a tierras raras en distintos sectores de la Cordillera de la Costa, principalmente en las comunas de Cobquecura, Trehuaco, Coelemu, Quirihue, Ninhue, Ránquil y Quillón.

El interés está relacionado con la presencia de arcillas superficiales que pueden contener concentraciones de elementos de tierras raras, particularmente aquellos utilizados en tecnologías avanzadas.

Entre las compañías vinculadas a estas iniciativas destacan NeoRe, Ingeniería e Innovación SpA y Aclara Resources, esta última asociada con el Grupo CAP en el desarrollo del proyecto de tierras raras de Penco, en la Región del Biobío.

En el caso de NeoRe, controlada por Madesal, existe un acuerdo con la estadounidense Chilean Cobalt Corp. para avanzar en el desarrollo del proyecto y negociar una eventual adquisición de la compañía chilena.

La operación también cuenta con interés financiero de Glencore, multinacional que ha participado en inversiones de capital en Chilean Cobalt.

Durante 2026 también se constituyeron concesiones de explotación vinculadas a NeoRe en sectores de Cobquecura y Quillón. No obstante, estos derechos mineros deben distinguirse de los permisos ambientales y sectoriales necesarios para desarrollar una faena.

NeoRe avanza en exploraciones y busca consolidar su proyecto

El 9 de septiembre de 2026, Chilean Cobalt comunicó que completó la segunda fase de su programa de trabajo con NeoRe y avanzó hacia una tercera etapa destinada a negociar un acuerdo definitivo de adquisición.

Según los antecedentes corporativos, durante el año se habían ejecutado aproximadamente 2.500 metros de perforaciones distribuidos en más de 250 sondajes, además de obtenerse más de 1.700 muestras superficiales.

Estos trabajos forman parte de las actividades de caracterización geológica, pruebas metalúrgicas y evaluación preliminar de recursos.

Paralelamente, Madesal concretó una inversión adicional de US$1,5 millones en Chilean Cobalt, destinada a fortalecer su participación en la empresa estadounidense. Este aporte de capital no debe confundirse con una inversión equivalente ya ejecutada en infraestructura minera.

NeoRe también desarrolla ingeniería y ensayos de procesamiento a escala piloto. Su planificación considera avanzar hacia una primera producción de carbonato mixto de tierras raras durante 2027, objetivo que permanece condicionado a la obtención de permisos, financiamiento, construcción y puesta en marcha de las instalaciones.

Gobierno apuesta por empleo permanente y proveedores locales

El Ministerio de Minería considera que las tierras raras pueden convertirse en una nueva fuente de actividad económica para Ñuble, una región cuya estructura productiva depende principalmente de la agricultura, los servicios, la actividad forestal y otras industrias tradicionales.

Daniel Escobar ha planteado que el potencial de estos depósitos permitiría diversificar la economía regional y desarrollar empleos de mayor continuidad.

Entre los beneficios que identifica el Ejecutivo se encuentran oportunidades para empresas de ingeniería, transporte, mantenimiento industrial, alimentación, alojamiento y otros servicios asociados a las operaciones mineras.

El Gobierno también busca incorporar a universidades y centros de formación técnica para responder a una eventual demanda de profesionales especializados.

La autoridad sostuvo que su tarea consiste en proporcionar información técnica, coordinarse con los actores locales y establecer condiciones claras para los inversionistas.

En ese contexto, Escobar precisó que “nuestro rol no es defender a la empresa en particular”, sino explicar las oportunidades y el marco en que podrían desarrollarse estas actividades.

La expectativa gubernamental es que la explotación de tierras raras contribuya a generar empleos estructurales y nuevas capacidades industriales. Sin embargo, todavía no existen cifras confirmadas de puestos de trabajo o montos totales de inversión asociados a eventuales operaciones comerciales en Ñuble.

El precedente de Penco y los desafíos ambientales

Uno de los principales antecedentes para el desarrollo de esta industria es el proyecto de Aclara Resources y Grupo CAP en Penco y Concepción.

El 8 de junio de 2026, la Comisión de Evaluación Ambiental del Biobío aprobó por unanimidad su Estudio de Impacto Ambiental, permitiendo avanzar en una iniciativa que contempla una inversión estimada de US$130 millones.

La aprobación constituye un antecedente relevante para otros desarrollos de arcillas con tierras raras en la zona centro-sur, aunque no implica que futuros proyectos recibirán automáticamente una calificación favorable.

Una de las características de estos depósitos es que podrían procesarse sin recurrir a tronaduras ni a la molienda intensiva utilizada en determinados yacimientos de roca dura.

El método considerado para este tipo de arcillas contempla su extracción y traslado hacia instalaciones industriales, donde se utilizan soluciones químicas para separar los elementos de interés.

Entre los reactivos empleados en determinados procesos se encuentra el sulfato de amonio, compuesto utilizado también en la industria de fertilizantes.

No obstante, la ausencia de tronaduras no elimina los riesgos ambientales. Los proyectos deben evaluar sus necesidades hídricas, el manejo de reactivos, la estabilidad de los suelos, la alteración de la vegetación y los posibles efectos sobre las aguas superficiales y subterráneas.

La compatibilidad ambiental debe demostrarse para cada iniciativa mediante estudios específicos y las autorizaciones correspondientes.

Gobierno Regional pide cautela y participación ciudadana

Pese al interés del Ejecutivo por atraer inversiones, el Gobierno Regional de Ñuble mantiene una postura cautelosa.

Erick Solo de Zaldívar, jefe regional de Planificación y Desarrollo, ha enfatizado que la existencia de concesiones es apenas una de las primeras etapas dentro de un proceso que puede incluir nuevas exploraciones, estudios técnicos, evaluaciones ambientales y diálogo con las comunidades.

El organismo considera fundamental que cualquier iniciativa resulte compatible con actividades económicas existentes, especialmente la agricultura, el turismo y la conservación ambiental.

También plantea la necesidad de que las compañías mantengan relaciones transparentes y tempranas con municipios y organizaciones locales, incluso antes de ingresar formalmente sus proyectos a evaluación ambiental.

Estas preocupaciones son compartidas por agrupaciones ciudadanas de sectores costeros.

En Cobquecura, la organización Cobquecura sin Mineras ha advertido sobre la expansión de las concesiones y cuestionado la velocidad con que nuevas empresas manifiestan interés por el territorio.

Su vocera, Gabriela Espinoza, ha expresado reparos frente a los eventuales efectos de la actividad extractiva y la falta de información que, a juicio de la agrupación, reciben las comunidades potencialmente involucradas.

El movimiento también ha participado en la articulación de organizaciones regionales que cuestionan proyectos mineros, energéticos y de infraestructura por sus posibles consecuencias ambientales.

Tierras raras adquieren importancia estratégica internacional

El interés por estos recursos responde a una transformación del mercado mundial de minerales críticos.

Las tierras raras corresponden a un grupo de 17 elementos químicos empleados en aplicaciones industriales y tecnológicas, entre ellas motores eléctricos, aerogeneradores, dispositivos electrónicos, equipos médicos y sistemas de defensa.

Elementos como el disprosio y el terbio son especialmente importantes para fabricar imanes permanentes capaces de mantener su rendimiento a temperaturas elevadas.

China concentra gran parte de la producción minera y una proporción todavía mayor de la capacidad mundial de separación y procesamiento, situación que ha impulsado a otros países a diversificar sus cadenas de suministro.

En este escenario, Chile y Estados Unidos firmaron el 12 de marzo de 2026 una declaración conjunta para establecer consultas sobre minerales críticos y tierras raras.

El instrumento contempla colaboración técnica, identificación de proyectos estratégicos y exploración de mecanismos de financiamiento. No constituye, por sí mismo, una autorización minera ni un compromiso de inversión para proyectos específicos.

Para Ñuble, el desafío será determinar si el potencial geológico identificado puede convertirse en una actividad económicamente viable, ambientalmente autorizada y aceptada por las comunidades.

Por ahora, la región enfrenta una etapa de expansión exploratoria y negociación de inversiones, no el inicio de una industria extractiva consolidada. Los próximos avances dependerán de los resultados geológicos, las decisiones empresariales, la tramitación de permisos y la capacidad de establecer acuerdos con los territorios involucrados.

REDIMIN Responde

¿Cuántas hectáreas de concesiones de exploración de tierras raras existen en la Región de Ñuble?

Las concesiones de exploración vinculadas a tierras raras en la Región de Ñuble ya superan las 50 mil hectáreas.

¿Qué empresas están involucradas en proyectos de tierras raras en Ñuble?

Entre las compañías vinculadas a estas iniciativas destacan NeoRe, Ingeniería e Innovación SpA y Aclara Resources. NeoRe está controlada por Madesal y tiene un acuerdo con Chilean Cobalt Corp.

¿Qué avances ha realizado NeoRe en su proyecto de tierras raras?

NeoRe, junto con Chilean Cobalt, completó la segunda fase de su programa de trabajo y avanzó hacia una tercera etapa para negociar un acuerdo definitivo de adquisición. Durante el año, se ejecutaron aproximadamente 2.500 metros de perforaciones y se obtuvieron más de 1.700 muestras superficiales.

¿Qué inversión adicional realizó Madesal en Chilean Cobalt?

Madesal concretó una inversión adicional de US$1,5 millones en Chilean Cobalt para fortalecer su participación en la empresa estadounidense.

¿Cuál es la postura del Gobierno Regional de Ñuble respecto a los proyectos de tierras raras?

El Gobierno Regional de Ñuble mantiene una postura cautelosa, enfatizando que las concesiones son solo una de las primeras etapas y que cualquier iniciativa debe ser compatible con actividades económicas existentes. También destaca la importancia de relaciones transparentes y tempranas con municipios y organizaciones locales.