
La mayor parte de las nuevas contrataciones proyectadas hacia 2034 estará vinculada al reemplazo de trabajadores que dejarán la industria. Operadores, mantenedores y perfiles técnicos figuran entre los más requeridos, mientras el sector comienza a utilizar inteligencia artificial para mejorar la conexión entre vacantes y postulantes.
La minería chilena deberá incorporar 36.895 nuevos trabajadores entre 2025 y 2034, en un escenario marcado por el recambio generacional, nuevos proyectos y una creciente necesidad de profesionales y técnicos capaces de operar en una industria cada vez más tecnológica.
La proyección corresponde al Estudio de Fuerza Laboral de la Gran Minería Chilena 2025-2034, elaborado por la Alianza CCM-Eleva con información de 13 compañías mineras, 36 operaciones activas y 11 empresas proveedoras. Del total estimado, 87,4% de la demanda corresponderá al reemplazo de trabajadores que se retirarán, mientras que el 12,6% estará asociado a las dotaciones necesarias para proyectos en ejecución y evaluación.
La magnitud de esta necesidad está llevando a la industria a buscar nuevas formas de atraer y seleccionar trabajadores especializados. Una de ellas es el uso de inteligencia artificial (IA) para relacionar las competencias de los postulantes con los requisitos de las vacantes disponibles.
Operadores y mantenedores estarán entre los perfiles más demandados
La necesidad de trabajadores se concentrará especialmente en actividades relacionadas con la continuidad operacional de las faenas. Entre los perfiles identificados aparecen mantenedores mecánicos, operadores de equipos móviles y fijos y profesionales de mantenimiento, además de trabajadores preparados para desenvolverse con tecnologías emergentes.
El desafío no pasa únicamente por aumentar el número de personas disponibles. La industria requiere una fuerza laboral con mayores niveles de especialización y capacidad para adaptarse a procesos productivos que incorporan automatización, digitalización y nuevas tecnologías.
El cambio ya es visible en la composición del empleo minero. Según CCM-Eleva, cerca de tres de cada cuatro trabajadores del sector cuentan actualmente con estudios superiores, ya sean técnicos o profesionales, mientras la participación de trabajadores jóvenes continúa siendo reducida.
A esto se suma la importancia de las empresas proveedoras. El estudio señala que tres de cada cuatro trabajadores vinculados a la gran minería se desempeñan en compañías proveedoras, una estructura que amplía la competencia por perfiles técnicos entre mineras, contratistas y empresas de servicios especializados.
Inteligencia artificial comienza a utilizarse para conectar vacantes y trabajadores
Frente a estas brechas, entre el 24 y el 27 de agosto se desarrolló el Hub de Empleabilidad Miner-IA, iniciativa impulsada por Teamwork junto a la Asociación de Proveedores Industriales de la Minería (APRIMIN), el Consejo de Competencias Mineras (CCM) y la Sociedad Nacional de Minería (SONAMI).
La plataforma permitió a empresas mineras y proveedoras publicar oportunidades laborales y prácticas, mientras técnicos, profesionales y estudiantes podían ingresar sus antecedentes y postular desde distintas regiones del país.
Uno de sus componentes fue un sistema de “Match Inteligente” basado en inteligencia artificial, diseñado para analizar la compatibilidad entre los perfiles disponibles y los requerimientos definidos para cada oportunidad laboral.
La herramienta apunta principalmente a reducir una de las fricciones habituales del mercado laboral minero: encontrar candidatos que no solo tengan experiencia general en el sector, sino que también cumplan con competencias técnicas específicas para determinados cargos.
El uso de IA en este caso no implica que la tecnología realice por sí sola la contratación de trabajadores. Las fuentes disponibles describen una herramienta destinada a facilitar el encuentro y la clasificación inicial entre candidatos y vacantes, mientras las empresas mantienen sus respectivos procesos de evaluación y selección.
La presión por encontrar talento especializado podría seguir aumentando durante los próximos años. El estudio de CCM-Eleva proyecta una industria que necesitará casi 37 mil incorporaciones hacia 2034, al mismo tiempo que sus operaciones avanzan hacia mayores niveles de automatización y exigencias técnicas. Ese escenario está convirtiendo la formación de nuevos trabajadores, la reconversión laboral y las herramientas tecnológicas de reclutamiento en piezas cada vez más relevantes para sostener el crecimiento de la minería chilena.






