
La mina peruana retomó la extracción y el procesamiento desde el 21 de agosto, luego de una paralización preventiva asociada a un accidente fatal. La operación mantiene una guía de entre 380.000 y 400.000 toneladas de cobre para 2026.
MMG retomó las operaciones de la mina y planta concentradora de Las Bambas, en la región de Apurímac, Perú, después de una suspensión temporal provocada por un accidente laboral que dejó dos trabajadores fallecidos y tres lesionados. La faena volvió a operar desde el viernes 21 de agosto, reduciendo el riesgo de una interrupción prolongada en uno de los principales centros productores de cobre del país.
El retorno tuvo una reacción inmediata en el mercado financiero. Las acciones de MMG llegaron a subir 2,8% en Hong Kong, hasta HK$9,59, en una jornada marcada por el alivio de los inversionistas ante la rápida recuperación operacional de un activo clave para los resultados del grupo.
La interrupción se había iniciado el 19 de agosto, un día después del accidente registrado en instalaciones de Las Bambas. El episodio activó una paralización preventiva mientras avanzan las investigaciones destinadas a determinar las circunstancias del hecho y las medidas requeridas en materia de seguridad.
La duración de la detención adquiere especial relevancia debido al peso productivo de Las Bambas dentro de MMG y de la minería peruana. La compañía proyecta para este año una producción de entre 380.000 y 400.000 toneladas de cobre contenido en concentrados en la operación.
Las Bambas vuelve a operar tras una breve paralización
El accidente ocurrió el 18 de agosto y derivó en la suspensión temporal de las actividades de la faena. Dos trabajadores perdieron la vida y otros tres resultaron heridos, mientras las autoridades laborales peruanas iniciaron procedimientos para esclarecer las causas.
El reinicio comprende tanto las actividades mineras como la planta de procesamiento, un punto crítico para normalizar la cadena productiva de Las Bambas y evitar una acumulación de impactos sobre tratamiento de mineral y despacho de concentrados.
La corta duración de la suspensión reduce, por ahora, el riesgo de una modificación material de los objetivos productivos anuales. Sin embargo, la evolución operacional de las próximas semanas será observada de cerca debido a la magnitud del activo y a la relevancia de su producción dentro de la cartera de MMG.
Antes del incidente, Las Bambas venía mostrando un desempeño productivo sólido durante 2026.
En el primer trimestre produjo 101.003 toneladas de cobre en concentrado, un aumento de 6% frente al mismo período del año anterior. Durante el segundo trimestre alcanzó otras 109.192 toneladas, llevando la producción acumulada del primer semestre a aproximadamente 210.195 toneladas de cobre.
Ese volumen equivale a más de la mitad del extremo superior de la guía anual de 400.000 toneladas, aunque el cumplimiento definitivo dependerá de la continuidad operacional durante la segunda mitad del ejercicio.
Una operación clave para la producción de MMG
Las Bambas es el mayor activo productor dentro de la cartera de MMG y constituye uno de los principales complejos cupríferos de Perú. La compañía posee una participación de 62,5% en la operación, localizada en la provincia de Cotabambas, departamento de Apurímac.
Durante 2025, la mina produjo 410.834 toneladas de cobre, un incremento de 27% respecto de 2024 y el segundo mayor registro anual de su historia operacional.
El resultado estuvo acompañado por récords en mineral extraído, material procesado y recuperación metalúrgica, elementos que permitieron fortalecer la base operacional con la que Las Bambas ingresó a 2026.
Para este ejercicio, MMG estableció una guía de producción entre 380.000 y 400.000 toneladas de cobre en concentrado. El rango es relevante no solo para los resultados financieros de la compañía, sino también para el desempeño de la producción cuprífera peruana y los flujos de concentrados hacia los mercados internacionales.
La faena también había mostrado una mejora de costos durante el comienzo del año. En el primer trimestre registró un costo C1 de US$0,45 por libra, favorecido por mayores créditos provenientes de subproductos como oro y plata y por mejores condiciones operacionales.
Seguridad vuelve al centro de la operación
El accidente introduce nuevamente la gestión de seguridad como un factor central para Las Bambas.
La paralización preventiva demuestra el impacto que un incidente grave puede generar sobre una operación minera de gran escala, incluso cuando la interrupción se extiende solamente durante algunos días. Además de las investigaciones externas, episodios de esta naturaleza habitualmente implican revisiones internas de procedimientos, controles críticos y trabajos asociados a mantenimiento.
Para una faena del tamaño de Las Bambas, la continuidad operacional depende tanto de la estabilidad de sus procesos mineros y metalúrgicos como del cumplimiento de estándares de seguridad capaces de reducir la exposición de trabajadores propios y contratistas.
La investigación deberá determinar las circunstancias específicas del accidente y las eventuales medidas adicionales que correspondan antes de dar por cerrado el episodio.
El mercado sigue de cerca la continuidad de Las Bambas
La reacción de las acciones de MMG refleja la sensibilidad del mercado frente a cualquier alteración en Las Bambas. El activo tiene una participación determinante dentro del volumen de cobre comercializado por la compañía y cualquier detención prolongada podría traducirse en menores ventas, modificaciones de costos o revisiones de las proyecciones anuales.
La reanudación desde el 21 de agosto reduce ese riesgo inmediato.
El comportamiento productivo previo entrega además cierto margen operacional. Las 210.195 toneladas obtenidas durante el primer semestre representan un avance significativo frente al objetivo anual, después de dos trimestres consecutivos con producción superior a las 100.000 toneladas.
La comparación con las 410.834 toneladas registradas en 2025 también muestra la escala que ha alcanzado la operación después de varios ejercicios condicionados por conflictos sociales, restricciones logísticas y dificultades para asegurar continuidad productiva.
La estabilización de esos factores permitió a Las Bambas mejorar sus resultados y recuperar niveles de producción superiores a 400.000 toneladas anuales.
Perú mantiene un activo estratégico para el mercado del cobre
El reinicio ocurre en un escenario donde la disponibilidad de grandes operaciones cupríferas mantiene una creciente importancia para la oferta internacional. La expansión de redes eléctricas, energías renovables, almacenamiento, electromovilidad y centros de datos continúa elevando las expectativas de consumo de cobre durante los próximos años.
En ese contexto, interrupciones en minas de gran escala pueden adquirir rápidamente relevancia para productores, fundiciones, traders e inversionistas.
Las Bambas ocupa una posición particularmente sensible debido a su tamaño y a los antecedentes de interrupciones que históricamente han afectado la operación y sus corredores logísticos en Perú.
El retorno de la mina y su planta concentradora despeja, al menos en el corto plazo, una fuente adicional de incertidumbre para MMG.
La atención ahora estará concentrada en la normalización completa de los ritmos de extracción y procesamiento, los resultados de la investigación del accidente y la capacidad de Las Bambas para sostener durante el segundo semestre el desempeño necesario para cumplir su guía de entre 380.000 y 400.000 toneladas de cobre en 2026.






