
Kobrea intensifica su campaña de exploración en el Proyecto El Perdido, en Argentina, con el objetivo de avanzar al máximo antes del inicio de la temporada de lluvias, en una ventana operativa clave para el desarrollo del activo. La compañía Kobrea Exploration ya completó tres pozos de perforación diamantina de aproximadamente 500 metros cada uno, en una fase inicial orientada a validar la presencia de un sistema de pórfido de cobre. El avance se produce en un contexto donde el cinturón metalogénico compartido entre Chile y Argentina continúa captando interés por su potencial en metales base, especialmente cobre, en línea con la demanda global por minerales críticos.
Las muestras del primer pozo ya fueron enviadas a laboratorio para análisis, cuyos resultados serán determinantes para confirmar la escala y continuidad del sistema mineralizado. En paralelo, la compañía ajusta su estrategia operativa para sortear dificultades técnicas propias de este tipo de exploraciones en terreno complejo.
Interrupciones técnicas y señales geológicas positivas
Uno de los hitos recientes fue la perforación del pozo DD26ELP004, inicialmente proyectado a 600 metros, pero que debió ser abandonado a los 200 metros debido a condiciones geotécnicas adversas asociadas a una zona de falla. Este tipo de complicaciones es habitual en etapas tempranas de exploración en sistemas de pórfido, donde la geología estructural puede afectar la estabilidad de la perforación.
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Pese a ello, desde la compañía destacan resultados alentadores. Según el vicepresidente de Exploración, Rory Ritchie, la identificación de calcocita en este pozo confirma la presencia de una zona de enriquecimiento secundaria, un factor clave en la valorización de depósitos de cobre.
La calcocita suele asociarse a procesos de enriquecimiento supergénico, lo que puede aumentar significativamente las leyes del mineral en ciertas zonas del yacimiento, mejorando su potencial económico.
Refuerzo operativo y expansión de plataformas
Para asegurar la continuidad del programa 2026, Kobrea contrató a Major Drilling Argentina, que ya inició la perforación de un nuevo pozo a comienzos de abril. Este sondaje busca completar los objetivos del pozo previamente interrumpido, manteniendo la consistencia del programa exploratorio.
Además, el equipo en terreno avanza en la construcción de una tercera plataforma de perforación, lo que permitirá ampliar el alcance de la campaña hacia el sector suroeste del sistema. Esta expansión apunta a evaluar nuevas zonas del pórfido, clave para definir la extensión lateral del depósito.
Potencial en el cinturón porfídico neógeno
El Proyecto El Perdido forma parte del distrito Malargüe Occidental, una extensa área de más de 73.000 hectáreas inserta en el Cinturón Porfídico Neógeno, una de las franjas geológicas más relevantes para la exploración de cobre en Sudamérica.
Este cinturón se extiende a lo largo de la cordillera de los Andes, abarcando territorios de Chile y Argentina, y alberga algunos de los mayores yacimientos de cobre del mundo. En este contexto, el avance de Kobrea refuerza el interés por proyectos en etapa temprana dentro de esta provincia metalogénica.
Próximos hitos y expectativas
Con la temporada de lluvias en el horizonte, la compañía busca maximizar el número de metros perforados en el corto plazo, consolidando información geológica que permita definir futuras etapas del proyecto. Los resultados de laboratorio pendientes serán clave para validar las hipótesis actuales y determinar el potencial económico del sistema.
El desempeño de esta campaña exploratoria será determinante para posicionar a El Perdido dentro del portafolio de activos de cobre en desarrollo en la región andina, donde la competencia por nuevos descubrimientos de clase mundial se intensifica.












