
El Perdido consolida su posición como uno de los proyectos exploratorios más activos en Argentina luego de que Kobrea Exploration Corp. decidiera ampliar su programa de perforación diamantina tras obtener resultados preliminares alentadores. La campaña, enmarcada en la fase 1, ya acumula más de 1.700 metros perforados en la provincia de Mendoza, dentro de un sistema tipo pórfido de cobre, oro y molibdeno. El avance marca un hito para un proyecto que hasta ahora solo había sido evaluado en superficie, abriendo paso a una etapa clave de validación en profundidad. Este tipo de iniciativas se alinea con la creciente necesidad de descubrir nuevos recursos minerales en la región, en línea con procesos de exploración similares que también se observan en proyectos como el Proyecto Sombrero en Perú.
Avance de la campaña y extensión del programa
El programa inicial contemplaba perforaciones cercanas a los 500 metros por pozo, pero los primeros resultados llevaron a extender las profundidades y ampliar el alcance de la campaña. Hasta la fecha, la compañía ha completado tres perforaciones y avanza en un cuarto sondaje.
Los avances técnicos incluyen:
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Más de 1.700 metros perforados acumulados.
Un pozo que superó los 600 metros.
Otro con aproximadamente 470 metros.
Un tercero que alcanzó más de 660 metros.
La decisión de extender el programa responde a la calidad de la información geológica obtenida, que ha permitido identificar nuevas zonas de interés y ajustar el modelo del sistema mineralizado.
Evidencias de un sistema pórfido activo
El cuarto pozo en ejecución apunta a una zona con fuerte presencia de vetillas de cuarzo asociadas a sulfuros como pirita, calcopirita y molibdeno, características típicas de sistemas pórfidos bien desarrollados. Estas mineralizaciones se encuentran alojadas en un pórfido de diorita cuarzosa con alteración potásica, un indicador clave en la exploración de cobre a gran escala.
Entre los principales rasgos geológicos identificados en El Perdido destacan:
Alteración hidrotermal extensa.
Vetillas tipo stockwork de cuarzo.
Brechas hidrotermales.
Estos elementos refuerzan la hipótesis de un sistema mineralizado robusto, con potencial de continuidad en profundidad, lo que justifica la ampliación del programa de perforación.
Proyecto estratégico en Malargüe Occidental
El proyecto forma parte de un portafolio de siete propiedades mineras sobre las cuales Kobrea tiene derecho a adquirir el 100% de participación, abarcando más de 730 km² en el distrito Malargüe Occidental. Dentro de este conjunto, El Perdido ha sido definido como el activo prioritario de la compañía.
El inicio de la perforación representa un punto de inflexión para el proyecto, ya que permite validar en terreno hipótesis geológicas desarrolladas a partir de estudios superficiales. Este tipo de avances resulta clave para aumentar el valor de los activos exploratorios, especialmente en un contexto donde las mineras junior han ganado protagonismo en los mercados, como se observa en el crecimiento de las mineras junior en la BVL.
Exploración y proyección de descubrimientos
La expansión del programa en El Perdido refleja una estrategia orientada a acelerar la generación de información y reducir incertidumbres en etapas tempranas. En la exploración de pórfidos, la perforación profunda es determinante para confirmar la presencia de mineralización económicamente viable.
En un escenario global marcado por la demanda de cobre para la transición energética, proyectos como este adquieren relevancia estratégica. La capacidad de identificar nuevos sistemas mineralizados en regiones con potencial geológico comprobado será clave para sostener la oferta futura de metales críticos.












