Industria Minera

Salares Altoandinos: inversión en litio que puede transformar Atacama

El proyecto Salares Altoandinos, impulsado por ENAMI y Rio Tinto, busca invertir US$3.200 millones en los salares Aguilar, La Isla y Grande, transformando Atacama en un nuevo centro de producción de litio.

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El proyecto de ENAMI y Rio Tinto considera una inversión estimada de US$3.200 millones y pone a los salares Aguilar, La Isla y Grande en el centro de la nueva minería del litio. Su avance puede diversificar la matriz minera de Atacama, atraer tecnología y abrir una nueva cadena de empleo especializado.

Salares Altoandinos se convirtió en uno de los proyectos más relevantes para el futuro minero de Atacama. La iniciativa, desarrollada por ENAMI en asociación con Rio Tinto, fue incorporada por Cochilco a la cartera minera 2025-2034 con una inversión estimada de US$3.200 millones, en un contexto donde Chile busca ampliar su producción de litio bajo un modelo de asociación público-privada.

El proyecto contempla los salares Aguilar, La Isla y Grande, ubicados en la Región de Atacama, y apunta a transformar una zona históricamente vinculada al cobre, oro y hierro en un nuevo polo de minerales críticos. Si avanza en permisos, estudios y financiamiento, Salares Altoandinos puede cambiar el peso de Atacama dentro del mapa chileno del litio.

ENAMI y Rio Tinto: una asociación clave para el litio

La selección de Rio Tinto como socio operador marcó un punto de inflexión para ENAMI. La estatal, tradicionalmente vinculada al fomento de la pequeña y mediana minería, pasó a tener un rol directo en el desarrollo de un proyecto de litio de escala global.

Rio Tinto aporta experiencia técnica, financiamiento y capacidades en tecnologías de extracción directa de litio. ENAMI, en tanto, mantiene participación estatal y control estratégico dentro de un activo considerado prioritario para la política chilena de minerales críticos.

De acuerdo con los antecedentes difundidos por ENAMI, la estructura considera una participación inicial de 49% para ENAMI y 51% para Rio Tinto, con aportes valorizados en aproximadamente US$425 millones por parte de la minera global, incluyendo recursos para estudios y tecnología.

El modelo será observado por toda la industria, porque puede convertirse en una referencia para futuros desarrollos estatales con socios privados en litio.

Recursos que elevan el perfil del proyecto

Salares Altoandinos ganó relevancia después de nuevos estudios que elevaron el potencial geológico de los salares. ENAMI informó que La Isla y Aguilar suman 3,05 millones de toneladas de litio como recurso, lo que reforzó el posicionamiento del proyecto dentro de la cartera chilena.

A nivel de carbonato de litio equivalente, antecedentes divulgados por la compañía y reportes internacionales sitúan el potencial del distrito por sobre 15 millones de toneladas de LCE, considerando los salares Aguilar, La Isla y Grande. Esa cifra explica por qué el proyecto fue presentado como uno de los desarrollos greenfield de litio más relevantes del país.

La producción proyectada considera una primera etapa cercana a 35.000 toneladas anuales de litio, con opción de escalar hasta 75.000 toneladas anuales en los años siguientes, sujeto al resultado de estudios, permisos, diseño técnico y decisión final de inversión.

Atacama entra con fuerza en la estrategia del litio

Hasta ahora, el negocio chileno del litio ha estado concentrado principalmente en el Salar de Atacama, en la Región de Antofagasta, donde operan SQM y Albemarle. Salares Altoandinos puede ampliar esa geografía y dar mayor protagonismo a la Región de Atacama.

Para la región, el impacto potencial no se limita a la producción de litio. El proyecto puede abrir demanda por nuevas capacidades en química, geología de salares, hidrogeología, monitoreo ambiental, permisos, comunidades, automatización, operación de plantas, laboratorios y tecnologías de extracción.

Ese cambio es importante porque Atacama ya tiene una base minera consolidada en cobre, oro y hierro. La entrada del litio permitiría diversificar la economía regional y generar una cadena de proveedores distinta a la minería metálica tradicional.

Extracción directa: tecnología bajo prueba

Uno de los puntos más relevantes del proyecto es el uso previsto de tecnologías de extracción directa de litio, conocidas como DLE. Esta tecnología busca recuperar litio desde salmueras con procesos más selectivos que los métodos tradicionales de evaporación.

La promesa de la DLE es reducir tiempos de procesamiento y disminuir la huella ambiental, aunque su desempeño debe demostrarse a escala industrial en las condiciones específicas de cada salar. En Chile, todavía no existe una operación comercial de gran escala basada en extracción directa, por lo que Salares Altoandinos será observado con atención por reguladores, comunidades, inversionistas y competidores.

La tecnología puede ser una ventaja, pero también es uno de los principales riesgos del proyecto. Su validación técnica, consumo energético, manejo de agua, reinyección de salmueras y estabilidad operacional serán factores decisivos antes de cualquier decisión final de inversión.

Permisos, agua y comunidades: los factores críticos

El avance de Salares Altoandinos dependerá de una tramitación ambiental robusta. Los proyectos de litio en salares enfrentan exigencias crecientes por su interacción con sistemas hídricos, biodiversidad, comunidades locales y ecosistemas de alta sensibilidad.

En Atacama, esos factores son especialmente relevantes por la condición árida del territorio y por la convivencia entre minería, comunidades, turismo, áreas de valor ambiental e infraestructura regional. La industria ya sabe que el litio no se evaluará solo por inversión o tonelaje: también pesarán la gobernanza del agua, el monitoreo hidrogeológico, la trazabilidad ambiental y la transparencia de los datos.

La licencia social será tan importante como la licencia ambiental. Para que el proyecto avance, ENAMI y Rio Tinto deberán demostrar que el diseño técnico puede convivir con el equilibrio de los salares y con las expectativas de desarrollo local.

Datos clave

  • Proyecto: Salares Altoandinos.

  • Región: Atacama.

  • Salares considerados: Aguilar, La Isla y Grande.

  • Empresa estatal: ENAMI.

  • Socio operador: Rio Tinto.

  • Inversión estimada: US$3.200 millones.

  • Participación inicial informada: 49% ENAMI y 51% Rio Tinto.

  • Aportes valorizados de Rio Tinto: aproximadamente US$425 millones.

  • Recursos informados en La Isla y Aguilar: 3,05 millones de toneladas de litio.

  • Producción proyectada: 35.000 toneladas anuales iniciales, con potencial de escalar hasta 75.000 toneladas anuales.

  • Tecnología prevista: extracción directa de litio.

  • Horizonte productivo informado: inicio estimado hacia 2032, sujeto a permisos y estudios.

Por qué puede transformar Atacama

El proyecto tiene capacidad para modificar la estructura minera regional por tres razones. Primero, introduce a Atacama en el negocio del litio de escala industrial, hasta ahora dominado por Antofagasta. Segundo, incorpora tecnología y capital internacional en una zona con tradición minera, pero con menor presencia en salares productivos. Tercero, puede crear una nueva demanda laboral y proveedora distinta a la que generan las faenas metálicas tradicionales.

El impacto no será automático. La inversión debe pasar por estudios, permisos, ingeniería, acuerdos territoriales, validación tecnológica y decisión final de inversión. Pero si esas etapas avanzan, Atacama podría sumar un nuevo eje productivo junto al cobre, el oro y el hierro.

Qué observará la industria

Los próximos hitos estarán en la consolidación de la asociación ENAMI-Rio Tinto, el avance de estudios de prefactibilidad, la definición tecnológica, el ingreso ambiental y la respuesta de comunidades e instituciones regionales.

Salares Altoandinos será una prueba concreta para la nueva política chilena del litio. Si el proyecto logra combinar inversión, participación estatal, tecnología de extracción directa y estándares ambientales sólidos, Atacama puede transformarse en uno de los nuevos polos estratégicos del litio chileno.