
El proyecto incorpora 221 MW de capacidad fotovoltaica y almacenamiento mediante baterías en Pozo Almonte. La compañía colombiana busca ampliar su presencia en el mercado eléctrico chileno, con nuevas iniciativas que podrían fortalecer el suministro energético para la minería y la industria.
La empresa colombiana Promigas inauguró el 19 de octubre de 2026 el parque fotovoltaico Aurora, ubicado en la comuna de Pozo Almonte, Región de Tarapacá, tras una inversión de US$224 millones. La instalación combina generación solar con almacenamiento eléctrico mediante baterías, incorporando nueva infraestructura energética en una de las principales regiones mineras de Chile.
El complejo fue desarrollado por Zelestra, plataforma energética adquirida por Promigas y que ahora operará bajo la marca Krelo en Chile, Colombia y Perú. Su puesta en marcha representa el primer proyecto inaugurado por la compañía colombiana desde que concretó su ingreso a esta plataforma de energías renovables.
La iniciativa adquiere especial relevancia para el norte chileno, donde la actividad minera concentra una elevada demanda eléctrica y requiere soluciones capaces de entregar energía durante períodos en que disminuye la generación solar.
Aurora incorpora generación solar y almacenamiento a gran escala
El parque Aurora cuenta con 221 MW de capacidad fotovoltaica instalada, aproximadamente 355 mil paneles solares y 204 contenedores de baterías.
La infraestructura considera una generación anual estimada de 649 GWh, energía equivalente al consumo de cientos de miles de hogares, aunque su producción efectiva dependerá de las condiciones operacionales y de la disponibilidad del sistema.
Entre sus principales características destacan:
- Inversión: US$224 millones.
- Ubicación: Pozo Almonte, Región de Tarapacá.
- Capacidad fotovoltaica: 221 MW.
- Paneles solares: aproximadamente 355 mil unidades.
- Almacenamiento: 204 contenedores de baterías.
- Generación anual proyectada: 649 GWh.
- Construcción: aproximadamente diez meses.
- Operador: Krelo, plataforma de energías renovables de Promigas.
El sistema de baterías constituye uno de los componentes estratégicos del proyecto, porque permite almacenar electricidad durante las horas de mayor radiación solar y posteriormente inyectarla a la red.
Esta capacidad resulta particularmente relevante en el norte de Chile, donde el crecimiento de la generación fotovoltaica ha incrementado la necesidad de contar con infraestructura de almacenamiento, transmisión y mecanismos de gestión de la energía.
Además, Aurora ha avanzado en procesos técnicos vinculados con su participación en servicios complementarios del Sistema Eléctrico Nacional, incluyendo el control primario de frecuencia, una función destinada a contribuir a la estabilidad de la red.
Nuevas inversiones apuntan a consolidar un polo energético en Tarapacá
La inauguración de Aurora forma parte de una estrategia de expansión que contempla otros dos proyectos solares con almacenamiento en el norte del país: Ramaditas y Pampino.
Estas iniciativas integran el denominado Hub Energético Tarapacá, una cartera que considera inversiones conjuntas superiores a US$1.060 millones.
Mientras Ramaditas mantiene gestiones relacionadas con permisos ante el Ministerio de Bienes Nacionales, Pampino cuenta con aprobación ambiental y avanza hacia las siguientes etapas necesarias para su construcción.
La materialización de esta cartera permitiría ampliar la capacidad regional de generación renovable y almacenamiento, fortaleciendo la infraestructura disponible para atender distintos segmentos de consumo eléctrico.
Tarapacá presenta condiciones favorables para este tipo de desarrollos debido a sus elevados niveles de radiación solar y a su cercanía con operaciones mineras, instalaciones industriales y corredores de transmisión eléctrica.
Sin embargo, la incorporación de nuevos proyectos también exige resolver desafíos asociados con la conexión a la red, la capacidad de transporte y la coordinación operacional del sistema.
Promigas proyecta una expansión de hasta 3.500 MW hacia 2030
La apuesta de Promigas por Chile se enmarca en una estrategia regional de diversificación energética que busca aumentar su participación en generación renovable y almacenamiento.
A través de Krelo, la compañía contempla alcanzar 3.500 MW de capacidad operativa hacia 2030, frente a los 1.274 MW que considera actualmente en operación dentro de su plataforma regional.
Chile tendría una participación relevante en ese crecimiento, con una proporción estimada de entre 40% y 50% de la capacidad proyectada.
El CEO de Krelo, Diego Pérez, planteó una perspectiva de inversión cercana a US$1.000 millones en Chile, reflejando el interés de la empresa por desarrollar proyectos de largo plazo en el mercado nacional.
La estrategia no se limita al norte. La compañía también evalúa oportunidades en la zona central, particularmente en áreas donde podría aumentar el consumo eléctrico asociado con nuevos desarrollos industriales y centros de datos.
Esta diversificación responde a una tendencia más amplia del mercado energético: el crecimiento simultáneo de la demanda eléctrica, la generación renovable y las tecnologías que permiten administrar la disponibilidad de energía.
Impacto para la minería del norte de Chile
La incorporación de infraestructura como Aurora tiene implicancias para la competitividad energética de la minería, especialmente en regiones donde operan grandes productores de cobre y otras actividades extractivas.
Las faenas mineras requieren suministro eléctrico continuo para mantener procesos de extracción, chancado, molienda, concentración, bombeo de agua y transporte de materiales.
A diferencia de otros consumidores, una interrupción del suministro puede afectar directamente la continuidad operacional, generar pérdidas productivas y aumentar los costos asociados con la recuperación de los procesos.
En este escenario, los sistemas de almacenamiento mediante baterías permiten aprovechar mejor la generación solar y trasladar parte de la energía disponible durante el día hacia horarios de mayor demanda o menor producción renovable.
Aunque Aurora no ha sido presentado como un proyecto de suministro exclusivo para operaciones mineras, su integración al sistema eléctrico contribuye a ampliar las alternativas de abastecimiento para clientes industriales.
La compañía mantiene acuerdos comerciales con Abastible y Engie, dentro de una estrategia que considera contratos de compraventa de energía de mediano y largo plazo.
Para las empresas mineras, este tipo de contratos puede representar una alternativa para gestionar sus costos eléctricos y avanzar en objetivos de reducción de emisiones indirectas asociadas con el consumo energético.
No obstante, la existencia de nueva generación renovable no garantiza por sí sola menores tarifas. El efecto sobre los costos dependerá de las condiciones contractuales, los cargos de transmisión, la disponibilidad energética y el comportamiento general del mercado.
Almacenamiento y transmisión: desafíos para el crecimiento renovable
Uno de los principales desafíos del sistema eléctrico chileno es integrar eficientemente la generación renovable instalada en el norte con los centros de consumo distribuidos a lo largo del país.
La expansión de la energía solar ha elevado la necesidad de contar con baterías que permitan administrar los excedentes de generación y entregar electricidad durante horarios distintos a los de máxima radiación.
En paralelo, la infraestructura de transmisión debe acompañar el crecimiento de la oferta energética para evitar restricciones que limiten el aprovechamiento de las centrales renovables.
Aurora se inserta en este proceso al combinar generación fotovoltaica y almacenamiento dentro de una misma instalación.
El modelo permite diversificar los horarios de entrega de electricidad y aumentar la flexibilidad operacional, características que adquieren mayor relevancia a medida que aumenta la participación de fuentes renovables variables.
Para la minería, la disponibilidad de energía competitiva y confiable seguirá siendo un factor determinante en las decisiones de inversión, especialmente para proyectos que contemplan nuevas plantas concentradoras, sistemas de impulsión de agua desalinizada y ampliaciones productivas.
Chile concentra el interés de Promigas por su mercado energético
La compañía colombiana también ha destacado las condiciones regulatorias chilenas como un elemento favorable para desarrollar inversiones energéticas.
El presidente de Promigas, Juan Manuel Rojas, valoró particularmente los avances relacionados con la incorporación de baterías al sistema eléctrico y la regulación de tecnologías de almacenamiento.
Este escenario ha permitido que Chile se posicione como uno de los mercados latinoamericanos de mayor interés para empresas que buscan desarrollar proyectos híbridos de generación y almacenamiento.
La adquisición de la plataforma latinoamericana de Zelestra, concretada durante 2026 por aproximadamente US$1.100 millones, representa una de las principales operaciones de expansión de Promigas fuera de su negocio tradicional de gas natural.
La empresa mantiene actividades energéticas en Colombia y Perú, mientras que Chile aparece como uno de los destinos prioritarios para sus próximas inversiones.
Tarapacá fortalece su posición en la transición energética
La inauguración de Aurora incorpora nueva infraestructura productiva en una región cuya economía está estrechamente vinculada con la minería y los servicios industriales.
Durante su construcción, el proyecto generó oportunidades de empleo y demanda de servicios asociados con montaje, transporte, instalaciones eléctricas y obras civiles.
Su operación también abre espacios para empresas especializadas en mantenimiento fotovoltaico, almacenamiento, automatización, monitoreo y gestión de instalaciones eléctricas.
La expansión del Hub Energético Tarapacá podría ampliar estas oportunidades, aunque su impacto dependerá de la ejecución efectiva de los proyectos pendientes y de sus respectivos cronogramas de inversión.
Para la industria minera, el desarrollo de nuevas centrales solares con baterías representa una transformación relevante del entorno energético del norte de Chile.
La principal oportunidad está en disponer de un sistema eléctrico con mayor capacidad para integrar energía renovable, administrar su entrega y responder a las exigencias de continuidad operacional de las grandes faenas.
Con Aurora inaugurado y otros proyectos en desarrollo, Promigas busca consolidar su participación en ese mercado. La evolución de Ramaditas y Pampino, junto con la expansión de la transmisión eléctrica, será determinante para establecer el alcance de esta nueva etapa de inversiones energéticas en Tarapacá.
REDIMIN Responde
¿Qué capacidad fotovoltaica tiene el parque Aurora en Pozo Almonte?
El parque Aurora cuenta con una capacidad fotovoltaica instalada de 221 MW.
¿Cuánto fue la inversión para el parque fotovoltaico Aurora?
La inversión para el parque fotovoltaico Aurora fue de US$224 millones.
¿Cuántos paneles solares y contenedores de baterías tiene el parque Aurora?
El parque Aurora tiene aproximadamente 355 mil paneles solares y 204 contenedores de baterías.
¿Cuál es la generación anual estimada del parque Aurora?
La generación anual estimada del parque Aurora es de 649 GWh.
¿Qué estrategia de expansión tiene Promigas en Chile hacia 2030?
Promigas proyecta alcanzar 3.500 MW de capacidad operativa hacia 2030, con una participación relevante de Chile, estimada entre el 40% y 50% de esa capacidad.






