La digitalización minera avanza desde el diseño de mina hacia la operación diaria, con plataformas que conectan geología, planificación, flotas, seguridad y control operacional.
La presión por mejorar productividad, seguridad y trazabilidad está empujando a las faenas mineras a revisar cómo planifican, ejecutan y controlan sus operaciones. En ese escenario, Hexagon Mining se ha consolidado como uno de los proveedores tecnológicos relevantes para compañías que buscan integrar información técnica y operacional en una misma cadena de trabajo.
La división minera de Hexagon declara un enfoque basado en soluciones para el ciclo de vida de la mina, con tecnologías orientadas a planificación, levantamiento, gestión de flotas, seguridad, autonomía y optimización de procesos.
De la planificación minera al control operacional
Uno de los focos principales está en conectar el plan minero con lo que ocurre en terreno. En minería, esa brecha es crítica: un diseño técnicamente correcto puede perder valor si la ejecución no se monitorea con información actualizada de equipos, avances, rutas, seguridad y restricciones operacionales.
Dentro de su portafolio, Hexagon ofrece herramientas como MinePlan, orientadas a visualización, diseño, modelamiento, cálculo de reservas y evaluación de información minera. Según la compañía, esta suite es utilizada en minas de superficie y subterráneas para apoyar procesos de planificación y análisis técnico.
Para faenas de rajo abierto y operaciones subterráneas, este tipo de plataformas permite trabajar con modelos geológicos, diseños de mina, programación de actividades y escenarios de producción. El punto relevante no es solo producir un plan, sino contar con una base digital que pueda ser contrastada con la ejecución real.
Gestión de flotas y productividad en terreno
La operación minera depende de la coordinación entre perforación, tronadura, carguío, transporte, chancado y procesos aguas abajo. En faenas de gran escala, pequeñas desviaciones en rutas, tiempos de ciclo, disponibilidad de equipos o asignación de camiones pueden impactar costos y cumplimiento del plan.
Hexagon aborda esa área con soluciones de mine fleet management, enfocadas en automatizar procesos, optimizar transporte, gestionar mezcla de materiales y entregar visibilidad operacional. La compañía plantea que la integración de datos y la automatización de ciclos productivos permiten mejorar el uso de equipos, flujos de trabajo, costos y productividad.
Para contratistas y proveedores que participan en faenas mineras, esta tendencia tiene un efecto directo: las mandantes están exigiendo mayor capacidad de reportar avances, cumplir procedimientos, integrarse a sistemas digitales y operar bajo estándares de trazabilidad más estrictos.
Seguridad operacional y sistemas anticolisión
La seguridad también forma parte del avance tecnológico. En operaciones con equipos móviles de alto tonelaje, vehículos livianos, peatones, frentes de carguío y rutas compartidas, los sistemas de alerta y prevención de colisiones han ganado relevancia.
Hexagon cuenta con soluciones como Hexagon OP Collision Avoidance System, orientadas a proteger vehículos mineros, activos y operadores mediante información en cabina y capacidades analíticas para revisar datos de seguridad.
Este tipo de tecnología no reemplaza la gestión operacional ni los procedimientos internos. Su utilidad depende de la calidad de la implementación, la cobertura en terreno, la capacitación de operadores, la disciplina operacional y el uso efectivo de los datos generados.
Presencia y movimiento en Chile
Chile es un mercado relevante para proveedores tecnológicos mineros por la escala de sus operaciones de cobre, litio y servicios asociados. En abril de 2025, Hexagon informó el nombramiento de Norma Vargas como gerente general de la división Mining para Chile y Argentina, con base en la oficina de Santiago, para fortalecer la presencia de la compañía en ambos mercados.
Además, Codelco informó en diciembre de 2025 un acuerdo con Hexagon para desarrollar e implementar tecnologías ligadas a digitalización minera. Según la estatal, la alianza busca avanzar hacia una minería más segura, eficiente y sustentable.
Para proveedores mineros, contratistas industriales y empresas de servicios, este movimiento confirma una tendencia clara: la digitalización de faenas no se limita a las grandes compañías. También impacta a quienes prestan servicios de mantenimiento, transporte, ingeniería, construcción, inspección, soporte operacional y abastecimiento especializado.
Qué deben mirar proveedores y contratistas
La adopción de plataformas mineras avanzadas suele exigir más que comprar licencias o instalar sensores. Las empresas deben revisar procesos, datos maestros, integración con sistemas existentes, capacitación de equipos, continuidad operacional y soporte técnico.
En una empresa contratista, por ejemplo, la capacidad de reportar actividades, equipos disponibles, cumplimiento de turnos, avances físicos, incidentes, consumos o desviaciones puede volverse un requisito práctico para integrarse mejor con mandantes mineras. La tecnología de planificación y operación no funciona aislada: necesita información confiable desde terreno.
También hay que mirar los costos de implementación. Licencias, hardware, conectividad, soporte, capacitación, mantención, integración con sistemas internos y gestión del cambio pueden variar según el tamaño de la faena, el alcance del proyecto y los procesos que se busquen digitalizar. El riesgo habitual es subestimar la adopción interna y tratar la tecnología como una compra técnica, cuando en realidad modifica la forma de operar.
El desafío para la minería chilena
La presión por producir con mayor seguridad, menor variabilidad y mejor control de costos seguirá empujando la adopción de tecnologías de planificación, gestión de flotas, seguridad y autonomía. Hexagon Mining aparece en ese escenario como parte de un grupo de proveedores globales que buscan conectar el mundo técnico de la planificación con la operación en tiempo real.
Para las empresas chilenas vinculadas a la cadena minera, la señal es concreta: las faenas están avanzando hacia modelos operacionales más digitales, medibles y exigentes. Quienes quieran mantenerse como proveedores competitivos deberán mejorar sus propios sistemas de información, profesionalizar la gestión de datos y preparar a sus equipos para operar bajo estándares tecnológicos más altos.
