
La campaña 2026-2027 abarcará los proyectos de cobre de Western Malargüe y tendrá como uno de sus ejes la perforación diamantina del prospecto El Destino, además de geofísica y exploración regional sobre un paquete de 733 km².
Kobrea Exploration pondrá en marcha un programa de exploración por US$4 millones financiado por BHP Metals Exploration en sus proyectos de cobre de Western Malargüe, en la provincia argentina de Mendoza. La campaña 2026-2027 contempla perforación diamantina en El Destino, un prospecto de pórfido de cobre-oro-molibdeno que pasa a ocupar una posición prioritaria dentro de la cartera.
El presupuesto fue aprobado por el comité de gestión creado bajo la alianza de exploración entre ambas compañías y corresponde a la fase de generación de proyectos acordada durante 2026. Los trabajos buscarán avanzar blancos de pórfidos ya identificados y, paralelamente, revisar a escala distrital nuevas oportunidades dentro de las propiedades controladas por Kobrea.
La campaña amplía la actividad exploratoria en el oeste de Malargüe y coloca capital de una minera global detrás de una cartera que todavía se encuentra en etapas tempranas. El desafío ahora será convertir las anomalías geológicas, geoquímicas y geofísicas identificadas en blancos capaces de justificar sucesivas campañas de perforación.
US$4 millones para la temporada 2026-2027
El programa combina trabajos de detalle sobre objetivos prioritarios con exploración regional. Además de la perforación diamantina prevista para El Destino, incluye estudios de polarización inducida en ese prospecto y en KBX-17.
También se desarrollarán campañas de muestreo de roca, cartografía geológica, análisis hiperespectral y muestreo de sedimentos de corriente a través del conjunto de propiedades.
Dentro del programa de sedimentos se consideran muestras de fracción fina para análisis multielemento, concentrados de minerales pesados destinados a identificar potenciales minerales indicadores y muestreos seleccionados para análisis geocronológicos.
La combinación de estas técnicas apunta a reducir progresivamente el área de búsqueda. En una cartera de escala distrital, el objetivo no consiste únicamente en perforar los blancos conocidos, sino también en generar nuevos prospectos capaces de avanzar hacia etapas posteriores.
Kobrea mantiene derechos para adquirir una participación de hasta 100% en siete proyectos que suman aproximadamente 733 km² en el suroeste de Mendoza. En esas propiedades se han reconocido distintos blancos asociados a sistemas tipo pórfido.
Entre los indicadores identificados aparecen extensas huellas de alteración hidrotermal, anomalías geoquímicas de cobre con presencia variable de oro y molibdeno, vetillas de cuarzo tipo stockwork, brechas hidrotermales e intrusiones porfídicas de composición dacítica a diorítica y edad miocena.
El Destino pasa a la etapa de perforación
Uno de los componentes centrales del presupuesto será El Destino. El prospecto será sometido a perforación diamantina durante la próxima temporada de terreno, con el objetivo de probar en profundidad las características observadas mediante los trabajos exploratorios anteriores.
El avance es relevante porque una perforación permite pasar desde evidencia superficial y geofísica hacia información directa del subsuelo. Será esa etapa la que permita determinar la continuidad de la alteración, mineralización y estructuras interpretadas, además de entregar muestras para análisis de leyes.
El Destino forma parte del conjunto de blancos que Kobrea viene evaluando en el Malargüe Distrito Minero Occidental. La compañía había concentrado previamente perforaciones en El Perdido, otro de sus proyectos mendocinos.
Entre enero y abril de 2026, El Perdido recibió una campaña de seis sondajes diamantinos por un total de 2.358 metros. Esos trabajos confirmaron la presencia de un sistema hidrotermal tipo pórfido con mineralización de cobre, oro, molibdeno y plata.
El traslado del énfasis hacia El Destino muestra la lógica de exploración aplicada a la cartera: utilizar los resultados obtenidos en cada objetivo para decidir dónde asignar los siguientes recursos y metros de perforación, mientras se mantiene una evaluación regional sobre el resto del distrito.
La estructura de la alianza con BHP
El programa de US$4 millones forma parte de una alianza de mayor alcance entre Kobrea y BHP Metals Exploration, formalizada en agosto de 2026.
El acuerdo contempla un pago inicial de US$3 millones a Kobrea y un compromiso de BHP para financiar al menos US$5 millones en gastos de exploración durante una fase inicial de generación de proyectos de dos años.
Kobrea continuará como operador durante esa primera etapa, mientras las decisiones de exploración son supervisadas por un comité integrado por representantes de ambas partes.
La estructura abre además una ruta para inversiones considerablemente mayores si los resultados justifican avanzar alguno de los prospectos.
Durante la fase de generación, BHP puede designar hasta cuatro proyectos para llevarlos individualmente a una etapa de earn-in. En cada proyecto seleccionado, la minera podrá obtener una participación de 75% mediante el financiamiento de al menos US$40 millones en gastos de exploración durante ocho años.
Una vez completadas esas condiciones, la estructura prevista contempla la formación de una empresa conjunta para el proyecto correspondiente, con 75% para BHP y 25% para Kobrea.
Esos montos posteriores no constituyen inversiones ya comprometidas para todos los activos. Dependerán de la selección de proyectos, de los resultados exploratorios y del cumplimiento de las condiciones establecidas en la alianza. El presupuesto aprobado de US$4 millones para 2026-2027 corresponde, en cambio, a la etapa actualmente definida para ejecutar trabajos en terreno.
Malargüe suma exploración de escala distrital
La presencia de BHP introduce un componente relevante para la exploración mendocina: capacidad financiera y técnica para evaluar simultáneamente un conjunto amplio de blancos, en lugar de concentrar todo el riesgo geológico en una sola propiedad.
Ese enfoque resulta particularmente significativo en sistemas de pórfidos, donde las etapas iniciales pueden demandar campañas sucesivas de cartografía, geoquímica, geofísica y perforación antes de establecer las dimensiones y características de una eventual mineralización económicamente evaluable.
El programa también tendrá efectos sobre la actividad de servicios vinculados a la exploración. Las campañas anteriores en Malargüe han requerido perforación, geofísica, habilitación de accesos, campamentos y apoyo logístico, generando demanda para contratistas y proveedores asociados al trabajo de terreno.
Por ahora, los proyectos permanecen en fase de exploración y no cuentan con una definición de recursos minerales derivada de este nuevo programa ni con una decisión de desarrollo minero. Los próximos sondajes serán parte del proceso para determinar si los blancos identificados justifican inversiones posteriores.
Cobre, oro y molibdeno bajo la cordillera mendocina
La campaña 2026-2027 tendrá así dos escalas de trabajo. En El Destino, la perforación buscará comprobar directamente un objetivo de cobre-oro-molibdeno. En el resto de las propiedades, las campañas geoquímicas, geológicas y geofísicas intentarán identificar y jerarquizar nuevos blancos.
Para Kobrea y BHP, esa combinación permite distribuir el presupuesto entre la prueba de un prospecto avanzado y la generación de futuras oportunidades dentro de los 733 km².
Para Mendoza, el movimiento implica una nueva temporada de exploración financiada por capital internacional en el Malargüe Distrito Minero Occidental, un territorio que está pasando gradualmente desde la identificación superficial de blancos hacia campañas de perforación.
El dato que marcará la siguiente etapa será el resultado de los sondajes en El Destino. La geometría, continuidad y leyes que eventualmente arrojen las perforaciones determinarán si el prospecto puede escalar dentro de la alianza y competir por una porción mayor de los recursos exploratorios previstos para Western Malargüe.






