La reforma laboral en Argentina avanzó este jueves en el Congreso tras obtener media sanción en el Senado. La votación en general terminó con 42 votos a favor y 30 en contra, en una sesión que se extendió por cerca de 17 horas. El texto pasó con el aval de los 26 títulos que componen la iniciativa, según informó el propio Parlamento en una gacetilla del Senado argentino sobre la media sanción.
Qué se aprobó y qué viene ahora en el Congreso argentino
La Cámara Alta trató el proyecto denominado Ley de Modernización Laboral, impulsado por el oficialismo de Javier Milei. Tras la aprobación en general y en particular de sus títulos, el trámite legislativo continúa con el envío del proyecto a la Cámara de Diputados, donde deberá votarse para completar la sanción parlamentaria.
En su comunicación oficial, el Senado precisó que el texto incorpora 28 modificaciones y que los cambios alcanzan contratación, litigiosidad y mecanismos de garantía para el cumplimiento de obligaciones indemnizatorias.
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Los ejes del proyecto: jornada, litigios colectivos y respaldo a obligaciones indemnizatorias
El articulado propone modificaciones a distintas normas laborales. Entre los puntos más relevantes, el texto incluye:
Ajustes a reglas de jornada y esquemas de “banco de horas”.
Cambios sobre conflictos colectivos, con parámetros mínimos de cobertura de servicios.
La creación de un Fondo de Asistencia Laboral (FAL) como mecanismo de respaldo para obligaciones vinculadas al esquema indemnizatorio.
Disposiciones sobre negociación colectiva, con referencias explícitas a convenios de empresa y reglas de articulación entre ámbitos de negociación.
Las disposiciones se detallan en el texto del Proyecto de Ley de Modernización Laboral.
Jornada laboral: banco de horas, promedio semanal y descansos mínimos
Uno de los cambios planteados permite que acuerdos individuales o colectivos establezcan métodos de cálculo de la jornada máxima en base a promedios, junto con herramientas como banco de horas y francos compensatorios. El proyecto fija como piso descansos mínimos entre jornadas de 12 horas y un descanso semanal de 35 horas, además de la condición de no superar el máximo legal semanal o el que estipule el régimen aplicable.
Huelga y servicios mínimos: piso de 75% en servicios esenciales
El proyecto propone un marco para conflictos colectivos que afecten “servicios esenciales” o “actividades de importancia trascendental”. En ese esquema, establece que, en servicios esenciales, no se podrá negociar ni imponer una cobertura menor al 75% de la prestación normal, mientras que para actividades o servicios de importancia trascendental el piso no podrá ser menor al 50%.
También contempla plazos y procedimientos de preaviso y definición de servicios mínimos ante la autoridad de aplicación, junto con un rol de una comisión de garantías en la fijación de esos mínimos cuando no haya acuerdo o se consideren insuficientes.
Fondo de Asistencia Laboral: aporte del 3% y vigencia desde el segundo mes
El texto crea los Fondos de Asistencia Laboral (FAL) para coadyuvar al cumplimiento de obligaciones y pagos asociados a artículos específicos de la Ley de Contrato de Trabajo. La propuesta indica que el FAL regirá desde el segundo mes inmediato siguiente a la entrada en vigencia de la ley.
El financiamiento se fija como una contribución mensual obligatoria del 3% de las remuneraciones que se toman como base para contribuciones patronales con destino al sistema previsional, con canalización de pagos a través de la agencia recaudadora mencionada en el articulado y administración por entidades habilitadas bajo supervisión del regulador indicado en el proyecto.
Negociación colectiva: reglas de articulación y convocatoria a revisar convenios vencidos
En materia de negociación colectiva, el proyecto incorpora reglas sobre articulación entre convenios de distinto ámbito y establece un orden de prelación de normas. Entre otros puntos, señala que un convenio posterior modifica a uno anterior de igual ámbito, y que un convenio de ámbito menor puede prevalecer dentro de su ámbito personal y territorial frente a otro convenio de ámbito mayor.
Además, dispone que en el plazo de un año desde la promulgación se convoque a las partes legitimadas para negociar, renegociar o ratificar cláusulas de convenios colectivos que estén vencidos, bajo los términos descritos en el propio articulado.
El trasfondo para el clima de negocios: reformas en paralelo a la agenda de inversión y minería
La tramitación de esta reforma se cruza con un período en que Argentina intenta mover definiciones regulatorias y de incentivos en sectores intensivos en capital. En esa línea, el país viene empujando el régimen de grandes inversiones y su aplicación práctica, como se ve en la prioridad anunciada para proyectos mineros de litio y cobre bajo el RIGI.
En paralelo, la agenda minera sigue tensionada por debates legislativos y ambientales, como la discusión reactivada en torno a la Ley de Glaciares, mientras se mantienen anuncios de inversión de gran escala asociados a ese marco, incluidos proyectos como los que se describen en la inversión anunciada por Glencore por US$14.000 millones en cobre.
Próximo paso: revisión en Diputados para completar la sanción
Con la media sanción del Senado, el proyecto queda ahora a la espera de su discusión en la Cámara de Diputados. Si logra aprobación en esa instancia, quedará en condición de ser promulgado conforme al procedimiento legislativo argentino.









