
El precio del oro escaló este viernes a su nivel más alto en más de tres meses, favorecido por la debilidad del dólar y por las nuevas medidas del Departamento del Tesoro de Estados Unidos para aumentar la recompra de bonos de largo plazo.
El oro al contado avanzaba 2,4% hasta US$4.623,94 por onza, tras tocar durante la sesión los US$4.631,99, su mayor valor desde el 15 de mayo. Los futuros del metal en Estados Unidos, en tanto, cerraron con un incremento de 2,4%, a US$4.680,60 por onza, según datos recogidos por Reuters.
El movimiento extiende una semana especialmente favorable para el metal precioso. El oro acumula un avance superior al 5% durante la semana y se encaminaba a completar su tercera semana consecutiva de ganancias.
Recompra de bonos presiona al dólar
Uno de los factores que está influyendo en el mercado es la decisión del Departamento del Tesoro de Estados Unidos de aumentar sus operaciones de recompra de deuda de largo plazo.
La institución anunció que duplicará el tamaño máximo de determinadas recompras de bonos con vencimientos largos, elevándolo a al menos US$4.000 millones por operación. El secretario del Tesoro, Scott Bessent, señaló posteriormente que estas intervenciones incluso podrían superar ese monto.
La medida busca entregar liquidez y reducir las tensiones que se han registrado en el mercado de deuda estadounidense, después de que los rendimientos de los bonos de largo plazo alcanzaran niveles no vistos en años.
Sin embargo, la intervención también provocó dudas entre inversionistas sobre la evolución del dólar. La moneda estadounidense se debilitó después del anuncio, aumentando el atractivo relativo del oro para compradores que operan con otras divisas.
El mercado además mantiene la atención sobre la situación fiscal estadounidense. La deuda pública de Estados Unidos superó los US$40 billones, mientras el alza de los costos financieros y los mayores rendimientos de los bonos han aumentado las preocupaciones entre los inversionistas.
Oro supera una referencia técnica clave
El avance también recibió impulso desde el análisis técnico. El oro consiguió superar su promedio móvil de 200 días, ubicado alrededor de US$4.513 por onza, una referencia seguida de cerca por operadores e inversionistas.
Bart Melek, jefe global de estrategia de materias primas de TD Securities, explicó a Reuters que la caída del dólar ha sido uno de los principales motores del movimiento y apuntó a la zona de US$4.700 por onza como siguiente nivel relevante si continúa el impulso actual.
A esto se suma una mayor actividad especulativa. Goldman Sachs detectó un fuerte aumento de la demanda por opciones de compra de oro, junto con renovado interés en futuros del metal y fondos cotizados sensibles a las tasas de interés.
Las expectativas sobre la política monetaria estadounidense siguen siendo otro elemento relevante. Un escenario de menores tasas reales suele favorecer al oro, debido a que reduce el costo de oportunidad de mantener un activo que no paga intereses.
El resto de los metales preciosos también registró avances durante la jornada. La plata subió 2,3% a US$69,62 por onza, el platino ganó 2,8% hasta US$1.878,58 y el paladio avanzó 0,8% a US$1.344,96. Los tres metales también se encaminaban a cerrar la semana con ganancias.






