La política monetaria de los bancos centrales a nivel mundial está experimentando cambios significativos en su relación con el oro y su almacenamiento en Suiza. Un informe reciente del Consejo Mundial del Oro (WGC) revela que las instituciones financieras han reducido considerablemente su dependencia de Suiza como destino para almacenar este metal precioso. Las reservas de oro en el Banco Nacional Suizo han caído de un 12% a un 6% en el último año, lo que indica un desplazamiento hacia otras jurisdicciones.
Cambios en la compra de oro
Durante el mes de abril, los bancos centrales se convirtieron en compradores netos de oro, acumulando un total de 17 toneladas, liderados por países como Polonia y China. Este giro se produce después de haber sido vendedores netos en marzo, lo que refleja un aumento en la demanda global de oro y un cambio en las estrategias de política monetaria. Interesantemente, se observó que cerca del 90% de los bancos centrales anticipan que mantendrán o incluso aumentarán sus reservas de oro en el próximo año, lo que indica un respaldo continuo al uso del oro como activo refugio en medio de la incertidumbre económica.
Estrategias sin dólares
Una de las novedades destacadas en el informe es la creciente tendencia de los bancos a financiar nuevas adquisiciones de oro a través de programas en moneda local, eludiendo así el sistema del dólar. Un 50% de los encuestados expresó que están optando por esta vía, lo que puede tener implicaciones importantes para los mercados de oro y el comportamiento de los precios.
La tendencia a utilizar monedas locales está alineada con el deseo de diversificar y protegerse de las fluctuaciones del dólar, que ha sido objeto de una creciente desconfianza. Un 74% de los participantes en la encuesta sostiene que prevén una disminución en las reservas de dólares en los próximos cinco años, un pronóstico que, aunque ha sido común en mercados emergentes, ahora es compartido por economías avanzadas también.
Implicaciones para los precios del oro
La volatilidad en los mercados ha llevado a los precios del oro a fluctuaciones notables. Después de una caída en mayo, influenciada por la turbulencia geopolítica en Medio Oriente, los precios han comenzado a recuperarse. Actualmente, el oro se cotiza alrededor de 4,318 dólares por onza. Esta recuperación puede estar asociada a la disminución de la confianza en el dólar y el aumento de la inversión en oro como cobertura contra la inflación y el riesgo geopolítico, aspectos que han sido destacados por cerca de la mitad de los encuestados en la encuesta del WGC.
Con la acumulación de casi 1,000 toneladas de oro en los últimos cuatro años, los bancos centrales parecen estar adaptándose a un entorno geopolítico más incierto y a una panorama económico que favorece la diversificación de activos. Este movimiento hacia el oro como una reserva segura plantea la cuestión de cómo evolucionará la dinámica de reserva en los próximos años, especialmente en el contexto del conflicto entre EE. UU. E Irán.
Nuevos riesgos comerciales
El aumento en la relevancia de tarifas comerciales y conflictos ha sido otro hallazgo notable en el informe. Un 54% de los bancos encuestados han expresado que las tarifas y las tensiones comerciales son factores clave en sus decisiones de gestión de reservas. Esta inquietud es particularmente intensa entre las economías emergentes, que dependen más de las exportaciones de commodities y son más vulnerable a las fluctuaciones del mercado global.
El cambio en la matriz de reserva y la creciente incertidumbre económica destacan la necesidad de una revisión constante de las estrategias de reserva por parte de los bancos centrales. La tendencia observada hacia la diversificación y el aumento en la participación del oro en las reservas probablemente seguirá moldeando el mercado en el futuro inmediato.








