
Lundin Mining Candelaria suma 9 encuentros comunitarios durante 2026, consolidando una estrategia de vinculación territorial que busca fortalecer la relación directa con las comunidades de Tierra Amarilla y Nantoco, en la Región de Atacama. La iniciativa, que ya ha reunido a más de 150 vecinos y vecinas, se posiciona como uno de los ejes clave en la gestión social de la compañía, en un contexto donde la industria minera enfrenta crecientes exigencias en materia de participación ciudadana y transparencia. A través de estos espacios, la operación no solo recoge inquietudes locales, sino que también entrega información detallada sobre su desempeño ambiental, operativo y social, generando instancias de diálogo que apuntan a reducir brechas de información y fortalecer la confianza. Este tipo de encuentros se alinea con tendencias más amplias del sector, donde la licencia social para operar se vuelve un factor crítico.
Despliegue territorial y participación vecinal
El ciclo de reuniones impulsado por la compañía ha abarcado diversos sectores estratégicos de la comuna, incluyendo Algarrobo, Canal Mal Paso, Cancha Carrera, El Escorial, Villa Los Aromos, Punta del Cobre, Luis Uribe Sur, Luis Uribe Norte y Nantoco. Esta cobertura territorial responde a un enfoque descentralizado, que busca acercar la operación minera a las realidades específicas de cada comunidad.
La metodología aplicada en estos encuentros considera:
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Espacios abiertos de conversación con vecinos y dirigentes
Presentaciones sobre gestión ambiental y operativa
Canales directos para consultas y levantamiento de inquietudes
Registro de compromisos y seguimiento de temas planteados
El programa contempla además nuevas actividades en Villa Estadio y una jornada de “casa abierta” en la Población Luis Uribe, ampliando así su alcance. Este tipo de despliegue se conecta con prácticas que han sido destacadas en el fortalecimiento del diálogo comunitario en minería.
Emisiones, tronaduras e inversión social en el centro del diálogo
Uno de los focos principales de estas reuniones ha sido la gestión de impactos ambientales, particularmente en lo relacionado con emisiones de material particulado y vibraciones derivadas de tronaduras. La compañía ha presentado a la comunidad las medidas implementadas para mitigar estos efectos, incluyendo monitoreo constante y ajustes operacionales.
En paralelo, se han abordado iniciativas de inversión social que actualmente se ejecutan en el territorio, las cuales incluyen:
Programas de apoyo a organizaciones comunitarias
Proyectos de desarrollo local
Iniciativas de capacitación y empleabilidad
Mejoras en infraestructura comunitaria
Estos temas reflejan preocupaciones recurrentes en zonas mineras, donde la convivencia entre operación industrial y entorno social exige estándares cada vez más exigentes.
La relevancia del diálogo directo en la minería actual
Desde la compañía, el gerente de Desempeño Social, Sergio Molina, subrayó el valor estratégico de estos espacios, destacando que permiten una interacción directa y transversal con las comunidades. Según explicó, el objetivo es facilitar un diálogo transparente que permita recoger percepciones locales y responder oportunamente a las inquietudes del entorno.
La consolidación de este tipo de instancias se da en un contexto donde la industria minera en Chile ha debido reforzar sus estrategias de relacionamiento comunitario, incorporando mecanismos más participativos y permanentes. En ese marco, experiencias como las de Candelaria se suman a otras iniciativas del sector orientadas a fortalecer la confianza y mejorar la gestión social.
Con una agenda que continuará expandiéndose durante el año, el programa de encuentros comunitarios de Lundin Mining Candelaria se proyecta como una herramienta clave para consolidar vínculos territoriales y anticipar desafíos en una de las zonas mineras más relevantes del país.












