El grupo minero marroquí elevó su utilidad atribuible desde 380 millones hasta 3.778 millones de dirhams, mientras sus ingresos crecieron 166%. Las nuevas minas de cobre Tizert y de oro Boto alcanzaron su capacidad nominal durante el semestre.
Managem cerró el primer semestre de 2026 con una fuerte expansión de sus resultados tras la entrada a plena capacidad de sus nuevas minas Tizert, en Marruecos, y Boto, en Senegal. El grupo minero informó el 25 de septiembre una utilidad neta atribuible a los accionistas de 3.778 millones de dirhams marroquíes, aproximadamente US$395 millones, frente a 380 millones de dirhams en igual período de 2025, lo que supone multiplicar casi por diez el beneficio interanual.
Los ingresos consolidados alcanzaron 11.764 millones de dirhams, frente a 4.422 millones un año antes, equivalente a un aumento de 166%. La compañía atribuyó la expansión principalmente al aporte de sus dos nuevos activos productivos y a mayores precios del oro, la plata y el cobre.
El crecimiento no fue uniforme en todas las operaciones. Managem registró una menor producción de plata en Imiter, en Marruecos, y una caída de la producción aurífera de Tri-K, en Guinea, debido a dificultades operacionales que atenuaron parcialmente el aporte de los nuevos proyectos.
Tizert cambia la escala del negocio de cobre
Uno de los principales motores del semestre fue Tizert, mina de cobre situada en la provincia de Taroudant, en el Alto Atlas marroquí.
El proyecto comenzó su producción comercial durante 2025 y alcanzó su capacidad nominal durante el primer semestre de este año, incorporando un volumen relevante a la cartera cuprífera de Managem.
Tizert requirió una inversión cercana a US$440 millones y fue diseñado para operar durante aproximadamente 18 años. La compañía informa una capacidad de producción del orden de 107.000 toneladas anuales de concentrado de cobre, aunque en otras referencias corporativas utiliza una cifra redondeada de 120.000 toneladas anuales como capacidad del activo.
La mina ya había contribuido con más de 33.000 toneladas de concentrado durante 2025, año en que inició sus primeras ventas comerciales en el cuarto trimestre. El primer semestre de 2026 representa, por tanto, el primer período prolongado en que sus resultados se reflejan con la operación funcionando a capacidad nominal.
La entrada de Tizert refuerza además la exposición de Managem al cobre en un momento de precios elevados y creciente demanda asociada a electrificación, redes eléctricas e infraestructura energética.
Boto alcanza capacidad nominal en Senegal
El segundo gran aporte provino de Boto, mina de oro ubicada en la región de Kédougou, Senegal.
El proyecto produjo su primer lingote en septiembre de 2025 y también alcanzó su capacidad nominal durante los primeros seis meses de 2026.
Boto requirió una inversión cercana a €350 millones y cuenta con una planta de procesamiento diseñada para alrededor de 2,75 millones de toneladas de mineral al año. Managem ha establecido como objetivo una producción promedio de aproximadamente 160.000 onzas de oro anuales durante sus primeros tres años, con reservas estimadas en 1,8 millones de onzas.
La mina ya había producido unas 75.000 onzas durante su etapa inicial de 2025. Su funcionamiento a plena capacidad durante 2026 aumenta de manera sustancial el peso del oro dentro de los resultados consolidados del grupo.
La combinación de Boto y Tizert modifica además la distribución geográfica de la producción de Managem, ampliando el aporte de activos fuera de Marruecos.
Ebitda supera los 6.000 millones de dirhams
El aumento de ventas tuvo un impacto aún mayor sobre los resultados operacionales.
El excedente bruto de explotación alcanzó 6.197 millones de dirhams, frente a 1.442 millones durante el primer semestre de 2025, una expansión superior al 300%.
La compañía elevó así su margen de Ebitda desde aproximadamente 33% hasta 53% de los ingresos, una mejora de 20 puntos porcentuales.
El resultado operacional llegó a 4.833 millones de dirhams, frente a 723 millones un año antes.
El resultado financiero se mantuvo negativo, aunque con una ligera mejora, pasando desde -118 millones hasta -109 millones de dirhams. La compañía indicó que el fuerte aporte de Boto y Tizert al resultado neto fue parcialmente contrarrestado por mayores impuestos y participaciones de accionistas minoritarios.
Menor inversión tras finalizar la construcción de las nuevas minas
El cambio desde construcción hacia operación también se reflejó en el gasto de capital.
Managem había informado que las inversiones ejecutadas durante el primer semestre alcanzaron 1.731 millones de dirhams, aproximadamente 40% menos que en igual período de 2025.
La reducción responde principalmente a que las grandes obras de construcción de Boto y Tizert ya fueron completadas, disminuyendo las necesidades de capital asociadas a ambos proyectos.
Al mismo tiempo, la generación de caja de los nuevos activos comenzó a contribuir a reducir el endeudamiento consolidado. La deuda neta bajó desde 12.674 millones de dirhams al cierre de 2025 hasta 9.963 millones a fines de junio de 2026, una reducción superior al 20% en seis meses.
Managem mantiene, sin embargo, nuevos frentes de inversión, entre ellos proyectos asociados a sulfato de cobalto y su plataforma de gas natural en Marruecos.
Imiter y Tri-K moderan el crecimiento
El fuerte desempeño de las nuevas minas contrastó con problemas en activos más antiguos.
En Imiter, una de las principales operaciones argentíferas de Marruecos, la producción de plata retrocedió durante el semestre. La filial Société Métallurgique d’Imiter reportó una caída productiva cercana al 35%, aunque el efecto financiero fue compensado ampliamente por el fuerte aumento del precio de la plata.
La producción de oro de Tri-K, en Guinea, también disminuyó debido a dificultades operacionales.
Estos descensos evitaron que el aumento de producción de Tizert y Boto se trasladara íntegramente a los resultados, aunque no alteraron la fuerte expansión consolidada del grupo.
Tras completar la puesta en marcha de ambos activos, Managem plantea el segundo semestre de 2026 como una etapa de consolidación de su nueva escala productiva. La evolución de los resultados dependerá ahora de mantener Tizert y Boto operando cerca de su capacidad prevista, normalizar el desempeño de Imiter y Tri-K y de la trayectoria de los precios del cobre, oro y plata durante el resto del ejercicio.









