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Oro se mantiene sobre US$4.400 mientras Barrick cae por mayores costos y resultados bajo las expectativas

El oro se mantiene por encima de los US$4.400, impulsado por un debilitamiento en las expectativas de tasas de interés, mientras Barrick Mining enfrenta caídas en sus acciones por costos crecientes.

Oro se mantiene sobre US$4.400 mientras Barrick cae por mayores costos y resultados bajo las expectativas
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El metal precioso conserva las ganancias acumuladas tras las débiles cifras de empleo en Estados Unidos, pero el escenario de precios altos no evitó un fuerte castigo bursátil a Barrick Mining, cuyos costos de producción aumentaron durante el segundo trimestre.

El oro se mantuvo este lunes 10 de agosto sobre los US$4.400 por onza, respaldado por un debilitamiento de las expectativas de nuevas alzas de tasas de interés en Estados Unidos. El movimiento contrastó con la caída de las acciones de Barrick Mining, después de que la minera reportara utilidades inferiores a las previstas por el mercado y un nuevo aumento en sus costos de producción de oro.

La reacción refleja una brecha que comienza a tomar relevancia para la industria aurífera: mientras los elevados precios del metal continúan entregando márgenes excepcionalmente amplios a los productores, el aumento de combustibles, regalías y costos operacionales está absorbiendo una parte creciente de ese beneficio.

Barrick registró durante el segundo trimestre una producción de 796.000 onzas de oro, prácticamente sin cambios frente al mismo período del año anterior. Su precio realizado, en cambio, aumentó 34% interanual hasta US$4.417 por onza.

El avance del precio no fue suficiente para evitar que los resultados quedaran por debajo de las previsiones. La utilidad ajustada alcanzó US$0,82 por acción, frente a una expectativa del mercado de US$0,88, provocando una caída cercana al 6% de sus títulos en las operaciones previas a la apertura de Wall Street.

Los costos vuelven al centro del negocio aurífero

Uno de los principales factores detrás de la reacción del mercado fue el aumento de los costos unitarios.

El costo de ventas de oro de Barrick subió 20% hasta US$1.993 por onza, mientras que el costo total de sustentación —AISC, una de las referencias más utilizadas para medir el costo integral de producción— aumentó 11%, llegando a US$1.866 por onza.

Entre los factores que incidieron aparecen mayores gastos de combustible, menores leyes procesadas en operaciones como Carlin, Cortez y North Mara, además del incremento de las regalías asociado al mayor precio realizado del oro.

El comportamiento tiene relevancia más allá de Barrick. La industria aurífera atraviesa un período en que los máximos precios del metal conviven con una inflación persistente en insumos, energía, mano de obra y desarrollo de proyectos.

En el primer trimestre de 2026, los costos integrales de la industria mundial del oro ya habían alcanzado niveles récord, mostrando que buena parte del incremento del precio del metal también está siendo acompañado por una base operacional considerablemente más cara.

Para los inversionistas, por lo tanto, el precio del oro dejó de ser el único indicador determinante. La capacidad de cada productor para controlar costos, mantener leyes minerales, aumentar tonelajes procesados y ejecutar sus proyectos de expansión comienza a generar diferencias más marcadas entre compañías.

Oro resiste tras las débiles cifras laborales de Estados Unidos

El contexto macroeconómico continúa jugando a favor del metal.

El oro operaba alrededor de US$4.410-US$4.420 por onza durante la jornada, conservando gran parte del avance registrado la semana anterior luego de cifras laborales estadounidenses más débiles de lo esperado.

Un mercado laboral menos dinámico reduce la presión para que la Reserva Federal mantenga una política monetaria más restrictiva. Para el oro, menores expectativas de tasas tienden a resultar favorables, ya que reducen el costo de oportunidad de mantener un activo que no paga intereses.

A esto se suman la incertidumbre geopolítica, los riesgos fiscales en Estados Unidos, la evolución del dólar y una demanda de oro que continúa recibiendo respaldo desde bancos centrales y compradores asiáticos.

El mercado está ahora concentrado en los próximos indicadores de inflación estadounidense, que serán determinantes para evaluar la trayectoria de las tasas de interés durante los próximos meses.

Pese a su fortaleza reciente, el oro continúa bajo el máximo alcanzado a comienzos de año, cuando llegó a superar los US$5.300 por onza. La corrección posterior no ha eliminado, sin embargo, los factores estructurales que han mantenido elevado al metal durante 2026.

Barrick y Newmont destraban Nevada Gold Mines

La publicación de resultados coincidió además con una operación estratégica de gran escala para Barrick.

La compañía alcanzó un acuerdo con Newmont para resolver las disputas relacionadas con Nevada Gold Mines, el complejo aurífero compartido por ambas compañías en Estados Unidos. Como parte de la operación, Newmont pagará US$1.950 millones en efectivo a Barrick.

El acuerdo incorpora el proyecto Fourmile de Barrick al joint venture, mientras Newmont transferirá los proyectos Mike y Fiberline. Con esta reorganización, el complejo consolidará activos que en conjunto se aproximan a los 100 millones de onzas de oro.

La resolución también despeja una pieza clave del proceso con que Barrick pretende llevar al mercado una participación minoritaria de su plataforma aurífera norteamericana.

La futura compañía considerará su participación y operación de Nevada Gold Mines, Pueblo Viejo, Fourmile y otros activos de exploración en Norteamérica. Barrick mantiene como objetivo completar esa apertura bursátil antes de finalizar 2026.

La estrategia busca poner en valor un conjunto de activos de gran escala y larga vida útil en jurisdicciones consideradas centrales para la compañía, en momentos en que los elevados precios del oro han aumentado significativamente la generación de caja y valoración potencial de los productores.

El desafío pasa de producir más a capturar margen

El comportamiento simultáneo del oro y las acciones de Barrick entrega una señal relevante para el mercado minero.

Un oro sobre US$4.400 representa un escenario extraordinariamente favorable en términos históricos, pero los resultados corporativos muestran que un commodity en máximos no garantiza automáticamente mejores retornos bursátiles. Las compañías necesitan convertir ese precio en producción rentable y flujo de caja, manteniendo bajo control costos, leyes minerales, inversiones de sostenimiento y ejecución operacional.

Barrick ya había anticipado para 2026 un rango de producción atribuible de aproximadamente 2,9 millones a 3,25 millones de onzas de oro, en un contexto de mayores costos unitarios y diferencias de desempeño entre sus principales operaciones.

La atención durante el segundo semestre estará puesta en la evolución de Nevada Gold Mines, Pueblo Viejo y sus demás activos relevantes, junto con el avance de la reorganización de su portafolio norteamericano.

Para el conjunto de la industria, el escenario refuerza una tendencia que marcará los próximos resultados trimestrales: con el oro todavía en niveles excepcionalmente altos, la principal diferencia entre productores podría estar menos en el precio recibido y más en cuánto cuesta extraer cada onza.