
La minera Rio Tinto evalúa una nueva inversión de aproximadamente US$1.000 millones para construir otra planta de litio en Argentina, mediante una futura expansión de su operación Fénix, ubicada en el salar del Hombre Muerto, provincia de Catamarca. La iniciativa, denominada Fénix II, fue confirmada por el director ejecutivo de la compañía, Simon Trott, durante su visita al país el 28 de octubre de 2026 y constituye una posibilidad de crecimiento adicional a los proyectos que la empresa acaba de inaugurar.
El ejecutivo explicó que la propuesta permanece en etapa de estudio y que Rio Tinto pretende solicitar su incorporación al Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI) durante 2027. Sin embargo, la decisión definitiva sobre el desembolso podría adoptarse recién hacia 2028 o 2029.
La diferencia es relevante: los US$1.000 millones corresponden a una inversión potencial y no a recursos aprobados o comprometidos para ejecutar obras. La compañía todavía debe completar las evaluaciones necesarias para determinar si avanzará con el desarrollo.
Fénix II: la expansión que Rio Tinto prepara para su operación en Catamarca
El proyecto contempla una nueva etapa de crecimiento en el salar del Hombre Muerto, uno de los principales centros de producción de litio de Argentina y donde Rio Tinto mantiene instalaciones industriales vinculadas al procesamiento de salmueras.
Fénix comenzó sus operaciones comerciales en 1997, convirtiéndose en uno de los proyectos pioneros de la industria argentina del litio. Actualmente utiliza tecnología de extracción directa basada en adsorción selectiva, un proceso que permite separar el litio contenido en las salmueras.
La operación ha experimentado sucesivas ampliaciones y modernizaciones. La más reciente corresponde a Fénix 1B, que incorporará aproximadamente 10.000 toneladas anuales adicionales de capacidad de carbonato de litio equivalente, una vez alcanzado su funcionamiento previsto.
Con esa expansión, la capacidad objetivo del complejo Fénix se sitúa cerca de las 40.000 toneladas anuales.
Fénix II sería una fase posterior y diferenciada de esas instalaciones. Aunque Rio Tinto ha identificado una inversión preliminar cercana a US$1.000 millones, todavía no ha detallado públicamente la capacidad adicional de producción, el diseño definitivo de la planta ni un calendario de construcción.
Tampoco se ha comunicado una fecha estimada para su eventual puesta en funcionamiento.
El plazo de 2027 que condiciona la nueva inversión
Uno de los aspectos centrales del proyecto es su posible incorporación al RIGI, el mecanismo establecido por Argentina para atraer inversiones de gran escala mediante incentivos tributarios, aduaneros y cambiarios.
Este régimen contempla, entre otros beneficios, una tasa del 25% en el impuesto a las ganancias para proyectos adheridos, mecanismos de amortización acelerada y garantías de estabilidad sobre los incentivos durante 30 años.
El Gobierno argentino prorrogó el plazo de adhesión hasta el 8 de julio de 2027, mediante el Decreto 105/2026.
Por ese motivo, Rio Tinto pretende presentar Fénix II durante el próximo año, antes de que concluya la vigencia actualmente establecida.
La eventual postulación constituiría un avance administrativo, pero no significaría automáticamente que la empresa haya decidido construir la planta.
El ingreso al régimen requiere una evaluación de la autoridad competente y es independiente de las decisiones de inversión y de las autorizaciones ambientales y sectoriales correspondientes.
El interés de Rio Tinto por utilizar este mecanismo no es nuevo. La expansión Fénix 1B obtuvo su aprobación bajo el RIGI en abril de 2026, mientras que el desarrollo del proyecto Rincón, en la provincia de Salta, también cuenta con autorización para acogerse a sus beneficios.
Una inversión adicional a los US$1.400 millones destinados a las nuevas plantas
La posible construcción de Fénix II surge inmediatamente después de la inauguración de dos instalaciones de litio de Rio Tinto en Catamarca, que representaron una inversión conjunta de aproximadamente US$1.400 millones.
Se trata de la ampliación Fénix 1B y de la nueva operación Sal de Vida, cuyos primeros volúmenes de producción se obtuvieron durante el segundo trimestre de 2026.
Ambos desarrollos se encuentran en una etapa de incremento gradual de producción hasta alcanzar sus respectivas capacidades de diseño.
Sal de Vida, situada aproximadamente 20 kilómetros al noreste de Fénix, tiene una capacidad objetivo de 15.000 toneladas anuales de carbonato de litio equivalente.
En conjunto, los dos proyectos incorporarán 25.000 toneladas anuales de capacidad adicional cuando alcancen sus niveles previstos de operación.
Estas instalaciones forman parte de las inversiones ya desarrolladas por la compañía. Por tanto, los US$1.000 millones considerados para Fénix II no deben confundirse con los US$1.400 millones asociados a las plantas recientemente inauguradas.
Argentina concentra una parte decisiva del crecimiento mundial de Rio Tinto
La evaluación de Fénix II responde a una estrategia de expansión que ha convertido a Argentina en uno de los principales destinos de capital de Rio Tinto para el negocio del litio.
La empresa contempla alrededor de US$4.000 millones en inversiones de crecimiento vinculadas a sus operaciones argentinas, incluyendo los desarrollos de Catamarca y el proyecto Rincón.
Este último, ubicado en Salta, representa una inversión aproximada de US$2.500 millones y tiene como objetivo alcanzar una capacidad industrial de 60.000 toneladas anuales de carbonato de litio para baterías.
Su primera producción está prevista para 2028, seguida de un periodo de aproximadamente tres años para alcanzar la capacidad total.
Rio Tinto también mantiene actividades en Jujuy, donde participa en la operación de litio del salar de Olaroz.
Con su cartera de operaciones y desarrollos, la compañía tiene como objetivo alcanzar una capacidad de aproximadamente 160.000 toneladas anuales de carbonato de litio equivalente en Argentina, dentro de su aspiración global de llegar a 200.000 toneladas anuales de capacidad en 2028.
Se trata de objetivos de capacidad productiva, no de volúmenes de producción ya obtenidos.
Trott también identificó nuevas oportunidades de crecimiento en el cobre argentino, aunque aclaró que la empresa todavía no dispone de fechas ni presupuestos definidos para eventuales inversiones adicionales en ese mineral.
Los precios del litio y las evaluaciones pendientes
La nueva posibilidad de expansión aparece en un mercado caracterizado por importantes fluctuaciones de precios y por la incorporación de nueva capacidad productiva internacional.
Durante su visita a Argentina, Trott explicó que Rio Tinto evalúa sus inversiones con una perspectiva de largo plazo, considerando tanto las tendencias de demanda como los costos de producción.
La electrificación del transporte y el almacenamiento energético continúan siendo factores relevantes para el consumo de litio. Sin embargo, el crecimiento de la oferta mundial y la evolución de otras tecnologías de baterías también forman parte de las variables que las compañías deben considerar.
En ese escenario, la competitividad de las salmueras argentinas constituye uno de los argumentos de Rio Tinto para continuar evaluando proyectos en el país.
Para Fénix II, los próximos pasos serán completar los estudios técnicos y económicos, determinar su configuración industrial y avanzar en una eventual solicitud de incorporación al RIGI.
Todavía falta conocer su capacidad de producción prevista, las necesidades de infraestructura y los antecedentes ambientales específicos de la nueva instalación.
La decisión final de inversión quedaría para los últimos años de esta década. Hasta entonces, Fénix II seguirá siendo una alternativa de expansión dentro de la cartera de Rio Tinto y no una nueva planta cuya construcción esté confirmada.
REDIMIN Responde
¿Cuánto planea invertir Rio Tinto en la posible expansión Fénix II en Argentina?
Rio Tinto evalúa una inversión de aproximadamente US$1.000 millones para la posible expansión Fénix II en Argentina.
¿Cuál es el objetivo de capacidad de producción de carbonato de litio de la operación Fénix tras la expansión Fénix 1B?
La capacidad objetivo del complejo Fénix se sitúa cerca de las 40.000 toneladas anuales de carbonato de litio equivalente tras la expansión Fénix 1B.
¿Qué incentivos busca Rio Tinto para el proyecto Fénix II en Argentina?
Rio Tinto pretende solicitar la incorporación del proyecto Fénix II al Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI) en 2027, que ofrece beneficios como una tasa del 25% en el impuesto a las ganancias y mecanismos de amortización acelerada.
¿Cuáles son las inversiones recientes de Rio Tinto en Catamarca, Argentina?
Rio Tinto ha invertido aproximadamente US$1.400 millones en la ampliación Fénix 1B y en la nueva operación Sal de Vida en Catamarca, Argentina.
¿Cuál es la capacidad de producción objetivo de Rio Tinto en Argentina para 2028?
Rio Tinto tiene como objetivo alcanzar una capacidad de aproximadamente 160.000 toneladas anuales de carbonato de litio equivalente en Argentina para 2028.






