
La minera prevé que su producción anual se ubique cerca de las 61.000 toneladas de carbonato de litio equivalente debido al avance más lento de Sal de Vida, en Catamarca. En contraste, sus ventas de mineral de hierro en Australia crecieron un 2% durante el tercer trimestre.
La multinacional minera Rio Tinto ajustó sus expectativas de producción de litio para 2026, anticipando que el resultado anual se situará en el extremo inferior de su rango proyectado de entre 61.000 y 64.000 toneladas de carbonato de litio equivalente (LCE). La compañía atribuyó esta perspectiva principalmente a las dificultades para incrementar la producción de su proyecto Sal de Vida, ubicado en la provincia argentina de Catamarca. La actualización, presentada el 14 de octubre junto con sus resultados operacionales del tercer trimestre, contrasta con el desempeño de su negocio de mineral de hierro en Australia, donde las ventas alcanzaron 85,7 millones de toneladas.
La empresa mantuvo formalmente su rango anual de producción de litio, pero reconoció que alcanzar los niveles superiores previstos resulta menos probable debido al ritmo de puesta en marcha de sus nuevas instalaciones.
El escenario muestra los desafíos de Rio Tinto para expandirse en minerales destinados a baterías, mientras sus operaciones tradicionales de hierro continúan movilizando grandes volúmenes.
Sal de Vida enfrenta dificultades para aumentar su producción
El principal factor detrás de la revisión es el proyecto Sal de Vida, ubicado en la provincia de Catamarca, en el noroeste argentino, cerca de las instalaciones de Fénix, en el Salar del Hombre Muerto.
La iniciativa cuenta con una capacidad diseñada de 15.000 toneladas anuales de carbonato de litio y representa una de las inversiones mediante las cuales Rio Tinto busca ampliar su presencia en el mercado de materiales para baterías.
Durante el segundo trimestre de 2026, Sal de Vida consiguió producir sus primeras toneladas de litio, adelantándose al calendario inicialmente previsto. Sin embargo, los meses posteriores evidenciaron dificultades para elevar la producción de manera sostenida.
Rio Tinto explicó que el incremento está avanzando más lentamente de lo esperado debido a la menor disponibilidad operativa de equipos clave dentro de la instalación.
Esto significa que determinados componentes no han conseguido mantener el tiempo de funcionamiento necesario para alcanzar los niveles de producción proyectados.
La compañía no entregó una nueva fecha para alcanzar la capacidad nominal de Sal de Vida ni cuantificó cuánto volumen dejaría de producir específicamente el proyecto durante 2026.
La situación refleja una dificultad frecuente en la industria minera: completar la construcción y producir las primeras toneladas no garantiza que una instalación pueda alcanzar inmediatamente su capacidad de diseño.
La producción de litio cayó un 11% durante el tercer trimestre
Entre julio y septiembre de 2026, Rio Tinto produjo 13.000 toneladas de carbonato de litio equivalente, cifra que representa una disminución del 11% frente al segundo trimestre, cuando había registrado 14.600 toneladas.
No obstante, el resultado trimestral fue un 4% superior al mismo período de 2025.
En los primeros nueve meses del año, la producción acumulada alcanzó 40.300 toneladas de LCE, con un incremento del 33% respecto del período comparable anterior.
Esta comparación debe considerar que Rio Tinto incorporó los resultados del negocio adquirido a Arcadium Lithium desde marzo de 2025, por lo que la base de comparación del año anterior no representa nueve meses completos bajo la misma estructura.
Las cifras muestran que el negocio continúa creciendo, aunque con un comportamiento irregular entre trimestres.
Para alcanzar el límite inferior de la previsión anual, de 61.000 toneladas, Rio Tinto necesitaría producir aproximadamente 20.700 toneladas adicionales durante el último trimestre de 2026.
Esa cantidad sería considerablemente superior a las 13.000 toneladas registradas entre julio y septiembre, lo que aumenta la importancia de la recuperación operacional y del aporte de las nuevas instalaciones.
El clima también afectó las operaciones argentinas
Los problemas de Sal de Vida no fueron los únicos factores que influyeron en el desempeño del negocio de litio.
En Olaroz, ubicado en la provincia de Jujuy, las actividades se vieron afectadas por trabajos de mantenimiento anual y una menor concentración de litio en las piscinas de evaporación después de eventos meteorológicos.
Por su parte, la operación Fénix enfrentó interrupciones relacionadas con el mantenimiento programado de sus líneas de producción y condiciones climáticas adversas registradas durante julio.
A pesar de esas dificultades, Rio Tinto indicó que el aumento de capacidad correspondiente a la línea Fénix 1B continúa avanzando favorablemente.
La expansión tiene una capacidad diseñada de 10.000 toneladas anuales de carbonato de litio equivalente y comenzó a obtener sus primeras toneladas durante el segundo trimestre de 2026.
Estas operaciones forman parte de la plataforma productiva argentina que la compañía busca consolidar mediante instalaciones existentes y nuevas inversiones.
El mineral de hierro sostiene el desempeño de Rio Tinto
Mientras el negocio del litio enfrenta dificultades para alcanzar sus objetivos, las operaciones de mineral de hierro muestran un comportamiento más estable.
En Pilbara, una de las principales regiones productoras de hierro de Australia Occidental, Rio Tinto registró ventas de 85,7 millones de toneladas durante el tercer trimestre de 2026, un crecimiento interanual del 2%.
La producción alcanzó 83,4 millones de toneladas, cifra un 1% inferior a la del mismo trimestre de 2025.
La diferencia entre producción y ventas responde a que los volúmenes comercializados no necesariamente coinciden con el mineral extraído durante el mismo período, debido al uso de inventarios y a la programación logística.
Entre enero y septiembre, las ventas acumuladas de Pilbara llegaron a 243,3 millones de toneladas, un aumento del 4% frente a igual período del año anterior.
Rio Tinto mantuvo su previsión anual de ventas para esta operación entre 323 y 338 millones de toneladas.
A escala mundial, las ventas de mineral de hierro del grupo alcanzaron 90,8 millones de toneladas durante el tercer trimestre, un 3% más que un año antes.
El desempeño australiano refleja el peso que continúa teniendo el hierro dentro del negocio de Rio Tinto, especialmente por su relación con la industria siderúrgica internacional y la demanda de materias primas de Asia.
La adquisición de Arcadium convirtió al litio en un negocio estratégico
La expansión de Rio Tinto en el mercado del litio adquirió una nueva dimensión en marzo de 2025, cuando completó la adquisición de Arcadium Lithium mediante una operación valorada en aproximadamente US$6.700 millones.
La transacción incorporó instalaciones productivas, proyectos de expansión y capacidades de procesamiento en distintos países.
Argentina se convirtió en uno de los principales territorios para ese crecimiento, con operaciones como Olaroz y Fénix, además de Sal de Vida y Rincón.
Este último proyecto, ubicado en la provincia de Salta, contempla una inversión aprobada de US$2.500 millones y una capacidad diseñada de 60.000 toneladas anuales de carbonato de litio de grado batería.
La primera producción de la expansión de Rincón está prevista para 2028, mientras que el aumento gradual hasta su capacidad máxima se extendería durante aproximadamente tres años.
Estos volúmenes corresponden a capacidad futura y no deben confundirse con la producción efectiva de 2026.
La estrategia de Rio Tinto también incluye proyectos en Canadá y oportunidades de desarrollo en Chile, donde mantiene acuerdos con Codelco y Enami para impulsar iniciativas de litio en la Región de Atacama.
En ambos casos, el desarrollo está sujeto a las aprobaciones y decisiones correspondientes.
Qué significa la revisión para el mercado del litio
La menor producción prevista por Rio Tinto no implica necesariamente una contracción de su negocio de litio ni un cambio definitivo en sus inversiones.
La empresa continúa aumentando su capacidad industrial, aunque los resultados recientes confirman que la puesta en marcha de nuevas instalaciones puede requerir más tiempo del inicialmente proyectado.
Esta diferencia es especialmente relevante para el mercado del litio, donde las estimaciones de oferta futura dependen de proyectos que todavía se encuentran en construcción, pruebas o procesos de incremento productivo.
Una instalación puede contar con financiamiento, permisos y capacidad técnica proyectada sin que eso signifique que todas sus toneladas estén disponibles inmediatamente para comercialización.
En este contexto, las dificultades de Sal de Vida muestran que la expansión de la oferta mundial depende tanto de nuevas inversiones como de la confiabilidad operacional de las plantas.
Para Argentina, el avance de estos proyectos sigue siendo relevante por su potencial para ampliar la producción de litio y fortalecer la participación del país en las cadenas internacionales de suministro para baterías.
Sin embargo, los volúmenes que finalmente se incorporen al mercado dependerán del desempeño efectivo de cada operación.
Los próximos meses serán decisivos para cumplir las metas
Rio Tinto enfrentará el cierre de 2026 con dos situaciones operacionales diferentes.
Por una parte, sus ventas de mineral de hierro en Pilbara mantienen el crecimiento y respaldan las perspectivas anuales del negocio.
Por otra, el área de litio deberá mejorar su desempeño durante el último trimestre para acercarse al objetivo de producción establecido.
La atención estará puesta especialmente en la disponibilidad de los equipos de Sal de Vida, la estabilización de Olaroz y el incremento de capacidad de Fénix 1B.
El resultado anual permitirá conocer cuánto contribuyeron estas instalaciones a la expansión del negocio adquirido a Arcadium y qué distancia mantienen respecto de sus capacidades proyectadas.
El contraste entre el hierro y el litio resume uno de los desafíos actuales de Rio Tinto: sostener los grandes volúmenes de sus operaciones tradicionales mientras transforma nuevas inversiones en producción comercial efectiva dentro de un mercado estratégico para la electrificación y el almacenamiento energético.
REDIMIN Responde
¿Cuál es la proyección de producción de litio de Rio Tinto para 2026?
Rio Tinto ajustó sus expectativas de producción de litio para 2026, anticipando que el resultado anual se situará en el extremo inferior de su rango proyectado de entre 61.000 y 64.000 toneladas de carbonato de litio equivalente (LCE).
¿Qué dificultades enfrenta el proyecto Sal de Vida en Catamarca?
El proyecto Sal de Vida enfrenta dificultades para incrementar la producción debido a la menor disponibilidad operativa de equipos clave dentro de la instalación, lo que ha impedido alcanzar los niveles de producción proyectados.
¿Cómo fue el desempeño de las ventas de mineral de hierro de Rio Tinto en el tercer trimestre de 2026?
Las ventas de mineral de hierro de Rio Tinto en Australia alcanzaron 85,7 millones de toneladas durante el tercer trimestre de 2026, lo que representa un crecimiento interanual del 2%.
¿Qué impacto tuvo el clima en las operaciones de litio de Rio Tinto en Argentina?
Las operaciones de litio en Argentina, como Olaroz y Fénix, se vieron afectadas por condiciones climáticas adversas y trabajos de mantenimiento, lo que impactó en la concentración de litio en las piscinas de evaporación y causó interrupciones en la producción.
¿Cómo ha influido la adquisición de Arcadium Lithium en la estrategia de Rio Tinto?
La adquisición de Arcadium Lithium en marzo de 2025, valorada en aproximadamente US$6.700 millones, convirtió al litio en un negocio estratégico para Rio Tinto, expandiendo su presencia en Argentina y otros países con proyectos de expansión y capacidades de procesamiento.












