Minería Internacional

México: Sierra Madre eleva procesamiento de La Guitarra a 720 toneladas diarias y acelera expansión

Sierra Madre Gold and Silver ha aumentado la capacidad de procesamiento de su mina La Guitarra a 720 toneladas diarias, superando su capacidad anterior en más de un 40%, y avanza hacia una expansión m

México: Sierra Madre eleva procesamiento de La Guitarra a 720 toneladas diarias y acelera expansión
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La operación de plata y oro superó en más de 40% su antigua capacidad nominal de 500 toneladas por día. La minera avanza en paralelo con el desarrollo subterráneo de Guitarra y Nazareno y prepara una segunda fase que apunta a procesar entre 1.200 y 1.500 toneladas diarias.

Sierra Madre Gold and Silver elevó hasta 720 toneladas por día (t/d) el procesamiento en su complejo minero La Guitarra, ubicado en el distrito de Temascaltepec, Estado de México, tras ejecutar modificaciones en los circuitos existentes de chancado y molienda. El nivel alcanzado representa un aumento superior al 40% frente a la antigua capacidad nominal de 500 t/d y constituye un paso intermedio dentro del programa de expansión que la compañía desarrolla en dos etapas.

El aumento de capacidad ocurre mientras la minera acelera simultáneamente el desarrollo subterráneo para asegurar suficiente alimentación a planta. Los trabajos están concentrados principalmente en las minas Guitarra y Nazareno, dentro de una estrategia que también contempla producción desde Coloso.

La operación tiene como objetivo inmediato completar la primera fase de expansión, diseñada para situar la capacidad de procesamiento en un rango de 750 a 800 t/d. Posteriormente, la segunda etapa busca llevar La Guitarra hasta 1.200-1.500 t/d, con puesta en marcha prevista hacia el tercer trimestre de 2027.

La planta supera su antigua capacidad nominal

El procesamiento de hasta 720 t/d muestra una progresión respecto de los niveles observados durante agosto, cuando la operación había alcanzado hasta 672 t/d. El avance se consiguió mediante ajustes sobre la infraestructura existente antes de incorporar plenamente el nuevo molino de bolas adquirido para la expansión.

Uno de los componentes centrales del programa es precisamente el nuevo molino de bolas de aproximadamente 11 por 12 pies. Su instalación física ya fue completada, incluyendo las obras de fundación y base, que requirieron cerca de 400 metros cúbicos de hormigón y 16 toneladas de acero de refuerzo.

La incorporación de esta unidad permitirá ampliar nuevamente la capacidad una vez que concluya su puesta en marcha y se ejecuten modificaciones adicionales en el circuito.

El proyecto ha evolucionado desde una ampliación relativamente acotada de la instalación existente hacia una configuración que también entrega infraestructura para la segunda etapa. El molino adquirido resultó de mayor capacidad que el contemplado originalmente, lo que exigió obras adicionales de fundaciones y sistemas eléctricos, pero adelantó parte de la infraestructura necesaria para el crecimiento posterior.

Desarrollo subterráneo debe acompañar la expansión

Elevar la capacidad de molienda obliga a incrementar paralelamente el ritmo de extracción y desarrollo de nuevas áreas productivas. Sierra Madre ha reforzado durante 2026 la actividad subterránea para conseguir ese equilibrio entre mina y planta.

Nazareno forma parte relevante de esa estrategia. La mina reinició actividades durante 2025 y durante este año avanzó hacia producción desde caserones explotados mediante perforación de tiros largos en el nivel 180.

En paralelo, la compañía recurrió a un contratista especializado para aumentar el desarrollo y producción desde Coloso y Nazareno. Esa reorganización permitió destinar trabajadores y equipos propios hacia Guitarra, donde también se requiere acelerar la preparación de sectores capaces de aportar mineral al circuito ampliado.

La estrategia incorpora equipos especializados para trabajar vetas más estrechas. Entre ellos figura un jumbo de bajo perfil destinado a sectores como San Raphael y la veta Juliet, mientras el desarrollo de otras zonas busca aumentar el volumen disponible para alimentar una planta que progresivamente opera por encima de su diseño histórico.

La necesidad de sincronizar mina y planta es uno de los principales desafíos de la expansión. Una mayor capacidad instalada no se traduce automáticamente en producción adicional de metales si las labores subterráneas no entregan suficientes toneladas con leyes y características metalúrgicas compatibles con el circuito.

Relaves y energía entran en la segunda fase

El crecimiento de La Guitarra también exige ampliar infraestructura que va más allá de chancado y molienda. Sierra Madre inició obras de terreno para expandir su instalación autorizada de relaves filtrados y apilados en seco, componente necesario para sostener el objetivo de 1.200 a 1.500 t/d de la segunda etapa.

El manejo de relaves ha formado parte del programa de expansión desde sus primeras fases. La operación contempla espesamiento y disposición de parte del material en labores subterráneas disponibles, además del desarrollo de infraestructura para manejar mayores volúmenes conforme aumente el procesamiento.

La disponibilidad eléctrica también ha requerido inversiones. Durante el segundo trimestre de 2026, interrupciones de suministro asociadas a eventos meteorológicos afectaron los costos de la operación. Frente a esa situación, la minera incorporó dos generadores diésel de respaldo de 1.500 kW cada uno para la planta de Guitarra, mientras Coloso y Nazareno consideran una unidad adicional de 1.250 kW.

Los dos equipos de Guitarra ya fueron instalados, probados y puestos en condición operativa durante septiembre, entregando respaldo a una instalación cuya demanda energética aumenta junto con la capacidad de procesamiento.

La operación ya genera ingresos mientras ejecuta el crecimiento

La expansión se desarrolla sobre una faena que volvió a producción comercial en enero de 2025, después de haber permanecido detenida desde mediados de 2018.

Durante el segundo trimestre de 2026, Sierra Madre vendió 123.483 onzas equivalentes de plata y registró ingresos netos por US$8,23 millones, junto con una utilidad bruta de US$1,58 millones. Al cierre de ese período mantenía aproximadamente US$25 millones en capital de trabajo.

El crecimiento, sin embargo, también ha introducido presiones operativas. El desarrollo de nuevas zonas en Coloso y Nazareno implicó durante parte del año procesar material procedente de labores de preparación y sectores de menor ley. A ello se sumaron menores recuperaciones de plata y oro mientras la planta ajustaba la mezcla de mineral proveniente de distintos centros productivos.

Para abordar esa variabilidad, la operación incorporó capacidad de laboratorio metalúrgico destinada a optimizar las mezclas de alimentación.

Como referencia, durante el primer trimestre de 2026 La Guitarra procesó 41.699 toneladas, con recuperaciones promedio de 71,98% para plata y 71,61% para oro. En ese período produjo 58.506 onzas de plata y 932 onzas de oro.

De 500 a hasta 1.500 toneladas diarias

El salto desde una planta históricamente configurada para 500 t/d hacia un objetivo eventual de hasta 1.500 t/d cambiaría la escala operacional de La Guitarra si la compañía logra completar la infraestructura y sostener la alimentación requerida.

La primera referencia será consolidar el rango de 750-800 t/d contemplado para la Fase 1. El registro de hasta 720 t/d deja a la planta próxima a ese objetivo incluso antes de incorporar completamente el nuevo molino al circuito.

La etapa siguiente será más exigente: además del incremento de molienda, dependerá del avance subterráneo, disponibilidad de mineral, manejo de relaves, energía y desempeño metalúrgico.

La compañía ha advertido además que sus decisiones de producción y expansión se apoyan principalmente en información operacional interna, antecedentes de explotaciones anteriores y resultados de minería y procesamiento, y no en una estimación de reservas NI 43-101 ni en un estudio de factibilidad utilizado como base para la decisión de producción. Esa condición mantiene un nivel de incertidumbre técnica y económica mayor al de un proyecto desarrollado sobre reservas minerales y estudios de factibilidad.

Con la planta operando ya por encima de su antigua capacidad nominal y el nuevo molino instalado, La Guitarra entra ahora en una etapa en que el foco se desplaza desde ampliar equipos hacia sostener mayores toneladas desde mina, estabilizar recuperaciones y preparar la infraestructura necesaria para una eventual operación de hasta 1.500 t/d.