Megarreforma. Con esa palabra como eje del debate político y económico, el gobierno del Presidente José Antonio Kast enfrenta este miércoles una de las votaciones más relevantes de sus primeros meses de mandato. La Cámara de Diputados deberá pronunciarse en general y particular sobre el proyecto estructural impulsado por La Moneda, una iniciativa que mezcla incentivos a la inversión, modificaciones tributarias, cambios regulatorios y ajustes laborales. Aunque el Ejecutivo asegura contar con los votos necesarios para aprobar la idea de legislar, el escenario sigue abierto respecto a varias normas sensibles, especialmente la invariabilidad tributaria por 25 años para proyectos superiores a US$50 millones y la eliminación de la franquicia tributaria del Sence. El ministro de Hacienda, Jorge Quiroz, reconoció que algunos artículos podrían sufrir tropiezos en la votación en particular, pero insistió en que el proyecto avanzará al Senado con una “cantidad de votos favorables muy interesante”. La discusión se ha transformado además en un nuevo test político para la capacidad negociadora del oficialismo en un Congreso fragmentado.
Hacienda apuesta por una aprobación amplia en la Cámara
La sesión de este martes estuvo marcada por extensas intervenciones parlamentarias y negociaciones paralelas entre el Ejecutivo y distintas bancadas. En ese contexto, el ministro Quiroz transmitió tranquilidad respecto al resultado final y aseguró que el gobierno mantiene confianza en obtener el respaldo suficiente para que la iniciativa siga su tramitación en el Senado.
El Ejecutivo calcula contar con al menos 78 votos favorables para aprobar la idea de legislar, aunque reconoce que varias disposiciones enfrentan resistencia transversal. Entre ellas aparece la invariabilidad tributaria por 25 años para grandes inversiones, uno de los mecanismos que el gobierno considera centrales para atraer capitales de largo plazo y acelerar proyectos estratégicos en minería, infraestructura y energía.
Las dudas provienen principalmente desde sectores de centro y algunos parlamentarios independientes, quienes consideran excesivo el plazo de estabilidad tributaria planteado en la propuesta original. Desde la Democracia Cristiana y el PDG surgieron planteamientos para reducir el período desde 25 a 20 años, fórmula que el gobierno no descarta discutir más adelante.
Pese a ello, Quiroz evitó comprometer cambios inmediatos y afirmó que el Ejecutivo continuará conversando con todas las fuerzas políticas para lograr el mayor respaldo posible. La estrategia de Hacienda apunta a mantener la estructura principal de la reforma en esta etapa y dejar eventuales ajustes técnicos para la discusión en el Senado.
Sence y propiedad intelectual reaparecerán en el Senado
Uno de los puntos más polémicos de la discusión ha sido la eliminación de la franquicia tributaria del Sence, disposición rechazada previamente en la Comisión de Hacienda. A ello se suma la caída de la norma relacionada con propiedad intelectual e inteligencia artificial, otra de las materias que generó controversia durante el debate legislativo.
El ministro Quiroz confirmó que ambas iniciativas serán repuestas en el Senado y descartó insistir en ellas durante la votación de este miércoles en la Cámara. Según explicó, el proyecto será sometido a votación tal como salió de las comisiones.
En el caso del Sence, el secretario de Estado sostuvo que el debate permitió abrir una discusión más profunda respecto al uso de los recursos públicos destinados a capacitación laboral. El titular de Hacienda afirmó que existió consenso transversal sobre la necesidad de mejorar eficiencia y corregir espacios de despilfarro dentro del sistema.
Además, el Ejecutivo anunció que considerará propuestas formuladas por la diputada Ximena Ossandón y por Gael Yeomans para elaborar una nueva fórmula legislativa antes de la discusión en el Senado.
La referencia a la propiedad intelectual vinculada a plataformas de inteligencia artificial también anticipa un debate relevante para sectores tecnológicos y creativos, especialmente considerando el creciente interés regulatorio sobre el uso de contenidos y datos en sistemas automatizados.
Gobierno mantiene negociaciones abiertas con el centro político
Más allá del resultado inmediato de la votación, en el oficialismo reconocen que la verdadera disputa legislativa se trasladará al Senado, donde el gobierno buscará recomponer acuerdos y recuperar normas rechazadas.
Quiroz confirmó que las conversaciones seguirán abiertas con parlamentarios del PDG, la DC y el PPD, además de otros sectores políticos. El objetivo de Hacienda es construir una mayoría más amplia que permita dar estabilidad al proyecto y evitar un escenario de fragmentación legislativa prolongada.
La megarreforma se ha convertido en uno de los pilares económicos del gobierno de Kast y en una señal hacia inversionistas respecto al rumbo regulatorio que pretende impulsar la administración. Por ello, el Ejecutivo busca evitar que el debate quede reducido únicamente a controversias tributarias o laborales.
En paralelo, la discusión ocurre en un contexto de desaceleración económica, menor dinamismo en inversión privada y creciente presión por acelerar proyectos de alto impacto. Desde el oficialismo sostienen que la reforma busca precisamente entregar mayor certeza jurídica y regulatoria para destrabar inversiones relevantes en sectores estratégicos.
La votación de este miércoles marcará así un punto de inflexión político para el gobierno y una prueba directa sobre la capacidad de La Moneda para articular mayorías en torno a su agenda económica estructural.