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Industria Minera

Producción de cobre en Chile cae 11% a septiembre: ocho grandes yacimientos pierden casi 200 mil toneladas

La producción de cobre en Chile disminuyó un 11% hasta septiembre, afectada por condiciones climáticas y menores leyes del mineral, destacando pérdidas en Escondida y Spence.

Producción de cobre en Chile cae 11% a septiembre: ocho grandes yacimientos pierden casi 200 mil toneladas

La menor ley del mineral, las condiciones climáticas adversas y las restricciones operacionales golpean a las principales faenas cupríferas del país. Escondida, Spence y Centinela concentran parte importante del retroceso, mientras Los Bronces destaca como la única operación que aumenta su producción.

La producción de cobre en Chile enfrenta un complejo escenario durante 2026, luego de que ocho importantes operaciones mineras acumularan 1.617.000 toneladas de cobre entre enero y septiembre, frente a las 1.816.000 toneladas registradas durante el mismo período de 2025. La diferencia representa una disminución cercana al 11%, equivalente a 199.000 toneladas menos de cobre, en un contexto marcado por menores leyes minerales, dificultades operacionales y fenómenos meteorológicos que han afectado el funcionamiento de distintas faenas.

Los resultados corresponden a las operaciones de BHP, Antofagasta Minerals y Anglo American, tres grupos que tienen una participación determinante en la industria cuprífera nacional.

En conjunto, estas compañías produjeron aproximadamente 2,51 millones de toneladas durante 2025, equivalentes al 47% de la producción chilena de ese año, que alcanzó 5,388 millones de toneladas.

La magnitud de la contracción genera preocupación por sus efectos sobre la actividad minera, los ingresos asociados a las exportaciones y las perspectivas de crecimiento económico del país.

Escondida y Spence concentran las mayores pérdidas de producción

Las operaciones de BHP registran algunos de los retrocesos más significativos del período.

Minera Escondida, ubicada en la Región de Antofagasta y reconocida como la mayor operación productora de cobre del mundo, acumuló 868.000 toneladas entre enero y septiembre de 2026.

La cifra representa una disminución cercana al 12% frente a las 990.000 toneladas obtenidas durante igual período de 2025.

En términos absolutos, Escondida dejó de producir aproximadamente 122.000 toneladas de cobre, convirtiéndose en la operación con mayor incidencia sobre la reducción del grupo de yacimientos analizados.

Uno de los factores determinantes fue la disminución de la ley del mineral procesado. Durante el primer trimestre del año fiscal 2027 de BHP, la ley de cobre alcanzó 0,81%, frente al 0,94% del período comparable anterior.

A esta situación se sumaron interrupciones operacionales relacionadas con un accidente fatal y condiciones meteorológicas adversas durante julio y agosto, que afectaron la logística minera y la utilización de equipos de transporte.

Por su parte, Spence registró una producción acumulada de 146.000 toneladas, frente a las 197.000 toneladas del año anterior.

La caída alcanzó aproximadamente 26%, convirtiéndose en el mayor retroceso porcentual entre las operaciones consideradas.

En esta faena, la menor producción de concentrados estuvo vinculada principalmente a la disminución planificada de las leyes minerales, que pasaron de 0,65% a 0,53% en los respectivos primeros trimestres fiscales comparados.

Estos resultados reflejan uno de los desafíos estructurales de la minería chilena: mantener los niveles productivos cuando los yacimientos presentan menores concentraciones de cobre.

Centinela retrocede 19% y Los Pelambres muestra señales de recuperación

Las operaciones de Antofagasta Minerals también enfrentaron dificultades durante los primeros nueve meses del año.

Minera Centinela, ubicada en la Región de Antofagasta, produjo aproximadamente 144.000 toneladas de cobre entre enero y septiembre de 2026, frente a las 177.000 toneladas del mismo período de 2025.

La disminución cercana al 19% estuvo relacionada con una menor contribución de sus líneas de producción de concentrados y cátodos, consistente con la planificación minera de la operación.

La reducción evidencia la sensibilidad de los resultados productivos frente a cambios en las características del mineral alimentado a las plantas y en la composición de los procesos metalúrgicos.

En contraste, Los Pelambres, operación ubicada en la Región de Coquimbo, presentó una disminución más moderada.

La faena acumuló aproximadamente 213.000 toneladas de cobre hasta septiembre, con una caída cercana al 1% respecto del año anterior.

Sin embargo, durante el tercer trimestre produjo 79.000 toneladas, lo que representó un crecimiento de 18% respecto del trimestre inmediatamente anterior.

Esta recuperación estuvo asociada a mejores tasas de recuperación metalúrgica y a la reducción de aproximadamente 7.000 toneladas de inventarios acumulados previamente.

El desempeño también estuvo condicionado por los efectos del sistema meteorológico registrado en julio, que provocó interrupciones temporales y menores volúmenes de procesamiento.

Para el cuarto trimestre se contempla una mejora de las leyes de cobre y del volumen tratado, factores que podrían contribuir a estabilizar los resultados de la operación.

Los Bronces aumenta 12% pese a condiciones climáticas adversas

Entre las ocho operaciones examinadas, Los Bronces, de Anglo American, fue la única que registró un crecimiento productivo durante los primeros nueve meses de 2026.

La operación alcanzó aproximadamente 137.000 toneladas de cobre, lo que representa un incremento de 12% frente al mismo período del año anterior.

El mejor desempeño estuvo vinculado a mayores volúmenes de procesamiento y a la recuperación operacional posterior a la reactivación de una segunda planta.

No obstante, la faena también enfrentó dificultades durante el tercer trimestre.

Las nevadas intensas y los problemas de mantenimiento asociados a las condiciones meteorológicas redujeron en más de 10% los volúmenes de procesamiento y las tasas de extracción respecto del trimestre anterior.

El comportamiento de Los Bronces demuestra que las mejoras operacionales pueden compensar parcialmente las restricciones geológicas, aunque las condiciones climáticas continúan representando un factor de riesgo para las operaciones cordilleranas.

Menores leyes minerales y eventos climáticos presionan a la industria

La caída de la producción cuprífera responde a una combinación de factores estructurales y coyunturales.

Uno de los principales desafíos es la disminución de las leyes minerales en determinados yacimientos maduros.

Cuando la concentración de cobre disminuye, las compañías necesitan extraer y procesar mayores cantidades de material para obtener un volumen equivalente de metal fino.

Esto puede traducirse en mayores requerimientos de energía, agua, transporte, molienda y mantenimiento, además de presiones sobre los costos operacionales.

En paralelo, los fenómenos meteorológicos registrados durante el invierno de 2026 afectaron distintas operaciones mineras, especialmente en el norte y la zona cordillerana del país.

Las precipitaciones, nevadas y restricciones logísticas pueden provocar interrupciones de caminos, dificultades en el transporte de materiales y limitaciones en el funcionamiento de equipos e instalaciones.

La combinación de estos factores reduce la disponibilidad operacional y dificulta recuperar rápidamente los volúmenes de producción perdidos.

Para las empresas proveedoras, este escenario también plantea mayores exigencias en mantenimiento industrial, gestión de activos, monitoreo de condiciones operacionales y planificación de contingencias.

La menor producción de cobre afecta las perspectivas económicas de Chile

El retroceso productivo tiene consecuencias que superan el ámbito estrictamente minero.

Chile mantiene una elevada dependencia del cobre como principal producto de exportación y fuente relevante de ingresos para la economía nacional.

Por ello, una reducción sostenida de los volúmenes extraídos puede afectar el valor de las exportaciones, los resultados de las compañías y la recaudación fiscal asociada a la actividad.

La debilidad del sector ya se reflejó en los indicadores económicos de agosto.

Durante ese mes, la producción nacional de cobre registró una importante contracción interanual, mientras el Índice Mensual de Actividad Económica (Imacec) retrocedió 1%.

El deterioro de la actividad minera ha contribuido a revisar las perspectivas económicas para 2026, con una estimación de crecimiento nacional de 0,7% en el escenario fiscal actualizado.

Por su parte, Cochilco ha proyectado que la producción chilena de cobre podría situarse en torno a 5,27 millones de toneladas durante 2026, lo que representaría una disminución de 2,6% respecto del año anterior.

La evolución de los últimos meses será determinante para evaluar el cumplimiento de esa estimación.

Qué observará la industria minera durante el último trimestre

El desempeño de octubre, noviembre y diciembre será decisivo para determinar la magnitud final de la contracción productiva de 2026.

Las compañías deberán enfrentar simultáneamente los desafíos asociados a menores leyes minerales, recuperación de equipos, estabilidad de los procesos metalúrgicos y cumplimiento de sus planes de extracción.

En operaciones como Los Pelambres, las expectativas apuntan a mejores condiciones de procesamiento, mientras que en otras faenas la evolución dependerá de las características del mineral disponible y de la continuidad operacional.

El escenario también refuerza la importancia de ejecutar inversiones destinadas a sostener la capacidad productiva de los yacimientos existentes.

La incorporación de nuevas tecnologías de procesamiento, automatización, mantenimiento predictivo y optimización energética adquiere mayor relevancia cuando las operaciones enfrentan menores concentraciones de cobre.

Para Chile, el desafío no consiste únicamente en recuperar las toneladas perdidas durante 2026.

También será necesario avanzar en proyectos de expansión, reposición de capacidad y desarrollo de nuevos recursos minerales que permitan sostener la posición del país en el mercado internacional.

La pérdida de casi 200.000 toneladas en ocho operaciones durante los primeros nueve meses del año constituye una señal de alerta para la competitividad de la minería chilena. Su evolución durante el último trimestre permitirá distinguir cuánto del retroceso responde a interrupciones temporales y cuánto está relacionado con desafíos productivos de mayor duración.

En un mercado internacional donde el cobre cumple un papel central en la electrificación, las redes eléctricas y el desarrollo industrial, recuperar la capacidad de producción será una prioridad para las compañías y para la economía nacional.

REDIMIN Responde

¿Cuánto disminuyó la producción de cobre en Chile entre enero y septiembre de 2026 comparado con el mismo período de 2025?

La producción de cobre en Chile disminuyó en 199.000 toneladas, lo que representa una caída cercana al 11% entre enero y septiembre de 2026 en comparación con el mismo período de 2025.

¿Qué operación minera aumentó su producción durante los primeros nueve meses de 2026?

Los Bronces, de Anglo American, fue la única operación que registró un crecimiento productivo, alcanzando aproximadamente 137.000 toneladas de cobre, lo que representa un incremento del 12% frente al mismo período del año anterior.

¿Cuál fue la disminución de producción en Minera Escondida entre enero y septiembre de 2026?

Minera Escondida acumuló 868.000 toneladas de cobre, lo que representa una disminución cercana al 12% frente a las 990.000 toneladas obtenidas durante el mismo período de 2025.

¿Qué factores afectaron la producción de cobre en Chile durante 2026?

La producción de cobre en Chile durante 2026 se vio afectada por la menor ley del mineral, condiciones climáticas adversas y restricciones operacionales, incluyendo fenómenos meteorológicos que impactaron la logística y el funcionamiento de las faenas.

¿Cómo afectó la disminución de la producción de cobre a la economía chilena?

La disminución de la producción de cobre afecta las perspectivas económicas de Chile, ya que el cobre es el principal producto de exportación y una fuente relevante de ingresos. Una reducción sostenida en los volúmenes extraídos puede impactar el valor de las exportaciones, los resultados de las compañías y la recaudación fiscal.