
Cajamarca recuperó protagonismo en el mapa aurífero peruano durante 2026, apoyada principalmente por el desempeño de Yanacocha. La región llegó a concentrar 26,2% de la producción nacional en abril, por delante de La Libertad y Arequipa.
Cajamarca se consolidó durante los primeros meses de 2026 como la principal región productora de oro de Perú, desplazando a La Libertad del liderazgo que había mantenido al cierre del año pasado. En abril, el departamento del norte peruano concentró el 26,2% de la producción aurífera nacional, mientras La Libertad alcanzó 25,7% y Arequipa 21,9%.
El cambio refleja principalmente el mayor peso productivo de Minera Yanacocha, operación ubicada en Cajamarca y controlada por Newmont, que volvió a encabezar el ranking de productores de oro del país. La compañía representó el 17,4% de la producción nacional acumulada entre enero y abril, seguida por Compañía Minera Poderosa, con 7,8%, y Minera Aurífera Retamas, con 4,9%.
El desempeño confirma el regreso de Cajamarca al primer lugar de la minería aurífera peruana luego de que en 2025 terminara en segunda posición. Al cierre de ese ejercicio, La Libertad concentraba 27,9% del oro producido en Perú, frente al 23,9% de Cajamarca y el 21,5% de Arequipa.
Producción nacional mantiene presión durante 2026
El liderazgo regional ocurre en un escenario en que la producción de oro de Perú todavía muestra dificultades para superar los niveles registrados un año antes.
Durante abril de 2026, el país produjo 8,49 millones de gramos finos de oro, volumen 6,1% inferior al observado en igual mes de 2025, cuando la producción alcanzó aproximadamente 9,04 millones de gramos.
Con este resultado, entre enero y abril la producción aurífera peruana acumuló 33,24 millones de gramos finos, una disminución de 4,1% respecto de los 34,65 millones de gramos registrados durante el mismo período del ejercicio anterior.
El retroceso nacional contrasta con la recuperación observada en algunas operaciones y regiones específicas. En Cajamarca, el mayor nivel de extracción de oro y plata de Yanacocha y de Compañía Minera Coimolache también tuvo efectos sobre la actividad económica regional durante el primer trimestre.
La producción de Cajamarca creció 8,6% interanual entre enero y marzo de 2026, completando once trimestres consecutivos de expansión. Además de la minería, el resultado estuvo respaldado por construcción, inversión pública y actividades agropecuarias.
Yanacocha vuelve a marcar el ritmo aurífero
La evolución de Cajamarca está estrechamente vinculada a Yanacocha, una de las operaciones auríferas más relevantes de Perú y de Sudamérica.
Durante enero de 2026, la compañía ya había mostrado una fuerte recuperación productiva y llegó a representar 21,7% del oro producido en el país durante ese mes. Con el avance del año su participación se moderó, aunque continuó ocupando el primer puesto entre las compañías auríferas peruanas.
A febrero, Yanacocha concentraba 19,1% de la producción nacional; en marzo, 18,1%; y al cierre de abril mantenía el liderazgo con una participación acumulada de 17,4%.
El comportamiento de la operación resulta especialmente relevante porque Perú posee una estructura aurífera más diversificada que su industria del cobre. Mientras grandes minas concentran una porción considerable de la producción cuprífera, el oro se distribuye entre varias operaciones industriales y numerosos productores de menor escala.
Yanacocha, Poderosa y Minera Aurífera Retamas representaron en conjunto 30,2% de la producción nacional acumulada a abril, por lo que cerca de siete de cada diez gramos producidos provinieron de otras compañías y productores distribuidos en diferentes regiones del país.
Tres regiones concentran casi tres cuartas partes del oro peruano
La producción aurífera mantiene una alta concentración geográfica. Cajamarca, La Libertad y Arequipa reunieron 73,8% del total nacional a abril de 2026.
El equilibrio entre las dos primeras regiones se ha estrechado durante el año. En enero, Cajamarca mantenía una ventaja más amplia, con 29,8% de participación frente al 22,9% de La Libertad. Un mes después, las cifras se situaron en 28,2% y 24,6%, respectivamente.
En marzo, Cajamarca concentraba 27% y La Libertad 24,9%, mientras que en abril la distancia disminuyó hasta apenas medio punto porcentual: 26,2% frente a 25,7%.
Arequipa se ha mantenido en una tercera posición relativamente estable, con participaciones cercanas al 22%.
La evolución confirma que el liderazgo regional puede modificarse rápidamente dependiendo de los programas de explotación, leyes minerales, disponibilidad de mineral y desempeño operacional de las principales faenas.
Oro también impulsa las exportaciones de Cajamarca
La relevancia del metal para Cajamarca va más allá de los volúmenes extraídos. El oro forma parte central de la canasta exportadora de la región y ha sido uno de los factores detrás del crecimiento de sus envíos internacionales durante 2026.
Entre enero y abril, las exportaciones de Cajamarca alcanzaron aproximadamente US$1.476 millones, un aumento de 54% frente al mismo período del año anterior, impulsadas principalmente por los mayores envíos de oro y café.
El escenario internacional también ha favorecido el valor de las ventas externas del sector aurífero peruano. Solo durante marzo, las exportaciones nacionales de oro alcanzaron US$2.656 millones, con un crecimiento interanual de 60,3%.
Para las regiones productoras, esta combinación de mayores cotizaciones internacionales y recuperación operacional amplifica el impacto económico de cada aumento en los volúmenes extraídos.
Una cartera minera que supera los US$16.500 millones
El peso de Cajamarca dentro de la minería peruana no se limita a las operaciones actualmente en producción. La región mantiene una de las mayores concentraciones de proyectos mineros del país.
La cartera regional incluye siete iniciativas que en conjunto representan inversiones potenciales superiores a US$16.586 millones, asociadas principalmente al desarrollo de recursos de cobre y oro.
Entre los proyectos que mantienen a Cajamarca bajo observación de la industria figuran iniciativas de gran escala capaces de modificar sustancialmente la producción minera regional durante las próximas décadas.
La materialización de esa cartera, sin embargo, dependerá de factores que exceden la disponibilidad geológica: permisos, infraestructura, gestión hídrica, relaciones comunitarias, condiciones regulatorias y decisiones de inversión seguirán siendo determinantes para transformar recursos minerales en nuevas operaciones.
Por ahora, el desempeño de Yanacocha permitió que Cajamarca volviera al primer puesto de la producción aurífera peruana durante 2026. La reducida diferencia frente a La Libertad anticipa, no obstante, un escenario competitivo durante el resto del año, especialmente mientras la producción nacional intenta revertir la contracción acumulada observada durante los primeros meses.






