La minera alcanzó un nuevo convenio colectivo con trabajadores del complejo aurífero, desactivando paralizaciones previstas para fines de septiembre. El entendimiento reduce un nuevo foco de riesgo mientras la operación continúa recuperando actividad tras las interrupciones de 2025.
Barrick Mining logró desactivar una amenaza de huelga en el complejo aurífero Loulo-Gounkoto, en el oeste de Mali, luego de alcanzar un nuevo acuerdo colectivo con los sindicatos que representan a trabajadores de la operación. El entendimiento cobra especial relevancia para una faena que durante los últimos dos años ha enfrentado un escenario operacional complejo y que actualmente atraviesa un proceso de recuperación productiva.
El acuerdo fue alcanzado después de una reunión realizada el 21 de septiembre y permitió cancelar las movilizaciones previstas para comenzar el 28 de septiembre. Los sindicatos de Loulo-Gounkoto habían presentado un pliego compuesto por 15 demandas laborales.
Entre las principales materias planteadas figuraban el pago de horas extraordinarias, el reembolso de gastos asociados a misiones laborales y la implementación de acuerdos de trabajo previamente establecidos. La resolución evita que esas diferencias escalen hacia una interrupción directa de las actividades mineras.
Paralizaciones estaban previstas para fines de septiembre
El conflicto involucraba a trabajadores vinculados a Somilo SA y Gounkoto SA, sociedades relacionadas con las operaciones que conforman el complejo aurífero.
Ambos grupos habían contemplado paralizaciones de cuatro días entre el 28 de septiembre y el 1 de octubre. A ello se sumaba una convocatoria separada de trabajadores de Food & Events Africa, contratista encargado de servicios de alimentación y apoyo, cuya movilización estaba programada por cinco días, desde el 28 de septiembre hasta el 2 de octubre.
El nuevo convenio colectivo elimina así un riesgo inmediato para la continuidad operacional de Loulo-Gounkoto. Para Barrick, evitar una interrupción adicional resulta especialmente relevante debido a que el complejo todavía se encuentra reconstruyendo sus niveles de actividad después de las dificultades que afectaron a la operación durante 2025.
Las condiciones económicas específicas del convenio no han sido divulgadas públicamente, por lo que no existe información confirmada sobre eventuales ajustes salariales, bonos u otros costos derivados del entendimiento.
Loulo-Gounkoto recupera producción después de las interrupciones
El complejo está ubicado en el oeste de Mali, próximo a la frontera con Senegal y al río Falémé. Está compuesto por dos permisos mineros diferenciados: Loulo y Gounkoto.
Société des Mines de Loulo SA es propietaria de la mina Loulo, mientras Société des Mines de Gounkoto es titular de Gounkoto. En ambas sociedades, Barrick mantiene una participación de 80% y el Estado de Mali posee el 20% restante.
La importancia del acuerdo laboral se entiende también por el momento productivo de la faena. Loulo-Gounkoto produjo aproximadamente 190.000 onzas de oro durante el primer semestre de 2026, mientras avanzaba la recuperación de sus operaciones.
Ese volumen todavía refleja el efecto de las disrupciones anteriores y convierte la estabilidad operacional en una variable relevante para la evolución de la producción durante la segunda mitad del año.
Una huelga de varios días no necesariamente habría tenido un impacto equivalente sobre todas las áreas del complejo, pero la combinación de paralizaciones entre personal minero y trabajadores de servicios podía generar dificultades logísticas y operacionales adicionales precisamente durante la fase de recuperación.
Una operación marcada por dos años de tensiones
Loulo-Gounkoto atravesó un período particularmente complejo desde 2024, en medio de diferencias entre Barrick y las autoridades de Mali respecto del marco fiscal y regulatorio de la minería.
Las operaciones fueron suspendidas temporalmente en enero de 2025. Posteriormente, el complejo quedó bajo administración provisional estatal durante parte de ese año, antes de que Barrick y Mali resolvieran sus diferencias en noviembre de 2025 y se establecieran las condiciones para normalizar la actividad.
El escenario estuvo relacionado con la aplicación del Código Minero de 2023, introducido por Mali con el objetivo declarado de elevar los ingresos estatales procedentes de sus recursos minerales. El acuerdo alcanzado entre Barrick y el Estado durante 2025 permitió cerrar esa etapa de disputa y avanzar hacia la recuperación de la operación.
En febrero de 2026, además, Mali renovó por diez años el permiso minero correspondiente a Loulo, entregando mayor visibilidad sobre la continuidad de uno de los principales activos auríferos del país.
La resolución del frente sindical agrega ahora otro elemento de estabilidad para una operación que ha debido enfrentar sucesivamente riesgos regulatorios, administrativos, productivos y laborales.
El impacto para Barrick y la producción de oro
Para Barrick, el acuerdo permite concentrar esfuerzos en la normalización de Loulo-Gounkoto sin incorporar una nueva detención a su calendario operacional.
El complejo posee además un peso relevante dentro de la minería aurífera de Mali, uno de los principales productores de oro de África. La continuidad de sus operaciones tiene implicancias que van más allá de los volúmenes de Barrick, considerando la participación estatal en las sociedades mineras, el empleo asociado a las faenas y la actividad de empresas contratistas y proveedores.
El episodio también muestra cómo las relaciones laborales están adquiriendo una importancia creciente dentro del mapa de riesgos de las grandes operaciones mineras. En proyectos de alta escala, una disputa por remuneraciones, beneficios o aplicación de convenios puede trasladarse rápidamente desde el ámbito laboral hacia producción, costos y cumplimiento de programas operacionales.
En Loulo-Gounkoto ese factor resulta particularmente sensible debido al proceso de recuperación que atraviesa la faena.
La cancelación de las paralizaciones previstas para fines de septiembre elimina, al menos en el corto plazo, uno de los riesgos que podían afectar ese proceso. El próximo foco estará en la ejecución efectiva del nuevo convenio colectivo y en la capacidad del complejo para mantener continuidad operacional mientras incrementa gradualmente su producción.
Para Barrick, estabilizar Loulo-Gounkoto significa recuperar previsibilidad sobre un activo que durante los últimos años estuvo expuesto a sucesivas interrupciones. Para Mali, supone mantener en actividad una de sus principales operaciones auríferas en un período en que el país busca aumentar los beneficios económicos obtenidos de su industria minera.
El acuerdo sindical, por tanto, no modifica por sí solo los desafíos estructurales que enfrenta el complejo, pero sí elimina una amenaza inmediata de paralización y entrega mayor margen para que Loulo-Gounkoto continúe avanzando en su recuperación durante el resto de 2026.









