Minería Internacional

Northern Star rechaza oferta de US$27.100 millones de Gold Fields que habría creado al segundo mayor productor de oro del mundo

Northern Star ha rechazado una oferta de adquisición de Gold Fields, argumentando que subvalora sus activos y expone a sus accionistas a riesgos. La sudafricana mantiene la puerta abierta para futuras

Northern Star rechaza oferta de US$27.100 millones de Gold Fields que habría creado al segundo mayor productor de oro del mundo
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La australiana consideró que la propuesta de A$38.700 millones subvaloraba sus activos y exponía a sus accionistas a mayores riesgos. Gold Fields mantiene abierta la posibilidad de retomar las conversaciones.

Northern Star Resources, el mayor productor de oro de Australia, rechazó una propuesta de adquisición presentada por la sudafricana Gold Fields que valoraba su capital en A$38.700 millones, cerca de US$27.100 millones. Una combinación de ambas compañías habría dado origen al segundo mayor productor aurífero del mundo, detrás de Newmont, en una de las mayores operaciones corporativas planteadas hasta ahora en el sector minero australiano.

La propuesta era no solicitada, indicativa, condicional y no vinculante. Gold Fields informó que la presentó confidencialmente el 13 de septiembre, mientras Northern Star señaló que la recibió el 14 de septiembre. Tras evaluarla, el directorio de la compañía australiana comunicó su rechazo y el 24 de septiembre indicó que no consideraba apropiado iniciar nuevas conversaciones en ese momento.

El esquema ofrecía a los accionistas de Northern Star 0,3125 nuevas acciones de Gold Fields más A$7,25 en efectivo por cada acción de la compañía australiana. Tomando como referencia las cotizaciones previas a la propuesta, la contraprestación equivalía a A$27 por acción y suponía una prima de 22% frente al cierre de Northern Star del 11 de septiembre.

Northern Star cuestiona la valoración y la estructura de la oferta

El directorio de Northern Star sostuvo que la propuesta no reflejaba adecuadamente el valor de su cartera de activos de larga vida ni su potencial de crecimiento. La empresa concentra sus operaciones en Australia y Alaska, además de desarrollar el proyecto Hemi en Australia Occidental.

Uno de los principales cuestionamientos estuvo relacionado con la composición de la contraprestación. Cerca de tres cuartas partes del valor propuesto correspondían a acciones de Gold Fields, por lo que los actuales inversionistas de Northern Star pasarían a tener exposición a un grupo con operaciones en un conjunto más amplio de jurisdicciones.

De haberse materializado la operación en los términos planteados, los accionistas de Northern Star habrían quedado con alrededor del 33% de las acciones del grupo combinado.

El presidente de Northern Star, Michael Chaney, sostuvo que Gold Fields buscaba adquirir una cartera aurífera de primer nivel a un precio que el directorio consideraba inferior a su valor fundamental. La compañía también cuestionó el momento de la propuesta, debido a que coincide con una etapa de ejecución de proyectos que podrían modificar su perfil operacional durante los próximos años.

Entre ellos figura la puesta en marcha y aumento de capacidad de la planta Fimiston, vinculada al complejo Kalgoorlie Consolidated Gold Mines, uno de los principales activos auríferos de Australia Occidental.

Gold Fields calcula sinergias de hasta US$5.000 millones

Gold Fields defendió la lógica industrial de la combinación y estimó que una integración podría generar entre US$4.000 millones y US$5.000 millones en sinergias, considerando optimización operacional, infraestructura, procesamiento, compras, mantenimiento y eficiencias corporativas.

La empresa sudafricana destacó especialmente la proximidad de los activos de ambas compañías en Australia Occidental. Una eventual combinación habría reunido ocho de las 20 mayores minas de oro australianas dentro de un radio cercano a 280 kilómetros.

El grupo resultante habría alcanzado una producción aproximada de 4,1 millones de onzas equivalentes de oro durante los doce meses terminados en junio de 2026. Cerca del 80% de esa producción habría procedido de Australia, Norteamérica y Chile.

Además, la compañía combinada habría reunido aproximadamente 77 millones de onzas en reservas minerales y 181 millones de onzas en recursos, creando una plataforma de producción y proyectos de desarrollo de escala mundial.

Gold Fields tiene actualmente ocho minas operativas distribuidas entre Australia, Sudáfrica, Ghana, Chile y Perú, además de un proyecto en Canadá. En Chile opera Salares Norte, faena ubicada en la Región de Atacama que alcanzó producción comercial durante 2025.

Un sector bajo presión por consolidarse

La propuesta aparece en un momento de creciente movimiento corporativo dentro de la industria mundial del oro. Los elevados precios del metal durante los últimos años han fortalecido los balances de los grandes productores y aumentado el interés por activos capaces de mantener producción durante períodos prolongados.

Northern Star también enfrenta presión de Elliott Investment Management. El fondo activista reveló en junio una participación superior a A$1.000 millones en la minera australiana y planteó la necesidad de realizar una revisión estratégica que incluyera distintas alternativas para elevar el valor para los accionistas, incluida una eventual venta.

La reacción del mercado mostró que los inversionistas consideran posible que el proceso corporativo todavía no esté cerrado. Las acciones de Northern Star terminaron la jornada del lunes con un avance de 6,2%, hasta A$23,47, aunque permanecieron por debajo del valor implícito de la propuesta original.

En contraste, los títulos de Gold Fields llegaron a caer alrededor de 13%, reflejando las dudas del mercado respecto del tamaño y estructura financiera de una eventual adquisición.

Gold Fields mantiene abierta la negociación

Pese al rechazo, Gold Fields no dio por terminado el proceso. La compañía indicó que continuará buscando un diálogo con el directorio de Northern Star para discutir los potenciales beneficios de una integración, aunque hasta ahora no existe una propuesta vinculante ni certeza de que las conversaciones vayan a reanudarse.

La oferta original también contemplaba una estructura que permitiría a los accionistas de Northern Star optar, dentro de determinados límites, por una mayor proporción de efectivo o acciones. Gold Fields había establecido un máximo de A$10.400 millones en efectivo y hasta 447 millones de nuevas acciones para financiar la operación.

La minera sudafricana también planteaba realizar una cotización secundaria de sus acciones en la Bolsa de Australia y ejecutar posteriormente una revisión de la cartera combinada. Dentro de esa estrategia proyectaba potenciales ventas de activos por al menos US$4.000 millones, cuyos recursos se utilizarían, entre otros objetivos, para reducir deuda.

Por ahora, Northern Star mantiene su estrategia independiente y su directorio considera insuficientes las condiciones presentadas. La atención del mercado se concentrará en si Gold Fields mejora la propuesta, decide abandonar el intento de adquisición o consigue reabrir formalmente las conversaciones con la minera australiana.