Minería Internacional

Perú proyecta sumar cerca de 1 millón de toneladas anuales de cobre mediante nuevos proyectos

El Gobierno de Perú planea aumentar su producción de cobre en un millón de toneladas anuales en cinco a seis años, respaldado por una inversión de US$64.000 millones en nuevos proyectos.

Perú proyecta sumar cerca de 1 millón de toneladas anuales de cobre mediante nuevos proyectos
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El Gobierno peruano apunta a elevar su capacidad cuprífera en un horizonte de cinco a seis años, apoyado en una cartera minera de US$64.000 millones. Cerca del 70% de esos proyectos está relacionado con cobre.

Perú busca incorporar aproximadamente un millón de toneladas métricas adicionales de producción anual de cobre durante los próximos cinco a seis años, mediante la puesta en marcha de nuevos proyectos mineros y la reducción de trabas administrativas. El ministro de Energía y Minas, Guillermo Shinno, señaló que el país pretende quebrar varios años de estancamiento productivo y aprovechar una cartera de inversiones donde el cobre concentra cerca del 70% de los US$64.000 millones identificados por el sector.

Para 2026, el Gobierno espera que la producción peruana se sitúe entre 2,5 millones y 2,7 millones de toneladas, un rango similar a los niveles alcanzados durante los últimos años. Shinno atribuyó la dificultad para aumentar esos volúmenes a factores como el descenso de leyes minerales en algunas operaciones y episodios recurrentes de conflictividad social.

Si el millón de toneladas adicionales previsto llegara a materializarse íntegramente, supondría un incremento de alrededor de 37% a 40% respecto del rango de producción esperado para este año. La cifra, sin embargo, constituye una meta gubernamental vinculada al desarrollo de nuevos proyectos y no una producción ya comprometida.

Cobre concentra la mayor parte de la cartera minera

El Ministerio de Energía y Minas estima que aproximadamente 70% de la cartera minera peruana, valorizada en US$64.000 millones, está relacionada con proyectos de cobre. Esto sitúa al metal rojo como el principal componente del crecimiento potencial de la minería del país durante la próxima década.

Perú se mantiene entre los mayores productores mundiales del mineral y posee operaciones de gran escala como Las Bambas, Cerro Verde, Antamina, Quellaveco, Toromocho y Cuajone.

La expansión proyectada dependerá, sin embargo, de que proyectos que llevan años en distintas etapas de estudio, permisos o decisiones de inversión logren avanzar efectivamente hacia construcción y operación.

Shinno afirmó que alrededor de 20 empresas mineras han sostenido reuniones con la nueva administración durante sus primeros dos meses, incluyendo compañías de China, Estados Unidos y otros grandes grupos internacionales. Entre ellas aparecen MMG, Chinalco, Shougang, Jinzhao, Newmont, Freeport-McMoRan, First Quantum, Barrick, Anglo American y Glencore.

La Granja aparece entre los proyectos clave

Uno de los proyectos mencionados por el ministro es La Granja, activo de cobre controlado por First Quantum Minerals y ubicado en Cajamarca.

El Gobierno peruano estima una inversión futura cercana a US$2.400 millones para su desarrollo. First Quantum busca avanzar en el proyecto, aunque esa cifra corresponde a una estimación gubernamental y no equivale a una decisión final de inversión de la compañía.

La Granja es un depósito conocido desde hace décadas y forma parte de los activos que Perú considera relevantes para ampliar su producción futura. Su eventual aporte dependerá del resultado de los estudios técnicos, permisos, acuerdos territoriales y decisiones corporativas que anteceden a una construcción minera de gran escala.

El horizonte de cinco a seis años planteado por el Gobierno implica que algunos de estos proyectos deberían superar esas etapas durante los próximos ejercicios para contribuir efectivamente a la meta productiva.

Chinalco avanza con Los Calatos

Otro activo identificado es Los Calatos, ubicado en el sur del país y adquirido por Chinalco en julio de 2026.

El proyecto se encuentra actualmente en estudios ambientales y el Gobierno peruano le atribuye una inversión estimada de US$655 millones para los próximos años.

Los Calatos se suma a la presencia que Chinalco ya mantiene en Perú mediante Toromocho, una de las mayores operaciones cupríferas del país.

El interés de compañías chinas adquiere especial relevancia por la relación comercial entre ambos países: China es el principal comprador del cobre peruano y mantiene inversiones significativas en distintas etapas de la cadena minera.

Al mismo tiempo, el Gobierno peruano espera atraer mayores inversiones estadounidenses en minerales críticos. Perú y Estados Unidos suscribieron en febrero un acuerdo de cooperación en esta materia, en un contexto de creciente competencia internacional por asegurar suministros de cobre y otros recursos estratégicos.

US$7.000 millones de inversión durante 2026

Perú estima que la inversión minera total alcanzará aproximadamente US$7.000 millones durante 2026.

Sin embargo, la mayor parte de esos desembolsos no estaría destinada a nuevas minas capaces de aumentar de forma significativa la producción nacional. El Ministerio de Energía y Minas señala que una fracción importante corresponde a inversiones para mantener operaciones existentes o prolongar su vida útil.

Esta distinción resulta relevante para interpretar la proyección de crecimiento.

Una operación puede invertir cientos de millones de dólares en reemplazo de equipos, desarrollo de nuevas fases del rajo, plantas o infraestructura sin elevar significativamente su producción anual. Por ello, el salto de un millón de toneladas requeriría que una parte suficiente de los proyectos actualmente en cartera avance hacia nueva capacidad productiva.

Gobierno revisa cerca de 100 requisitos

El Ejecutivo también está revisando el marco de permisos aplicable a la industria minera.

Shinno señaló que su cartera analiza cerca de 100 requisitos y que hasta ahora ha identificado 27 permisos que podrían eliminarse. El ministro sostuvo que el objetivo es reducir duplicidades y tiempos administrativos sin rebajar los estándares ambientales.

El alcance de esos cambios todavía dependerá de las modificaciones normativas concretas que adopte el Gobierno y, cuando corresponda, del trámite legislativo o reglamentario requerido.

La agilización de permisos es una de las herramientas que la administración considera necesarias para transformar la cartera minera en proyectos ejecutados, pero no resuelve por sí sola otros factores determinantes como financiamiento, estudios técnicos, relaciones con comunidades, infraestructura y condiciones del mercado.

La meta dependerá de proyectos que aún deben materializarse

La proyección de sumar cerca de un millón de toneladas anuales de cobre constituye uno de los objetivos más ambiciosos planteados para la minería peruana de los próximos años.

De alcanzarse, elevaría de manera significativa la oferta del país en momentos en que la industria mundial anticipa una demanda creciente vinculada a redes eléctricas, electrificación, energías renovables, centros de datos y otras infraestructuras intensivas en cobre.

El desafío estará en convertir una cartera de US$64.000 millones en minas efectivamente construidas.

La Granja y Los Calatos son dos ejemplos mencionados por el Gobierno, pero ambos todavía deben recorrer etapas de desarrollo antes de aportar producción comercial. En consecuencia, el millón de toneladas anunciado debe entenderse como una meta de capacidad futura basada en proyectos previstos, y no como un volumen asegurado dentro de las actuales operaciones peruanas.