
La decisión permitió aliviar la presión sobre las cuentas fiscales, pero trasladó parte del shock petrolero a consumidores, transporte y sectores intensivos en combustible, incluida la minería.
El Ministerio de Hacienda ha logrado reducir en cerca de US$1.600 millones el costo fiscal asociado al Mecanismo de Estabilización de Precios de los Combustibles, Mepco, luego de los ajustes aplicados en marzo que derivaron en una de las mayores alzas de combustibles registradas en Chile.
El cambio se produjo en medio del aumento internacional del petróleo provocado por la crisis en Medio Oriente. Según el Informe de Finanzas Públicas del primer trimestre de 2026, la Dirección de Presupuestos estimó que los ajustes paramétricos al Mepco ya habían generado ahorros por unos US$1.200 millones al 7 de mayo, equivalentes a 0,3% del PIB. Sin ese ajuste, el costo fiscal acumulado habría llegado a cerca de US$1.500 millones, frente a US$271 millones con la modificación aplicada.
Qué cambió en el Mepco
El Mepco funciona mediante incrementos o rebajas del impuesto específico a los combustibles. Su objetivo es suavizar variaciones bruscas de precios internos frente a movimientos internacionales del petróleo, evitando que el precio mayorista informado por ENAP fluctúe libremente cada semana.
El ajuste aplicado por Hacienda redujo la capacidad del mecanismo para absorber parte del shock externo y permitió un traspaso más rápido a precios locales. En la práctica, eso significó menos costo fiscal para el Estado, pero mayores precios para hogares, transporte, comercio, industrias y operaciones productivas que dependen del diésel.
El 26 de marzo, la gasolina de 93 octanos subió $370 por litro y el diésel aumentó $580 por litro, según informó el Gobierno en ese momento. La medida fue presentada como una respuesta al alza internacional del petróleo y al costo que estaba implicando mantener contenidas las tarifas mediante el Mepco.
Las cifras detrás del ajuste
| Indicador | Dato informado |
|---|---|
| Ahorro fiscal estimado inicialmente por Dipres | US$1.200 millones |
| Costo fiscal con ajuste al 7 de mayo | US$271 millones |
| Costo fiscal estimado sin ajuste al 7 de mayo | US$1.487,8 millones |
| Alza gasolina 93 en marzo | $370 por litro |
| Alza diésel en marzo | $580 por litro |
| Costo histórico estimado del Mepco entre 2014 y 2025 | Cerca de US$2.000 millones |
El Servicio de Impuestos Internos muestra que, en la semana del 19 de marzo, el componente variable del impuesto específico fue fuertemente negativo: -3,8443 UTM/m³ para gasolina 93, -3,9947 UTM/m³ para gasolina 97 y -6,7108 UTM/m³ para diésel. Una semana después, desde el 26 de marzo, ese componente prácticamente convergió a cero para gasolinas y diésel, reflejando el cambio en la operación del mecanismo.
Por qué importa para la economía y la minería
Aunque el Mepco no es una política minera, su efecto alcanza directamente a la industria. El diésel es un insumo relevante para transporte de carga, maquinaria, logística, contratistas, abastecimiento de faenas y cadenas de proveedores. Un aumento de $580 por litro presiona costos operacionales en actividades donde el combustible tiene alta participación, especialmente en transporte terrestre y servicios asociados a faenas alejadas de centros urbanos.
Para la minería, el impacto depende de la matriz energética de cada operación. Las grandes faenas con contratos eléctricos de largo plazo y procesos más electrificados están menos expuestas en planta, pero siguen enfrentando presión por transporte de insumos, movimiento de equipos, contratistas, distribución de ácido, cal, explosivos, repuestos y traslado de personal.
La señal fiscal también es relevante. Hacienda optó por priorizar la contención del costo para el erario público en un contexto de consolidación fiscal, aunque eso implicó absorber menos volatilidad para consumidores y empresas. Dipres señaló que el Mepco acumuló entre 2014 y 2025 un costo estimado cercano a US$2.000 millones, lo que explica la preocupación del Gobierno por limitar su expansión durante un shock internacional severo.
Impacto fiscal y presión inflacionaria
El efecto fiscal es claro: menos subsidio implícito al combustible mejora la caja pública y reduce presión sobre deuda y déficit. El costo económico, sin embargo, se traslada a precios internos. Combustibles más caros elevan costos logísticos y pueden impactar inflación, tarifas, márgenes empresariales y gasto de los hogares.
En el Informe de Finanzas Públicas, Hacienda vinculó el ajuste a la necesidad de responder al alza internacional de combustibles por la crisis en Medio Oriente y a las restricciones de la política fiscal. El documento también indica que, sin medidas de contención y eficiencia, el balance efectivo de 2026 se ubicaría en torno a -2,9% del PIB, en lugar del -2,4% reportado.
Qué observará la industria
El punto clave será si el menor costo fiscal del Mepco se mantiene sin nuevos episodios de volatilidad internacional del petróleo. Para sectores intensivos en energía y transporte, incluido el ecosistema minero, el seguimiento estará en tres variables: precio internacional del crudo, tipo de cambio y decisiones semanales sobre el componente variable del impuesto específico.
Si el petróleo vuelve a subir con fuerza, Hacienda enfrentará nuevamente el dilema entre proteger la caja fiscal o amortiguar el impacto sobre consumidores, transporte y costos productivos. En minería, ese equilibrio será observado de cerca por operadores, contratistas y proveedores, especialmente en un año marcado por presión de costos, exigencias de productividad y mayor competencia por inversión.






