
Investigadores de Polonia comenzaron a probar Szarik, un robot de cuatro patas equipado con micrófonos direccionales, cámaras y sensores láser. Su objetivo es reconocer anomalías en correas transportadoras mediante el análisis del sonido de sus componentes.
Un equipo de investigadores del Digital Mining Center (DMC), perteneciente a la Universidad de Ciencia y Tecnología de Breslavia, en Polonia, realizó el 14 de octubre de 2026 las primeras pruebas de integración y desplazamiento de Szarik, un perro robot diseñado para investigar nuevas formas de inspeccionar maquinaria minera e industrial. El dispositivo incorpora micrófonos capaces de captar sonidos desde distintas direcciones, cámaras y sensores láser, con el propósito de desarrollar métodos que permitan detectar posibles fallas mecánicas sin necesidad de entrar en contacto con los equipos.
Las pruebas se efectuaron en laboratorios de correas transportadoras de la universidad. Durante la jornada, los especialistas evaluaron la compatibilidad de los dispositivos instalados sobre el robot y su capacidad para desplazarse junto a estas instalaciones.
Aunque la tecnología apunta al mantenimiento predictivo, Szarik todavía se encuentra en una etapa experimental. Los ensayos iniciales no constituyen una demostración de que pueda identificar averías de manera autónoma en una operación minera.
Un perro robot que utiliza el sonido para investigar fallas mecánicas
Szarik está basado en la plataforma cuadrúpeda Unitree Go 2 Edu Flagship, un robot de cuatro patas que puede desplazarse por distintos entornos y transportar instrumentos especializados.
El equipo fue recibido a comienzos de octubre por la Facultad de Geoingeniería, Minería y Geología de la universidad polaca, donde comenzó su preparación para tareas de investigación.
Su principal característica es la incorporación de un conjunto de micrófonos direccionales que permitirá estudiar el sonido generado por componentes mecánicos durante su funcionamiento.
La investigación se concentra especialmente en los rodamientos y rodillos de las correas transportadoras, elementos que trabajan constantemente mientras trasladan minerales y otros materiales.
Cuando estos componentes presentan desgaste, desajustes o determinados problemas mecánicos, pueden producir vibraciones y sonidos diferentes de los registrados durante su funcionamiento habitual.
El objetivo de los investigadores es desarrollar métodos capaces de reconocer esas variaciones acústicas y relacionarlas con posibles deterioros.
A diferencia de una inspección que requiere instalar sensores directamente sobre cada componente, el sistema busca obtener información a distancia mientras el robot se desplaza cerca de la maquinaria.
Esta característica podría resultar útil en instalaciones extensas, donde revisar individualmente cientos o miles de rodillos representa una tarea compleja.
Micrófonos, cámaras y sensores láser trabajando en conjunto
El proyecto no contempla utilizar únicamente registros de sonido.
Szarik dispone también de escáneres LiDAR, una tecnología que emplea pulsos láser para obtener información sobre la distancia y ubicación de los objetos.
Estos sensores pueden contribuir a reconocer el entorno, generar información espacial y apoyar el desplazamiento del robot cerca de las instalaciones.
Las cámaras, por su parte, permitirán incorporar registros visuales a los datos acústicos y espaciales.
La investigación pretende combinar estas mediciones para obtener una evaluación más completa de las condiciones de funcionamiento de la maquinaria.
Por ejemplo, una futura aplicación podría relacionar un sonido anormal con la ubicación del robot y las imágenes de un sector determinado de una correa transportadora. Esto ayudaría a orientar la inspección hacia los componentes que requieren revisión.
Sin embargo, uno de los principales desafíos consiste en diferenciar los sonidos asociados a posibles desperfectos del ruido habitual de una instalación industrial.
Las correas transportadoras funcionan en ambientes donde pueden existir motores, vibraciones, impactos de material y múltiples equipos operando simultáneamente.
Además, los cambios de velocidad modifican las características de las señales acústicas, lo que dificulta utilizar un mismo patrón de referencia bajo todas las condiciones.
Un proyecto de investigación financiado hasta 2029
Las pruebas de Szarik forman parte de un proyecto denominado FUSION, financiado mediante el programa OPUS del Centro Nacional de Ciencia de Polonia.
La iniciativa tiene un presupuesto de 834.090 eslotis polacos y contempla un periodo de ejecución entre 2026 y 2029.
El trabajo está dirigido por el profesor Radosław Zimroz y cuenta con la colaboración de un equipo interdisciplinario que incluye especialistas en electrónica, mecatrónica y matemáticas, entre ellos investigadores vinculados a la profesora Agnieszka Wyłomańska.
Su propósito es desarrollar métodos de diagnóstico para máquinas rotativas, particularmente rodamientos y sistemas de transmisión, mediante mediciones sin contacto.
El proyecto considera combinar información acústica, imágenes, termografía y técnicas avanzadas de procesamiento de señales.
La meta es establecer procedimientos capaces de identificar anomalías en condiciones industriales complejas y aportar información que permita planificar las intervenciones de mantenimiento.
La tecnología podría contribuir a reducir detenciones inesperadas y limitar la exposición del personal a determinados sectores de riesgo, siempre que sus capacidades sean validadas posteriormente.
Ya existen antecedentes de pruebas acústicas en minas de Polonia
El desarrollo de Szarik se apoya en una línea de investigación que lleva varios años estudiando las posibilidades de utilizar robots para inspeccionar sistemas de transporte de minerales.
En una investigación publicada en 2021, especialistas del centro de investigación KGHM Cuprum utilizaron un robot cuadrúpedo ANYmal para examinar aproximadamente 100 metros de una correa transportadora en funcionamiento en instalaciones de procesamiento de minerales de la compañía polaca KGHM.
El experimento permitió estudiar señales acústicas asociadas a problemas en los rodillos, aunque también identificó dificultades para distinguirlas de otras fuentes de ruido industrial.
Ese trabajo utilizó una plataforma robótica diferente de Szarik y sus resultados no deben interpretarse como una validación del nuevo equipo.
Más recientemente, el 10 de julio de 2026, investigadores del Digital Mining Center realizaron mediciones en la mina JARO, situada en Jaroszów, Polonia.
Durante esa campaña recopilaron registros acústicos, imágenes convencionales y datos térmicos de rodillos de correas transportadoras. También efectuaron mediciones complementarias mediante un dron.
JARO desarrolla actividades relacionadas con materias primas refractarias aluminosilicatadas y áridos.
Los datos recogidos forman parte del mismo programa de investigación en el que ahora se incorpora Szarik, proporcionando antecedentes experimentales para estudiar los métodos de diagnóstico.
Qué falta para que el perro robot pueda trabajar en una mina
La primera prueba de octubre se concentró en dos aspectos fundamentales: comprobar que los instrumentos instalados fueran compatibles entre sí y evaluar el desplazamiento de la plataforma cerca de las correas transportadoras.
La siguiente etapa contempla profundizar en la adquisición y combinación de información acústica, visual y espacial para desarrollar una plataforma de inspección multisensor.
Para establecer su utilidad industrial todavía será necesario evaluar la calidad de las mediciones, la capacidad de identificar fallas reales y el comportamiento del equipo frente a condiciones de operación más exigentes.
También deberá determinarse si los algoritmos pueden distinguir de manera confiable las anomalías mecánicas del ruido producido normalmente por las instalaciones.
Por ahora, los investigadores no han comunicado indicadores de precisión diagnóstica ni resultados que acrediten una reducción efectiva de fallas o detenciones mediante Szarik.
El interés de esta tecnología radica en la posibilidad de que, a futuro, un robot móvil pueda recorrer instalaciones mineras, recopilar información de sus componentes e identificar sectores que necesitan atención, sin instalar dispositivos de medición en cada rodillo.
Szarik aún no es un sistema de mantenimiento minero listo para su utilización comercial, pero sus primeras pruebas permiten avanzar en una investigación que busca combinar robótica móvil y análisis acústico para mejorar la inspección de equipos industriales.
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¿Qué es Szarik y cuál es su propósito?
Szarik es un robot de cuatro patas equipado con micrófonos direccionales, cámaras y sensores láser, diseñado para reconocer anomalías en correas transportadoras mediante el análisis del sonido de sus componentes. Su objetivo es desarrollar métodos que permitan detectar posibles fallas mecánicas sin necesidad de contacto directo con los equipos.
¿Dónde y cuándo se realizaron las primeras pruebas de Szarik?
Las primeras pruebas de integración y desplazamiento de Szarik se realizaron el 14 de octubre de 2026 en los laboratorios de correas transportadoras de la Universidad de Ciencia y Tecnología de Breslavia, en Polonia.
¿Qué tecnologías utiliza Szarik para realizar sus funciones?
Szarik utiliza micrófonos direccionales para captar sonidos, cámaras para registros visuales y escáneres LiDAR para obtener información espacial. Estas tecnologías trabajan en conjunto para evaluar las condiciones de funcionamiento de la maquinaria y detectar posibles fallas.
¿Cuál es el proyecto que financia el desarrollo de Szarik y cuál es su presupuesto?
El desarrollo de Szarik es parte del proyecto FUSION, financiado por el programa OPUS del Centro Nacional de Ciencia de Polonia, con un presupuesto de 834.090 eslotis polacos. El proyecto se ejecutará entre 2026 y 2029.
¿Qué desafíos enfrenta Szarik para su aplicación en entornos industriales?
Uno de los principales desafíos es diferenciar los sonidos asociados a posibles desperfectos del ruido habitual de una instalación industrial, donde operan motores, vibraciones y múltiples equipos simultáneamente. Además, se debe evaluar la calidad de las mediciones y la capacidad de identificar fallas reales en condiciones de operación más exigentes.

